“Expresar comentarios positivos a tu hijo por sus logros y buenas cualidades les ayuda a construir su autoestima pero, si lo haces con demasiada frecuencia pueden causar dependencia o pudiera llegar a creer que son insignificantes porque los escucha a menudo”, afirma, Silvia Rimm, psicóloga en Ohio sobre por qué no siempre es bueno que halagues a tu niño.

Rimm asegura que cuando premias a tu hijo por su trabajo duro, buenos pensamientos y perseverancia, él sabrá que se está valorando todo aquello. Mientras que, si lo haces por su amabilidad y sensibilidad, se motivará a mejorar esas áreas.

Pero, ¿por qué no siempre es positivo halagar a los niños?

Jim Taylor en su artículo “No le diga a sus hijos que son competentes”, explica por qué es necesario que los pequeños de la casa entiendan el concepto de competitividad sin ayuda de sus padres. Acá las razones:

1. Tu hijo debe saber que es competente por sí mismo.

¡Mamá!, ¡papá! “Dejen que sus hijos se ensucien las manos”, aconseja Taylor. En otras palabras, deje que haga deporte, cree obras de arte y juegue con sus similares. Ellos deben saber que son competentes por sí mismos. De ellos depende sus éxitos y fracasos.

2. No lo convenza sobre sus habilidades y aptitudes.

Por favor, deja de estar recordando a su niño lo inteligente que es. Reforzar es bueno para construir la autoestima pero, todo tiene límite. Cuando te excedes en halagos es muy común que fortalezcas al efecto contrario. Es decir, tus niños serán menos competentes porque serán frágiles y vulnerables.

3. Deja que tu hijo sea él mismo.

No lo sobreprotejas tanto y déjalo que tome sus desiciones. No obligues a tu hijo a crecer en una burbuja porque en el momento en que deba conocer la realidad tendrá que pasar por un choque emocional caracterizado por dolor, decepción y pérdida de sentido.

4. Apoyo incondicional: El experto recomienda que ante el fracaso debes dejarle saber que estarás ahí para él o ella. Dile que su vida no acaba ahí. Debes incentivar el deseo por lograr metas, objetivos y sueños. Lo mejor que puedes hacer es incentivarlos a levantarse, sacudirse y seguir adelante.

Como último consejo la psicóloga Silvia Rimm te reitera premiar pero con valores:

“Si premias a tu niño con términos como “tú eres brillante”, “eres lindísima”, “eres el mejor en la escuela”…, ellos recibirán estas frases como expectativas. En todo caso, premia su estusiamo pero, evita los extremos. Estos calificativos no existen en el mundo real y sentirán que ejerces demasiada presión sobre ellos”.

A esta conclusión también llegó una investigaciónrea realizada por las universidades de Chicago y Stanford: los padres que dicen a sus pequeños que son superiores, promueven que tengan problemas para afrontar los desafíos de la vida.

¡Compártelo en tus Redes!

COMPARTIR