La teoría señala que si usted quiere ser millonario algún día, la estrategia es básica: gane más, gaste menos, ahorre e invierta. Parece sencillo de escribir, de leer y de interpretar, pero lo realmente complicado es ponerlo en práctica.

Entre el nuevo juego de Xbox y esos zapatos que combinarían muy con el nuevo traje, puede resultar un poco complicado evitar usar la tarjeta de crédito o que el dinero que quería dejar “en el marranito” ya no tenga el mismo destino.

Claro, todo puede resumirse en controlar las compras impulsivas o innecesarias, pero también se suma el deseo de recompensarse a sí mismo por su trabajo, por los esfuerzos y porque “se lo merece”. No se preocupe, no es algo que solo le pase a usted, a todas las personas les ha sucedido eso en algún momento de la vida pero hay soluciones prácticas para darle solución a esto.

No siempre resulta útil amarrarse el cinturón, ni pensar que gana menos de lo que en realidad gana o irse de rumba con el presupuesto justo –aunque quizá es la más efectiva- porque siempre habrá alguien que pueda prestarle dinero por si llega a necesitar.

Además, hoy nos incentivan a usar menos el dinero en efectivo para promover más la utilización de tarjetas débito –o crédito en su defecto- pero ya se ha comprobado que esto hace que la noción de gastar tenga un menor impacto en el subconsciente, porque no se ve, físicamente, la cantidad de dinero que se está ganando.

Pero aquí le presentamos unas estrategias sicológicas bastante útiles que, al menos, lo ayudarán a considerar dos veces antes de hacer cualquier gasto que no sea realmente necesario.

Hora de trabajo

Es algo básico y una vez haga el cálculo su cerebro se convertirá en esa máquina ahorradora que tanto había deseado tener al hacer una simple comparación entre dos cifras. MBA de AmericaEconomía expone el caso de Kathryn Sandford quien desde joven aprendió a poner en práctica un truco por una simple experiencia: trabajaba en un campamento donde ganaba US$10 la hora y veía cómo sus compañeros de trabajo compraban, para el desayuno, artículos que llegaban a los US$12. Entonces, se daba cuenta que gastaban más de lo que ganarían la siguiente hora, incluso sin haber iniciado la jornada laboral.

Así, usted tiene que hacer el cálculo sencillo: divida su salario entre 240. Se entiende como diurno todo el tiempo trabajado entre 6am y 10 pm. Por ejemplo, usted gana $1.000.000 y esto, dividido en 240 le da que suhora de trabajo es de $4.166.

Entonces, de ahora en adelante, calcule cuántas horas tendría que trabajar para comprarse ese juego de Xbox que cuesta $100.000 (casi 23 horas, al dividir $100.000 entre $4.166) o esos zapatos de $350.000 (casi 83 horas). Así, ya no le resultará tan sencillo pensar que es fácil pasar la tarjeta y ya.

Número de supervivencia

Quizá un poco similar al anterior, lo pone a pensar bastante si ese gasto o compra que piensa hacer realmente es necesario o puede esperar para después. La web “Budgets are sexy”, sugiere que el “número de supervivencia” corresponde a hacer el cálculo de cuánto dinero necesita usted en un día común y corriente para vivir ‘decentemente’.

Por ejemplo, en Bogotá, calcule que el transporte puede ser de $3.600, más los alimentos para preparar el desayuno, de $4.000, un almuerzo de $7.000, más las onces de mañana y tarde, ambas de $5.000, más aquellos gastos adicionales ya sea por su profesión o por sus necesidades, que pueden ser de $5.000 más. Y la cena, que puede costar $10.000 aproximadamente. El total, puede ser de $35.000, redondeando.

Entonces, empiece a vivir su día a día con esta cifra. Así que a la próxima que vaya a comprar una hamburguesa en combo de $15.000, recuerde que esto significaría gastar casi la mitad de su presupuesto de supervivencia. ¿Ya no se ve tan atractiva la compra, cierto?

Ganar vs. gastar

Este último, finalmente, es una suma de los otros dos trucos porque la idea es que usted empiece a ser consciente de que cuando no está trabajando, obteniendo dinero, está es gastándolo, así sea que se quede totalmente quieto viendo la televisión (recuerde que también paga por ese servicio).

De acuerdo con Business Insider, quizá por esto es que ya vea que aquellas personas que buscan trabajar horas extra, pueden llegar a ser un poco más inteligentes a nivel financiero, porque saben que cada momento es vital o para ganar o para gastar. Claro, esto no significa que siempre tenga que trabajar, pero sicológicamente le ayuda a crear una consciencia mucho mayor que en ocasiones el quedarse sin buscar fuentes de ingreso alternas le implica perder dinero, y esa sensación, pesa mucho más en su día a día.

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