Los desastres que pueden (y deben) evitarse

Todos los viajes, incluso ese gran viaje ideal con el que tanto has soñado, pueden convertirse en un desastre si se cae en alguno de los errores más comunes que suelen cometer los viajeros. El viaje más meticulosamente planificado está también sujeto a meteduras de pata: cargar con un equipaje excesivo o calcular mal el tiempo de traslado al aeropuerto. Estos son algunos consejos básicos para practicar un turismo inteligente y aprovechar al máximo cada minuto.

Error nº 1: Meter en la maleta de todo, “por si acaso”

Hay que viajar siempre ligero, evitando llevar más de lo que puede cargar uno mismo. Fuera maletones pesados o un montón de bultos. Es aconsejable hacer una lista antes de partir con lo imprescindible y no incluir en la maleta nada que no figure en la lista. A no ser que se viaje a un lugar muy remoto, siempre se puede comprar en el destino lo que se necesite y solucionar los imprevistos.

Error nº 2: No reservar suficiente tiempo de conexión entre vuelos

Las conexiones pueden dar muchos disgustos, así que más vale calcular al menos una hora y media entre vuelos para reducir considerablemente las posibilidades de perder vuelos o equipaje. A poco que se retrase un vuelo o si el aeropuerto es muy grande o complejo, se necesitará un tiempo extra. No hay que confiar demasiado en las previsiones de tiempo que indican las compañías aéreas y más vale que sobre que no que falte, como dice el refrán. Es una manera de evitar agobios, estrés, disgustos, y también gastos.

Error nº 3: No solicitar el pasaporte con tiempo suficiente

A veces nos creemos que en la era de internet y de la Europa sin fronteras se acabaron los pasaportes y las fronteras. Pero no es así. Conviene mirar con tiempo si el pasaporte está en orden o si hay que renovarlo (algunos países exigen al menos seis meses de validez restante para entrar). Por otro lado hay países que exigen que los pasaportes tengan suficientes páginas en blanco para los visados.

A esto hay que añadir el tema de los visados, mucho más complejo, ya que hay países que exigen varias semanas para emitirlo. Es imprescindible tener estos detalles en cuenta si no queremos tener un serio disgusto. La información del Ministerio del Interior sobre expedición de pasaportes puede consultarse aquí.

Error nº4: No comprobar bien dónde está el hotel

Un hotel mal escogido puede suponer una importante pérdida de tiempo y de dinero. A la hora de reservar, no todo es cuestión de precio. Conviene consultar muy bien si el hotel, hostal o apartamento está bien comunicado con el centro y si está en la zona por la que realmente uno va a moverse. A veces lo que se ahorra en el hotel se gasta después en los transportes. Además, un hotel bien situado permitirá, por ejemplo, hacer un alto en la jornada de visitas y tomar algo o descansar, con lo que se ahorra también en bares y comida.

Error nº 5: Tratar de hacer demasiadas cosas en un solo viaje

“Si hoy es martes, esto es Bélgica”. Una antigua película ridiculizaba los viajes turísticos por Europa con este expresivo título. Y parece mentira, pero aún se sigue viajando así, como si fuera a ser el único viaje de la vida. No hay que ser ansiosos: se aprovecha más conociendo un destino a fondo que tratando de abarcar mucho. Solo así se disfruta de placeres simples, como observar a la gente, relajarse tomando un café al aire libre, dedicar un tiempo a probar la gastronomía o practicar algún deporte o actividad original. Una buena planificación permitirá ver lo imprescindible pero dejará también tiempo para, sencillamente, perder el tiempo.

Y otro consejo: ¿por qué empeñarse en planificar un viaje visitando museo tras museo si esa no es una actividad habitual en el país de origen? Nadie es examinado a la vuelta sobre lo que se ha visto. Entonces, ¿por qué empeñarse en hacer cosas que realmente no apetece hacer?

Error nº 6: Basar la elección del hotel en las fotos de promoción

Cualquier hotel puede utilizar una buena cámara y un buen enfoque para hacer que sus fotos queden fabulosas. Es difícil resistirse a estas bonitas imágenes, e incluso a esos pequeños detalles tan atractivamente fotografiados con los filtros adecuados. Pero la realidad puede ser muy diferente. Es imprescindible contrastar varias fuentes, consultar páginas con comentarios de viajeros, como los foros de Lonely Planet o las páginas de TripAdvisor. Aunque hay un gran debate sobre la autencicidad y la fiabilidad de los testimonios de los viajeros en TripAdvisor, las fotos no mienten y estas páginas nos permiten echar un vistazo a la realidad.  Allí podemos comparar las fotos “profesionales” con las que toman los viajeros. Una fuente puede falsear la realidad, dos lo tienen más difícil y muchas fuentes… es imposible que mientan todas a la vez.

Error nº 7: No leer todos los detalles

Las redes de intercambio de casas o de alojamiento de apartamentos de particulares aportan muchos detalles sobre las casas y también sobre los dueños, pero muchos viajeros no las leen con detalle y luego se llevan sorpresas. Aquí aparece si admiten mascotas, si tienen calefacción o aire acondicionado o si tiene buena comunicación. Hay que leerse todo, hasta el final, y no solo el precio y la situación.

Y lo mismo podríamos aplicar a muchos servicios, incluyendo los paquetes turísticos. A veces se paga sin saber lo que está incluido en el precio. Por ley, están obligados a detallar todo lo que incluyen, los seguros, las condiciones de anulación de servicio, las indemnizaciones por incumplimiento, etc. Una lectura de la “letra pequeña” puede evitar muchos contratiempos.

Error nº 8: Elegir el aeropuerto más barato

Elegir un aeropuerto periférico permite ahorrar mucho dinero, pero al final puede terminarse gastando más en el transporte al hotel que en el billete. Además, dejará menos tiempo para disfrutar en el destino.

El consejo más sensato es hacer el cálculo con todo incluido: tiempos, transporte, e incluso cuánto cobran por el equipaje cuando se vuela a estos aeropuertos más pequeños que suelen estar servidos por compañías de bajo coste. Muchas veces el coste extra del equipaje es realmente escandaloso.

Error nº 9: Seguir a las masas

“¿Dónde va Vicente? Donde va la gente”. El refrán popular tiene más razón que un santo. Y es que uno de los errores clásicos más frecuente es hacer lo que hace la mayoría, incluso seguir a los grupos de turistas. ¡Pues no siempre es así! Por ejemplo, si en Venecia evitamos las plazas más populares, podremos encontrar barrios inolvidables que muy pocos turistas pisan. Otro ejemplo muy clásico: el Cañón del Colorado, donde todos los turistas parecen asomarse al mismo mirador, cuando hay kilómetros y kilómetros y un monton de sitios para asomarse al mismo cañón. Y lo mismo pasa en casi todos los rincones turísticos. Solo hay que apartarse unos metros de las grandes olas de turistas para sentir la emoción de descubrir un lugar nuevo y saborearlo como si se fuese el primero.

Error nº 10. Viajar sin una buena guía a mano

Un consejo imprescindible: hay que llevar una buena guía a mano, bien sea en papel o en formato digital. Ocupa poco en el equipaje y dará más oportunidades de disfrutar del viaje, ir a los lugares de moda, no perderse lo más interesante de cada sitio y conocer mejor el destino. No hace falta consultarla constantemente, pero llevarla en la mochila aporta mucha seguridad y puede sacar de unos cuantos aprietos.

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