Valor, innovación, visión, oportunidad e insistencia son algunos de los elementos que han llevado a estos líderes a trascender en la historia del emprendimiento y el desarrollo.
Por Chris Hodenfield

La mayoría de las veces se nos pide que obser­vemos a líderes extraordina­rios; sin embargo, forman parte de las noticias del pasado. ¿Quién no cree que Winston Churchill, Steve Jobs o Abraham Lincoln eran extraordinarios?

Los cinco líderes que se muestran a continuación son diferentes. Son jóvenes, están hacien­do cosas extraordinarias y hay mucha gente que aún no ha escuchado sobre ellos. Por lo tanto, queremos presentarles a un equipo sobresaliente de líderes del futuro. ¿Por qué? Por­que ellos están dentro de un grupo pequeño de personas que realmente están cambiando el mundo.

Malala Yousafzai

Es una de esas almas que nos ins­piran a examinar las expectativas que tenemos de nosotros mismos. Si nosotros fuéramos testigos de injusticias en nuestra sociedad, o en nuestra oficina, ¿encontraríamos alguna manera de pronunciarnos sobre el asunto con valentía, como lo hizo ella en Paquistán? Si hubieran hombres armados persiguiéndonos, ¿seguiríamos hablando?

Las historias de personas como Yousafzai generalmente se pre­sentan en libros de historia. Sin embargo, ella está haciendo apariciones en televisión desde su nueva casa en Gran Breta­ña. Esta inusual Mozart del mante­nimiento de la paz es una adolescente que viste el chador y habla de la paz con la determinación de Mahatma Gandhi y la actitud desafiante de Winston Churchill.

Yousafzai nació en un país en que las niñas que consiguen un lugar en un salón de clases son afortunadas, ella tuvo la ventaja de ser criada por su padre, un poeta que es dueño de una cadena de escuelas. Su voz des­pertó el interés de un operador de un sitio web de la BBC que la alentó a escribir un blog anónimo sobre sus experiencias en un país destrozado por el conflicto.

Esa era una tarea arriesgada para llevarse a cabo en Paquistán, en don­de más de 50 periodistas han sido asesinados en los últimos 20 años, en donde los talibanes han destrui­do docenas de escuelas para niñas y en donde en efecto ni siquiera un expresidente respetado como Benazir Bhutto pudo escapar de las manos de los asesinos.

Entonces los talibanes persiguie­ron a Yousafzai y de alguna forma ella escapó con vida. Sin duda, ganar el premio Nobel fue algo extraordi­nario pero su ya enorme influencia se seguirá expandiendo por medio de su biografía I am Malala (Yo soy Malala) un best seller a nivel mundial. A pesar de que está prohi­bido en la mayoría de las escuelas paquistaníes, el libro busca llegar a un millón de salones de clases alrededor del mundo y esta nueva líder ya habla sobre postularse a un cargo público algún día.

Ted Sarandos

ted_sarandos_reuters

Si la “binge watching” (adicción a la televisión) es la filia nacional más reciente, entonces el mayor influyente es Netflix, el proveedor de servicios de internet que aprendió que el servicio de video on demand quiere decir inmediatamente. Netflix reescribió el reglamento y el sorpren­dente potencial creando las nuevas reglas es Ted Sarandos, su director de Contenidos, quien está actualmente a cargo de producir una gran cantidad de programas asombrosos. Todo el mundo del espectáculo, especialmen­te rivales como: HBO, Amazon. com y las televisoras están estudian­do los pasos del ejecutivo.

Sarandos no era un profesionista con maestría que se alineaba a las reglas, él desertó de la universidad comunitaria de Phoenix y aprendió por experiencia, al estilo de Quentin Tarantino, siendo un empleado de una tienda de videos. Sarandos traba­jó en todos los niveles y escaló hasta dirigir una compañía que vendía videos a Blockbuster, el gigante de las rentas de videos. En esa posi­ción atrajo la atención del director ejecutivo de Netflix, Reed Hastings. Desde que Sarandos entró a Netflix en el año 2000, la firma creció de ser una compañía que mandaba DVDs a 1 millón de clientes a un coloso que envía en línea un flujo de contenido de 1,000 millones de horas cada mes a 38 millones de usuarios en 40 países y se estima que sus clientes se triplicarán en los próximos seis años.

Blockbuster ya no está y por su­puesto, Netflix tuvo un poco que ver con su desaparición. Los dueños de los complejos de cines se encuen­tran nerviosos, ya que Sarandos intenta reconfigurar los modelos de distribución de películas del pasado.

A pesar de que Sarandos omitió la escuela en negocios en su camino al éxito, no todo es resultado de la experimentación por medio de la intuición. Antes de comprometer 100 mdd a su primera producción interna “House of Cards”, Netflix estudió información fidedigna de la recolección de datos de los hábitos de sus usuarios. Con este tipo de espionaje granular, ¿Quién necesita de pernoctaciones de Nielsen?

Jack Ma

ma_reuters

La próxima vez que te encuentres esperando en la fila de una tienda, piensa lo siguiente: en los dos minutos que estabas ahí parado esperando, Alibaba.com bien po­dría haber procesado 2 millones de transacciones.

Alibaba, el mercado chino en línea que está barriendo todo a su paso, es creación de Jack Ma. La empresa vale 30,000 mdd y ha convertido a Jack Ma en el hombre más rico en China. Con un servicio que conecta a los consumidores con los distribuidores en una especie de combinación entre Amazon y eBay, Jack Ma ha encontrado una manera de desarrollar el centro comercial más grande del mundo para los clientes que puedan tener un poco más que una necesidad y un teléfono celular. Hasta en el Tíbet los com­pradores pueden ordenar, como Ma suele decir, cualquier cosa.

Ma no alcanzó el poder por medio de sus habilidades técnicas, más bien por su elocuencia para convencer. Jack Ma creció en un lugar que estaba a 100 millas de Shanghái, en donde ofrecía vi­sitas guiadas gratuitas a los extran­jeros para aprender inglés. Finalmente, se convirtió en maestro de inglés. Cuando Jack Ma presenció el internet por primera vez a la edad de 33 años, se quería unir a la conversación.

Después de fundar la guía telefó­nica china, creó Alibaba, primero como una compañía business to business. Él convenció a Goldman Sachs, Yahoo y SoftBank Japón para que hicieran una gran inversión y esto le permitiera expandirse.

Después de construir una compañía que parece sobrepa­sar las operaciones estatales en utilidades, Ma se considera una persona con gran influencia. Naturalmente, el Estado está muy interesado en que le sea compar­tido un poco de la extraordinaria recolección de información que ha adquirido, pero hasta hoy, ha conseguido tener éxito manteniendo su distancia.

“Siempre intenta permanecer enamorando al gobierno, pero nunca te cases con él”, dice.

Sangeeta Bhatia

bathia1

El cáncer tiene una manera de suscitar dos tipos de temores. Más allá de los miedos de la enferme­dad como tal, generalmente existe una profunda preocupación sobre los espeluznantes procedimien­tos utilizados para detectarlo y atacarlo. Por eso, el diagnóstico no invasivo descubierto por Sangeeta Bhatia ha capturado la imagina­ción del mundo científico.

Sangeeta Bhatia menciona: “Siempre estoy pensando en la manera de solucionar proble­mas dándole nuevos usos a las herramientas”.

Con una madre con maestría y un padre ingeniero, la joven Bha­tia era regularmente cuestionada, como a muchos otros hijos de inmigrantes de India, si quería ser una doctora, ingeniera o una em­presaria. Ella optó por la trifecta. Actualmente, equipada con una carrera de medicina de Harvard e ingenierías del MIT, Sangeeta Bhatia ha trabajado en lo que de­nomina “la fascinante máquina” del cuerpo humano.

La ingeniera en ella tomó pres­tada la tecnología de microfabri­cación del mundo de los semicon­ductores. Su equipo de técnicos en MIT aprendieron cómo inyectar sensores del tamaño de nanopar­tículas a los pacientes y recopilar información vasta de, por ejemplo, proteínas que indican la presencia de tumores o la reacción del cuer­po a medicamentos.

En los países en conflicto en los que una colonoscopía, por ejemplo, es improbable, poder confiar en un examen de orina que se lleva a cabo en una tira de papel para detectar cáncer sería un salvavidas.

Sus aportaciones están con­tribuyendo a desarrollar nuevos proyectos en la clase de ingeniería de tejidos. Uno de sus objetivos a largo plazo es construir un hígado implantable.

Y con certeza no todo estará previsto por parte de los labora­torios de Bhatia. Su equipo de es­tudiantes e investigadores tienen la instrucción de pasar 20% de su tiempo trabajando es sus propios proyectos. Como Bhatia todos cuentan con su propias cajas de herramientas y su propio enfoque en la maquina humana.

Jack Dorsey

dorsey1

Cuando el Apocalipsis finalmente ocurra, el ángel Gabriel probable­mente no anunciará el día con una trompeta, seguramente las noticias llegarán vía Twitter.

Jack Dorsey se pudo haber reti­rado después de la fama que obtuvo por liderar al equipo de Twitter en el desarrollo de un emporio del nano­blogging, sin embargo, en lugar de retirarse inició una nueva compañía, Square, construida alrededor de un dispositivo diminuto que se añade a un teléfono inteligente y se convierte en un lector de tarjetas de crédito. Con dos éxitos enormes en su récord y una fortuna vasta para darles con­tinuidad, Dorsey ha sido proclamado como uno de los innovadores más importantes del presente.

Todos quieren escuchar su próxi­ma idea. Disney lo acaba de incluir en su junta y cuando Dorsey, un declarado soñador, habla sobre dejar su mansión de San Francisco para irse a Nueva York, donde quiere convertirse en alcalde, la gente lo escucha respetuosamente.

El pensamiento de Dorsey en sistemas se agudizó durante su niñez en St. Louis, cuando rastreaba obsesivamente trenes y equipos de rescate de emergencias. Se convir­tió en el inventor de nuevos sistemas y es este aspecto de su currículo lo que lo ha destacado de lo ordinario. ¿Qué tendrá en la mira?

¡Compártelo en tus Redes!

COMPARTIR