Caza Furtiva de Elefantes

Casi todo el marfil ilegal en el mundo proviene de elefantes asesinados recientemente, así lo asegura un grupo de investigadores. El estudio muestra que que el marfil incautado no proviene de antiguos depósitos, sino de elefantes africanos cuyos colmillos han sido escalfados menos de tres años antes de su decomiso.

Esto significa que la caza furtiva -una de las mayores amenazas para los elefantes- se está extendiendo, y convirtiendo en un problema más grande de lo que pensamos.

Los cazadores furtivos asesinan a los elefantes por sus valiosos colmillos -solo una libra de marfil la venden por 1.500 dólares- y estos pueden llegar a pesar 250 libras.

Durante muchos años, los conservacionistas no estaban seguros sobre la verdadera procedencia del marfil ilegal incautado. Pero el estudio actual, publicado en la revista Proceedings de la Academia Nacional de Ciencias, comprueba a través de completos análisis de carbono-14 (o C-14) de que en efecto, este material proviene en su mayoría de animales recientemente asesinados.

“Esto demuestra lo serio que es el problema, y cómo necesitamos seguir atacándolo desde diferentes ángulos”, indica Kevin Uno, geoquímico de la Universidad de Columbia (EE.UU.) y autor principal del estudio.

marfil-incautado
Kenya muestra que los países africanos pueden ser parte de la solución al comercio de vida silvestre.

Los elefantes realmente están en problemas

La caza furtiva se ha incrementado en la última década. Un último informe señala que los cazadores furtivos mataron entre 2007 y 2014 el 30% de los elefantes de la sabana en África, quedando solamente cerca de 352.000.

Ha habido varios intentos para proteger a los elefantes: una antigua ley que prohíbe la caza furtiva hace ilegal el comercio internacional de marfil si el elefante fue asesinado después de 1989.

Masacre de elefantes - Caza Furtiva
Foto: National Geographic

En Estados Unidos, ya existe una prohibición casi por completo del marfil, pero otros países no han promulgado aún este tipo de leyes.

En China, donde el marfil es valorado culturalmente y el mercado negro es enorme, los políticos han prometido restringir el comercio ilegal, pero muchas personas son escépticas a estas promesas.

El estudio actual confirma la gravedad del problema de la caza furtiva, afirma Elizabeth Bennett, vicepresidenta de la Wildlife Conservation Society. “Conocer estos datos sobre los colmillos de los elefantes puede decirnos mucho sobre cómo funciona el negocio”.

Colmillos de elefante - Caza Furtiva
Más del 90% del marfil ilegal procede de matanzas recientes.
Foto: Ecoportal.net

En este caso, la investigación sugiere que no son suficientes las prohibiciones existentes para frenar el comercio de la caza furtiva. “Ahora sabemos que una vez es cazado un elefante, este va muy rápido al comercio, lo cual es preocupante”, dice Bennett.

“La principal implicación política es que la caza furtiva continúa fuera de control y debemos restringir toda esta actividad en los mercados nacionales de marfil, porque su prohibición internacional como tal no es suficiente”.

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FUENTETHE VERGE
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