Los perros son los mejores compañeros para ejercitarse. Ellos nunca se quejan de las colinas y siempre están emocionados para seguirte cuando sales de la puerta.

Esa energía podría ser contagiosa: según investigaciones de la Universidad Estatal de Michigan, los dueños de caninos son 34% más propensos a realizar los 150 minutos de ejercicio recomendados a la semana que la gente que no tiene perros. Incluso si solo llevas a tu cachorro de paseo, eso cuenta. (Muévete a un ritmo rápido y podrás quemar hasta 170 calorías en media hora).

Dale un vistazo a estas divertidas formas de ponerte en forma con tu amigo peludo que propone Health.com:

1. Correr

Dado que los perros son criaturas de hábitos, ellos te pueden ayudar a mantener tu kilometraje semanal: una vez que tu cachorro se acostumbra a una rutina de correr por las mañanas, él no te dejará darte por vencido si está lloviendo o si no tienes ganas de salir.

Solo ten cuidado con el calor y la humedad, pues los perros no sudan como nosotros. Y si tienes una raza de perro de cara chata (como los pugs o los Boston terriers), establece una distancia para correr de menos de 8 kilómetros, sugiere Clough, pues para estos perros es más difícil tomar aire.

2. Surf de remo

Pareciera como si el surf de remo hubiera sido diseñado para acompañantes caninos: los perros de todos los tamaños pueden subirse en la parte delantera (mientras obtienes una gran sesión de ejercicios abdominales). Escoge un día ultra calmado en el lago o la bahía para la primera excursión juntos, así tu cachorro puede desarrollar la habilidad de mantener su balance. Si estas luchando con el balance de la tabla, trata de remar sobre tus rodillas, lo cual baja tu centro de gravedad, hasta que tu perro se sienta cómodo.

3. Paseo en kayak

También puedes llevar a tu perro a dar un paseo en un kayak. Las razas más pequeñas pueden sentarse al frente, mientras que los perros más grandes podrían sentirse más seguros cerca de tus pies. Enséñale a tu amigo a entrar y salir del kayak en tierra primero; luego, practica en las aguas poco profundas cerca de la costa. (Si se ve nervioso por el hecho de que se desliza de un lado a otro, le puedes colocar un pequeño tapete o un pedazo de alfombra para que sus patas puedan obtener cierta tracción). Opta por las ensenadas y ríos de lento movimiento sin demasiado tráfico de botes.

4. Paseo en bicicleta

¿Acaso tu perro se pone tan eufórico que te preocupa que un día te arranque el brazo? Si es así, deja que te siga el paso mientras que pedaleas.

Salir a pasear en bicicleta con tu perro puede ayudar con cualquier problema de comportamiento que pueda tener. De hecho, los veterinarios de la Clínica de Comportamiento Animal de la Universidad de Tufts dicen que el ejercicio aeróbico estimula el cerebro para producir serotonina, una hormona que ayuda a los perros a relajarse, especialmente aquellos que son ansiosos o agresivos.

5. Patinaje en línea

Esta es otra estupenda forma de agotar la excesiva energía de un perro…. es decir, siempre y cuando seas un experto en patinaje en línea. Sin embargo, si te sientes súper seguro sobre ruedas, puedes disfrutar una excursión con tu compañero. Es muy probable que te diviertas tanto que se te olvidará que realmente estás ejercitando tus músculos del torso.

6. Gimnasio apto para perros

Las clases de entrenamiento físico diseñadas para personas y cachorros —como Leash Your Fitness en San Diego y K9 Fit Club en Chicago— se están volviendo cada vez más populares. En una clase típica, harás ejercicios que incluyen movimientos de alta intensidad para fuerza, equilibrio y cardio, mientras que tu compañero de cuatro patas practica ejercicios de obediencia.

7. Yoga con tu perro

Sí, el “doga” es algo que existe y resulta que los chuchos tienen innata esta antigua práctica. ¿No puedes imaginarlo? Piensa en los estiramientos que hace tu chica: ella posiblemente hace una cobra perfecta, ¿cierto? En una clase de “doga”, le ayudarás a intentar más poses… y ella (con suerte) te servirá de apoyo para tus propias poses. Pero, en serio, el “doga” no es más que el vínculo entre el humano y su mascota. Por lo general involucra masaje para perros y acupresión. Además, mientras están en un contacto tan estrecho, tendrás la oportunidad de hacerle un frecuente chequeo de salud ya que podrás detectar cualquier bulto debajo de su piel.

8. Jugar a lanzar la pelota

Lanzas la pelota y tu cachorro va saltando detrás de ella. Pero, ¿quién dice que tú te tienes que quedar allí parado? Mientras que él está recuperando la pelota, haz unos ejercicios abdominales, estocadas, sentadillas y más… hasta que los dos estén jadeando y exhaustos. Mejor aún, corre con él para atrapar la pelota y corre a toda velocidad. Jugar a atrapar la pelota también puede ser un juego para ti.

9. Fútbol

Lo creas o no, a algunos perros les encanta el fútbol… especialmente a razas de pastoreo como al Border Collie y a los Pastores australianos. Las marcas para mascotas venden pelotas estilo fútbol (resistentes a los dientes afilados) en diferentes tamaños, como la pelota Orbee-Tuff de 12 centímetros de Planet Dog. Una vez que tu chico aprende a “patear” o “babear” con su nariz o patas, aumenten su ritmo cardíaco al mantener alejada la pelota o al poner el balón en juego y correr para pelearlo.

10. Snowshoe y esquí de fondo

El clima frío no quiere decir que mantendrás a tu perro encerrado. Algunas razas —como los Husky y San Bernardo— tienen la nieve en su ADN, pero muchos perros disfrutan de un buen revolcón en la materia blanca. Ya sea que estés usando zapatos para la nieve o esquíes, podrás hacer ejercicio de bajo impacto en el que pongas a trabajar todo tu cuerpo.

Si a tu perro se le acumula demasiada nieve en las almohadillas de sus patas, puedes ponerle botines.

11. Correr en las escaleras

Gracias al elemento vertical, subir escaleras (o gradas) hace que sus cuádriceps, ligamentos de la corva y glúteos se ejerciten bastante. Tú afirmarás tu mitad inferior, mientras que Spot quemará sus galletitas.

12. Únete a una carrera de una organización de beneficencia canina

Tienes al compañero perfecto de entrenamiento físico. ¿Por qué no ejercitarse para poder terminar una carrera en beneficio de los perros? Los eventos para los corredores de cuatro patas y sus dueños —como Fast and Furry 8K en St. Paul, Minnesota, y Rescue Me 5K9 en Irvine, California— se llevan a cabo en todo el país.

13. ¿No tienes un perro?

Aún puedes ejercitarte con uno. Llama a un refugio de animales local y ofrécete como voluntario para llevar a los perros a caminar o correr. Los cachorros de las perreras por lo general se sienten desesperados por ejercitarse y recibir atención y tu compromiso con tu nuevo compañero peludo es una gran motivación para mantener tu rutina de ejercicios. Lo mejor de todo, mientras que un perro ansioso o indisciplinado aprende a andar con correa y comportarse en público, tú estarás aumentando sus posibilidades de encontrar un hogar permanente.

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