La malaria es la causa de miles de muertes al año en todo el mundo. Las cifras hablan de casi medio millón de victimas los cuales han sido infectados de este potente virus también conocido como paludismo.

El parásito Plasmodium falciparum es uno de los tantos que provocan este mal.

Los científicos han buscado por años el origen de este parásito pero ha sido una tarea realmente difícil. Los mosquitos son sólo portadores transmisores del parásito, por lo que rastrear su origen ha sido realmente complicado.

Buscando el origen de la malaria 1

Posible responsable

Un grupo de científicos descubrieron, al analizar muestras de excremento de gorilas en el 2010, que el parásito Plasmodium se hallaban también en ellos.

Sus investigaciones demostraban que la versión humana del parásito P. falciparum era muy similar a uno de los tres Plasmodium encontrados en los gorilas.

A partir de entonces se relacionó que la forma más letal y peligrosa de la malaria humana se originó en los gorilas. Es decir, todo comenzó cuando un mosquito picó a un humano después de haber picado a un gorila infectado.

Pero aún no estaba todo claro.

¿Cuándo el parásito pasó del gorila a los seres humanos?

Para continuar con el estudio, los científicos necesitaban sangre de gorilas, la cual era muy difícil de conseguir. Por golpe de suerte, los chimpancés también alojan tres tipos distintos de Plasmodium.

Buscando el origen de la malaria PSu estudio arrojó más de una pista a los científicos.

Se demostró que los parásitos de los chimpancés eran hasta diez veces más diversos que el P. falciparum de los humanos.

El salto del parásito a los humanos pudo haber sucedido hace 10.000 años, según el estudio. Debido a que la diversidad en los humanos es poca, el parásito aún no ha tenido suficiente tiempo para replicarse, es decir, esto “sucedió en un período relativamente corto” mencionan los investigadores.

Las especies de Plasmodium en los gorilas y chimpancés poseen gran diversidad, por lo que se estima que pueden haber tenido millones de años para replicarse y mutar, mientras que los seres humanos tienen pocas mutaciones del P. falciparum demuestra que entró en los huésped humanos hace relativamente poco tiempo.

Esto apoya la teoría de que a través de una picada de mosquito se transmitió a los humanos. Pero debido a que ninguno de los seis parásitos encontrados en simios coinciden con el de los humanos, su verdadero origen sigue siendo un misterio.

Actualmente siguen buscando el “interruptor” que activó la malaria en los humanos. Esperan encontrar la respuestas a sus dudas al seguir estudiando la sangre de los simios infectados.

Conocer como los gorilas pueden combatir la malaria, ayudaría a entender porque el parásito es tan letal en los humanos, y de este modo, poder encontrar la forma de evitar que se siga propagando.

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