Recuerda que una entrevista de trabajo no es una cita romántica. No bastará tu encanto natural para que el entrevistador quede sin palabras. Ir a una entrevista laboral, es una situación para la que debes prepararte a conciencia.

Aquí te daremos algunos consejos que te permitirán aprovechar los primeros 30 segundos de tu entrevista de trabajo.

Debes ser breve pero, al mismo tiempo, agradable

Cuando entras a la sala de la entrevista, tan solo dispones de medio minuto para causar la primera buena impresión. Pero, puedes causar una buena impresión incluso antes de entrar a la sala. Sé amable con todas las personas que te consigas antes de entrar.

Un reclutador llamado Adam Seabrook dice que, en una ocasión, tuvo un cliente que solía salir a preguntarle al recepcionista cómo habían actuado los candidatos. Si regresaba con los pulgares hacia abajo, entonces rechazaba al candidato.

Tu actitud dice mucho de ti. Un entrevistador sabe que si eres grosero con el recepcionista, probablemente seas grosero con otros más adelante.

Por otro lado, intenta mantener la presentación positiva y sencilla. No divagues. Destaca aspectos de tu carrera profesional, intereses, metas alcanzadas, educación y aficiones que se ajusten a la empresa y al puesto de trabajo al que estás optando.

Recuerda que no buscan a un ser súper inteligente y buena persona, sino alguien que encaje para el desarrollo de un trabajo específico.

Los entrevistadores no prestan atención por mucho tiempo, así que aprovéchalo hábilmente. Aunque no debes asumir que el entrevistador se sabe tu currículo, tampoco debes ponerte a recitarlo.

Demuestra mantener tu sentido del humor

Preséntate como una persona normal. El entrevistador busca personas que sean profesionales, pero no máquinas.

Por ejemplo, un entrevistador llamado Lynam comenta una experiencia que tuvo en una ocasión cuando entrevistó a una chica llamada Fátima. Él, queriendo llamarla correctamente, le preguntó cómo se pronunciaba su nombre pues, en inglés, puede haber dos formas distintas de hacerlo. Y ella le respondió que cualquiera de las dos maneras que usara, estaría bien y que, si quería, también podía llamarla Fatty, que en inglés significa gorda pero también se usa como diminutivo para “Fátima”.

Con Lynam funcionó pues pensó “¡contratada!”. Y así sucedió.

Ten estadísticas a la mano

Aunque no tengas nada especial que decir acerca de ti mismo, siempre es bueno poder demostrar que tienes madera para el puesto al que estas optando y cumples, al menos, los requisitos mínimos. Puedes mencionar cifras sobre logros conseguidos en puestos anteriores, como aumento en porcentaje de ventas, por ejemplo.

No te preocupes de más

Muéstrate como alguien entusiasta e inteligente. Aunque no puedas demostrar alguna contribución concreta de tus experiencias anteriores, demuestra con tu actitud que puedes dar un valor añadido.

Y si logras pasar la entrevista, significa que estás cualificado para el trabajo pues el entrevistador habrá considerado que tu personalidad encaja en la cultura empresarial y que en ese momento, eres el mejor candidato.

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