El yuan chino cayó el miércoles a un mínimo en cuatro años, depreciándose por segundo día consecutivo después que las autoridades lo devaluaran en una decisión que provocó el temor a una guerra global de divisas y acusaciones de que Pekín está dando una ventaja injusta a sus exportadores. En la imagen, una clienta saca un billete de 50 yuans mientras paga en un mercado en Pekín el 12 de agosto de 2015. REUTERS/Jason Lee
El yuan chino retrocedió el miércoles hasta un mínimo de cuatro años, cayendo por segundo día consecutivo después de que las autoridades devaluaron a la moneda, en una decisión que avivó el temor a una guerra global de divisas y generó acusaciones de que Pekín está dando una ventaja injusta a sus exportadores.

El yuan al contado en China cayó a un mínimo de 6,4510 unidades por dólar, su menor nivel desde agosto del 2011, después de que el banco central fijó su punto medio diario de referencia en 6,3306 unidades, por debajo del nivel de depreciación del martes.

La moneda china tuvo un peor desempeño en las cotizaciones internacionales, tocando el nivel de 6,59 unidades.

El banco central, que describió la devaluación como una medida excepcional para que el yuan responda mejor a las fuerzas del mercado, trató de tranquilizar el miércoles a los mercados financieros al decir que no se está embarcando en una depreciación constante.

La devaluación ya había generado temores sobre una guerra mundial de divisas y acusaciones de que Pekín está apoyando injustamente a sus exportadores.

“Tomando en cuenta la situación económica nacional e internacional, en la actualidad no hay ninguna base para una tendencia de depreciación sostenida del yuan”, dijo el Banco Popular de China en un comunicado.

Operadores cambiarios dijeron más tarde que los bancos estatales estaban vendiendo dólares en representación del banco central, y el yuan finalizó la sesión en el mercado al contado en 6,3870 unidades, después de avanzar con fuerza antes del cierre, lo que influenciará el rango medio de cotización del jueves.

“Aparentemente, el banco central no quiere que el yuan se salga de control”, dijo un operador de un banco europeo en Shanghái. Añadió que la devaluación inesperada había causado “cierto pánico” en los mercados.

AYUDA PARA EXPORTADORES

El yuan ha perdido un 3,5 por ciento en China en los últimos dos días, y alrededor de un 4,8 por ciento en los mercados globales.

La devaluación del martes se produjo tras una serie de datos económicos débiles y generó sospechas de que China se está embarcando en un declive a más largo plazo del tipo de cambio. Esta fue la mayor caída del yuan en un día desde 1994.

Un yuan más barato puede ayudar a las exportaciones chinas, haciéndolas menos costosas en los mercados extranjeros. La semana pasada, datos mostraron una caída de un 8,3 por ciento de las exportaciones en julio, mientras que los precios al productor se encuentran en su cuarto año de deflación.

El Ministerio de Comercio de China reconoció el miércoles que la depreciación tendría un efecto estimulante sobre las exportaciones.

Fuentes involucradas en la toma de decisiones económicas de China dijeron que influyentes figuras dentro del Gobierno estaban presionando para que el yuan se deprecie aún más, apuntando a un retroceso total de la moneda de casi un 10 por ciento.

Datos publicados el miércoles más tarde subrayaron una expansión apagada en la segunda economía más grande del mundo.

El crecimiento de la producción fabril cedió a un 6 por ciento en julio respecto al mismo mes del año anterior, incumpliendo las previsiones del mercado, mientras la inversión en activos fijos y las ventas minoristas también fueron más débiles que lo esperado. [L1N10N0KM]

Datos del Ministerio de Finanzas mostraron un aumento en el gasto fiscal de un 24,1 por ciento en julio, lo que refleja los esfuerzos de Pekín por estimular la actividad económica.

 

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