No hay que escarbar mucho para encontrar ejemplos en los que se alega que las disputas por el petróleo están en el centro de confrontaciones militares.

El caso más reciente se dio esta semana cuando Rusia acusó a Turquía de haber derribado un avión de combate para proteger sus suministros del autodenominado Estado Islámico.

Examinamos cuatro ejemplos en los que se le echa la culpa al petróleo por confrontaciones militares en distintas partes del mundo.

Siria e Irak, de 2011 al presente

El petróleo juega una parte importante en el conflicto que involucra en Irak y Siria a Estado Islámico.

Bombardeo ruso contra supuestos objetivos de Estado Islamico

La venta de petróleo es un importante mecanismo de recaudo de fondos para los militantes, quienes para mediados de 2014 ya obtenían US$2 millones diarios por esa fuente.

Estado Islámico controla la mayoría de las regiones productoras de petróleo de Siria.

También capturaron campos petroleros cerca de Mosul en Irak cuando el grupo expandió su territorio en 2014.
El petróleo es vendido a varios clientes, incluyendo al propio gobierno del presidente sirio, Bashar al Asad.
También a contrabandistas que lo venden del otro lado de la frontera siria con Turquía.

Este es el comercio que Rusia acusa a los turcos de intentar proteger con el derribamiento del avión de combate ruso.
Turquía siempre ha negado que compre petróleo de Estado Islámico.

El corresponsal de defensa de la BBC Frank Gardner dice que hay abundante evidencia de que ese comercio tiene lugar, pero no hay pruebas de complicidad estatal en el mismo.

Invasión de Irak en 2003

En 2002, el entonces vice primer ministro iraquí, Tariq Aziz, decía que la amenaza de acciones militares contra Irak estaban realmente motivadas por petróleo, una percepción común en el mundo árabe de ese momento.

Portaviones

Irak tiene enormes reservas de petróleo y la mayoría de expertos concuerdan en que el petróleo fue ciertamente un factor en el conflicto, aunque no necesariamente el principal.

La publicación británica The Economist, decía entonces que, aunque la principal motivación de Estados Unidos para emprender acciones militares en Irak radicaba en la supuesta existencia de armas de destrucción masiva, también había jugado un papel importante la posibilidad de abrir las enormes reservas petroleras de esa nación.

También fueron importantes las sospechas en cuanto al uso de las reservas petroleras por el entonces mandatario, Saddam Hussein, para expandir su influencia estratégica.

El entonces vicepresidente estadounidense, Dick Cheney, advirtiendo de las ambiciones de Irak, aseguraba en agosto de 2002: “Podría entonces esperarse que Saddam Hussein buscara la dominación del Medio Oriente entero y tomara control de una importante proporción de las reservas energéticas mundiales”.

La primera Guerra del Golfo en 1991

“No vamos a dar sangre por petróleo”, era un frecuente lema antiguerra en los meses anteriores al comienzo del conflicto en 1991.

Saddam Hussein

Pero el rol del petróleo en esa guerra fue innegable.

La confrontación se desató originalmente cuando Irak invadió Kuwait, un país de grandes reservas petroleras.

La intervención de Estados Unidos y sus aliados fue motivada en buena parte por la necesidad de asegurar el control del petróleo de Kuwait e impedir que Saddam Hussein se apoderara de él.

Golpe de Estado de Irán en 1953

El petróleo jugó un papel en el golpe de Estado organizado en Irán en 1953 con el auspicio de Estados Unidos y Reino Unido.

Shah de iran

Los dos países contribuyeron al derrocamiento del primer ministro elegido popularmente, Mohammed Mossadegh.
El golpe llevó al poder al Sha de Irán, Reza Pahlavi, cuyo reino tuvo un abrupto final a manos de fundamentalistas islámicos en 1979.

Mossadegh había nacionalizado a la empresa petrolera Anglo-Iranian, de propiedad británica, y antecesora de la actual firma BP.

La participación de las potencias en esa acción encubierta contribuyó a las sospechas contra Occidente prevalentes en Irán.

 

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