Es importante tener una comunicación abierta con los hijos. No es simplemente lo que te dicen, hay que aprender a observarlos, viendo sus gestos podemos notar que necesitan hablar con nosotros.

Claro que para ser un buen padre, requerimos de muchas cualidades, más aun cuando los niños son pequeños y requieren nuestra atención, al igual que nuestro cuidado para guiarlos y orientarlos para un adecuado desarrollo como seres integrales, que sean seguros de ellos mismos y con un alto autoestima.

Bueno, entre las cualidades más importantes está la capacidad de escucharlos. No es solo de oírlos y entender lo que dicen, sino de ofrecer tiempo de calidad suficiente para saber escuchar lo que realmente sienten, y entender sus necesidades, inquietudes y cualquier anhelo que ahorita tengan. Si practicas esto, lograrás una relación más estrecha entre padres e hijos, además que se sentirán valorados por su entorno familiar, provocando que se desenvuelvan bien en la sociedad.

Lo primero que debes hacer es abrir canales de comunicación, si tú hijo o hija no se comunica lo suficiente o no le gusta hablar, debes recurrir y abrir espacios donde ellos se sientan cómodos de expresarse tranquilamente. Es decir, aprovecha una salida al parque o cualquier momento que ambos estén con buenos ánimos y a solas. De igual manera, debes poner atención a si tu hijo te da las pistas necesarias. Cuando se ofrezca a ayudarte en algún oficio de la casa que usualmente no acostumbra hacer, lo más probable es que quiera hablar contigo acerca de sus inquietudes ¡no desperdicies la oportunidad!

Escúchalo cada vez que puedas, demuéstrale que estás escuchándolo atentamente. Déjalo hablar y no lo interrumpas. Hazle preguntas abiertamente, que no se respondan con un simple “si” o “no”, así entenderás mejor lo que él o ella quieren expresar. Aunque no estés de acuerdo con su opinión, déjalo que termine de hablar en su totalidad para que dé su argumento, luego si puedes hacer tus observaciones de manera abierta y calmada.

Toma en cuenta el lenguaje corporal también, ya que la mayoría del tiempo puede indicar mucho la manera como se esté expresando, sobre todo en los pequeños, que aún no han desarrollado por completo sus habilidades verbales. Pon especial atención a como hablan, sus expresiones faciales, al igual que las posturas de su cuerpo, pueden decir si en realidad lo que dice concuerda con lo que está sintiendo.

¡Compártelo en tus Redes!

COMPARTIR