En los últimos años, el tema de la espiritualidad en el trabajo tiene una tendencia ascendente y varios sectores académicos y profesionales han comenzado a considerarla como una parte esencial e integral del desarrollo de la persona.

“Si todos cambiamos internamente, el entorno también lo hará”

Esta es una frase de Joaquín Tamames, consultor financiero y conocido como uno de los fundadores  de Fundación Ananta, que tiene el objetivo de difundir en el mundo de la empresa los valores de fraternidad y armonía.

Uno de los pilares que fundamenta a la persona es la búsqueda de espiritualidad, de lo intangible, orientada a establecer el vínculo entre la persona y la totalidad (el universo, la Vida, Dios).

Cada vez son más las personas que están buscando respuestas más profundas para desarrollar su ser interior y lograr que su trabajo tenga un significado, que les brinde un propósito y sentido de bienestar en la vida.

Las reestructuraciones constantes y despidos masivos, han tenido un impacto negativo en la salud mental y en la vida social y los empleados buscan en el desarrollo de la espiritualidad una estrategia para lidiar con los temores que se presentan ante esas circunstancias.

¿Qué beneficios puede aportar la espiritualidad en el trabajo?

  • Un ambiente laboral cordial y armonioso.
  • Mejora en las actitudes relacionadas al trabajo (empatía, altruismo, paciencia)
  • Independencia personal y autorrealización.
  • Buenas relaciones sociales
  • Aumento del nivel de tolerancia relacionada al servicio al cliente.
  • Mayor productividad de los empleados.

Según estudios recientes, una de las mayores preocupaciones de las personas que trabajan es el temor a perder el empleo.

¿Temor al despido?

Este temor generalizado suele ocasionar una fuente de contagio mental en la sociedad que propaga el miedo a ser despedido. ¿Qué ocurre cuando una persona bosteza? Bostezamos.

La escritora metafísica, Mary Baker Eddy prioriza en su best seller, Ciencia y Salud con la Llave de las Escrituras, a ser más cuidadosos en las condiciones mentales evitando el excesivo parloteo y de esta forma evitar el aparente contagio que tiene su origen en el temor.

En una oportunidad trabajé en una empresa que realizaba despidos constantemente. Esto me generaba mucha presión e incertidumbre. Por un lado, cada vez que despedían a un compañero me afectaba por el lazo afectivo que habíamos estrechado y por otro, me preocupaba mi situación en la empresa. Durante varios días traté de controlar los pensamientos para que la preocupación no invadiera mi consciencia. Me produjo alivio reconocer y afirmar que todos tenían el derecho a estar empleados y que ese cambio sería favorecedor para cada uno de ellos, porque tendrían nuevas oportunidades y del mismo modo se manifestaría en mi caso.

¿Porqué hacer de las preocupaciones un hábito?

Sentí calma al recordar una de las palabras más conmovedoras y sanadoras de Jesús: “Mirad las aves del cielo, que no siembran, ni siegan, ni recogen en graneros… Mirad los lirios del campo cómo crecen: no se fatigan ni hilan. Pues yo os digo que ni Salomón en toda su gloria se vistió como uno de ellos.”

¡Qué real es que ni las aves ni las flores corren impulsadas por la preocupación acerca del mañana y les va muy bien, remontándose por el aire y llenando la tierra de bellas fragancias!

¿Por qué inquietarse si solo nos aguarda todo lo bueno?

La exhortación de Jesús nos conduce a no preocuparnos por el mañana, a concentrarnos en el presente, en el aquí y ahora.

Continué por más de un año en esa empresa y al poco tiempo de mi salida ya tenía un empleo satisfactorio y con mayor calidad de vida.

Un trabajador con una percepción elevada de espiritualidad sobre la vida, estará más armonizado en hacer las cosas correctas y podrá reflejar más sus cualidades y su creatividad ocupándose más en servir y contribuir. Este es el verdadero trabajo, el que permite poner en acción los talentos derivados del Amor.

Irradiando tu luz espiritual no sólo tendrás mejores relaciones interpersonales, sino que te sentirás más seguro y feliz.

María Damiani escribe acerca de la salud y el bienestar desde una perspectiva espiritual y es Comité de Publicación de la Ciencia Cristiana en España. Email: [email protected] Twitter: @compubespana  Blog: http://saludyalegria.org

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