Siempre ha existido la pregunta ¿Es endeudarse bueno o malo? En especial si está apunto de tomar un crédito o pedir un préstamo. Esta es una pregunta que lleva a un rozamiento algo profundo para llegar a una respuesta. Dependerá de dos factores importantes:

En primer lugar, si la persona es responsable y comprometido con sus finanzas. De ser así, no tendrá ningún problema en pagar sus deudas. Añadiendo a esto, ahorrar las cantidades que uno necesita no siempre es posible. Por lo que pedir un préstamo o aceptar un crédito sí sería muy buena opción.

En segundo lugar, si la persona es descontrolada con sus gastos y un desastre cuando a ahorrar se refiere, endeudarse podría ser una muy mala decisión. Pensando también ¿De verdad necesito ese préstamo? ¿O sólo lo hago por capricho? Si no es necesario, no se endeude. Pero si lo necesita, cambie su estilo de vida económica.

Una vez endeudado, la persona cambia su perspectiva financiera. Suele prestarle más atención a sus gastos y pensarlo más de dos veces antes de realizar alguno. Analiza cómo puede afectar sus facturas de pago y que otras consecuencias traerán sus bolsillos. Algo que puede llegar a ser un poco traumante.

Estar endeudado genera estrés, cambios en el estado de ánimos y hasta puede traer depresiones y alteraciones. El estado económico es un factor muy sensible que afecta irremediablemente otras áreas de nuestras vidas.

Muchas veces sucede que vemos como el deber dinero afecta a amigos, familiares y conocidos pero aún así está la idea de endeudarse. O quizás era inevitable para crecer personal o profesionalmente, también puede ser el caso. De cualquier modo, debe hacerlo de forma inteligente. Apenas tenga el dinero y lo use para su necesidad, comienza a buscar el camino inmediatamente para salir de su deuda.

Debe saber que ese camino está lleno de búsqueda de oportunidades para tener más ingresos y tener mucha paciencia. Piense siempre en que todo sea para liberarse financieramente, pero sea consciente en todo momento que esto implica un cambio en su estilo de vida.

Para darle un poco más de motivación, piense en estos casos los cuales lo ayudarán a ser más precavido con su dinero:

  1. Hoy me despiden de mi trabajo ¿Qué haré ahora para vivir y pagar mis deudas? ¿Tengo ahorros de emergencias?
  2. ¿Y si de pronto el banco me dice que tengo solo dos días para pagar mi deuda? ¿Qué haría?
  3. ¿Si me enfermo, o tengo un accidente y no puedo seguir laborando? ¿El dinero actual me alcanza para subsistir mientras me estabilizo?

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