Un mapa interactivo demuestra que la pérdida de eficacia de los medicamentos ya no es una amenaza restringida al llamado «Primer Mundo»

Un grupo de investigadores del Centro para la Dinámica de la Enfermedad, Economía y Política (CDDEP) han publicado este jueves nuevos datos que avalan las tasas alarmantes de bacterias resistentes a los antibióticos que pueden conducir a infecciones potencialmente mortales en todo el mundo.

Aunque los países ricos siguen utilizando muchos más antibióticos per cápita, las elevadas tasas alcanzadas en países de bajos y medianos ingresos –como India, Kenia o Vietnam– hacen saltar las alertas en todo el mundo. Por ejemplo, en la India el 57% de las infecciones causadas por Klebsiella pneumoniae, una peligrosa superbacteria que se encuentra en los hospitales, resultaron ser resistentes a un tipo de medicamento de último recurso en el 2014. Estos medicamentos, conocidos como carbapenémicos, siguen siendo eficaces contra las infecciones de Klebsiella en el 90% de los casos en Estados Unidos y en más del 95% de los ocasiones en la mayoría de Europa.

Los hallazgos fueron publicados a través de «ResistanceMap», del CDDEP, una herramienta interactiva online que permite a los usuarios seguir las últimas tendencias mundiales de resistencia a los medicamentos en 39 países, y el uso de antibióticos en 69 países. Este mapa incluye las infecciones causadas por doce bacterias comunes y potencialmente mortales, incluyendoEscherichia coli(E. coli), Salmonella, y la resistente a la meticilina Staphylococcus aureus (MRSA). Es la primera vez en que se logran reunir datos procedentes de un número significativo de países en desarrollo.

CDDEP también emitió el primer informe para comprender el estado actual del uso de antibióticos a nivel global y su resistencia a los medicamentos en los seres humanos, el ganado y el medio ambiente. El informe, «El estado de los antibióticos en el mundo, 2015», establece seis estrategias que pertenecen a cada plan nacional para detener la propagación de esta resistencia. Según los autores del informe, la administración de antibióticos es la principal preocupación. Se oponen además a esa creencia de que el problema de resistencia se debe a una falta de fármacos nuevos en la industria.

«Por primera vez tenemos datos de los países de bajos y medianos ingresos donde la resistencia a los antibióticos es un problema grave, pero rara vez esto se encuentra en el foco de la atención política», apuntó Ramanan Laxminarayan, director de CDDEP y coautor del informe. «Esperamos que este informe, junto con la herramienta online ‘ResistanceMap’, haga a esos países comprender el problema y tomar una decisión coordinada para ponerle freno».

Otros hallazgos

De acuerdo con ‘ResistanceMap’, la resistencia de la E. coli es alta y creciente para muchos tipos de medicamentos. Pero en una comparación global, la India tiene las tasas más elevadas de resistencia a casi todos los medicamentos utilizados para tratarla. Con todo, las opciones de tratamiento son cada vez más limitadas.

«Los antibióticos carbapenémicos se utilizan en circunstancias extremas, cuando la vida de alguien está en peligro y no hay otro fármaco que cure su infección», señaló Sumanth Gandra, médico de enfermedades infecciosas y residente del CDDEP en Nueva Delhi. «Estamos asistiendo a una resistencia sin precedentes a estos preciados antibióticos en todo el mundo, y sobre todo en la India. Si estas tendencias continúan, infecciones que ahora se curan en una o dos semanas podrían convertirse en un riesgo constante y poner en peligro millones de vidas».

La incidencia de Staphylococcus aureus, resistente a la meticilina (SARM), un patógeno muy peligroso que las personas pueden contraer en comunidad y en los hospitales, está aumentando en el África subsahariana, la India, América Latina y Australia. La incidencia es más alta en América Latina, donde las estimaciones publicadas en el informe «El estado de los antibióticos en el mundo, 2015» muestran que en 2013, alrededor del 90% de las infecciones por estafilococo dorado fueron resistentes a múltiples antibióticos. Donde los programas de administración de antibióticos están empezando a tomar fuerza es en África del Sur, Europa, el Reino Unido, y las tasas de Estados Unidos-SARM han comenzado a disminuir.

‘ResistanceMap’ también realiza un seguimiento de las tasas de uso de antibióticos, y los resultados indican que tanto el uso de antibióticos a nivel humano como animal está aumentando de forma espectacular en los países de medianos ingresos –particularmente en China, India, Brasil y Sudáfrica–. El uso per cápita en estos países es menor a la mitad de lo que supone en los Estados Unidos.

Pero el aumento, impulsado por el incremento de la prosperidad, se debe a una gran cantidad de innecesarias e inapropiadas recetas para la tos y los resfriados. En muchos países, los antibióticos se pueden comprar fácilmente en las farmacias y tiendas sin receta. «Un aumento desenfrenado en el uso de antibióticos es una amenaza importante para la salud pública, sobre todo cuando no hay supervisión sobre la prescripción apropiada», dijo Laxminarayan. «El uso de antibióticos desemboca en una resistencia a los mismos», insistió.

Primer informe a nivel mundial

De acuerdo con el informe, limitar el uso excesivo y el mal uso de los antibióticos son las únicas soluciones sostenibles. «Tenemos que centrar el 80% de nuestros recursos globales sobre la administración y no más del 20% en el desarrollo de medicamentos», dijo Laxminarayan. «No importa cuántos medicamentos se creen nuevos; si seguimos haciendo un mal uso de ellos, será como si nunca se hubiesen descubierto».

Una desventaja importante de centrarse en el desarrollo de fármacos como solución es que los nuevos antibióticos son mucho más caros que los disponibles en la actualidad –y mucho más costosos de lo que las personas en países de bajos y medianos ingresos pueden permitirse–.

En los últimos años se han desarrollado docenas de nuevos antibióticos. «Pero en una escala global, casi nadie puede permitírselos», dicen los autores del informe. «Cuando se trata de infecciones resistentes a los antibióticos, los ricos pagan con sus carteras y los pobres pagan con sus vidas», relató Laxminarayan.

Aún así, se puede hacer mucho para conservar la eficacia de los antibióticos en generaciones futuras. Aunque los hallazgos del ‘ResistanceMap’ indiquen tendencias preocupantes en las tasas globales de resistencia a antibióticos, el informe concluye que una acción coordinada ayudaría a aliviar el problema.

«Nuestra investigación muestra que la resistencia a los antibióticos y su mal uso son problemas que no dejan de aumentar a nivel planetario», dijo Laxminarayan. «La buena noticia es que todos los países pueden trabajar en una misma solución».

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