Muchos quisieran comenzar con esta práctica por los beneficios que trae: mejora el rendimiento laboral y académico, disminuye los niveles de estrés y permite, a aquellos que sienten que sus vidas no van como quisieran, orientar su camino, generando una toma de consciencia óptima, centrándose en el aquí y el ahora.

En esa decisión de comenzar a meditar, hay quienes hablan de poco tiempo, una agenda apretada, no hay suficiente espacio en las ocupaciones diarias para todo lo que queremos y debemos hacer, para nuestros gustos y obligaciones. Sin embargo, la posibilidad existe, la cuestión es darse incluso solo un par de minutos para meditar y saber cuáles son los momentos del día más adecuados para incorporar la meditación.

“Cualquier persona puede encontrar tiempo si hace de esta práctica una prioridad. Hasta uno o dos minutos de meditación cada día pueden hacer un mundo de diferencia en tu estado mental y emocional. Tal vez aún te encuentras pensando en alguna otra excusa, pero no hay ninguna lo suficientemente buena cuando tienes permiso de simplemente ajustar y adaptar la meditación a tu ocupado ritmo de vida”, señala Deepak Chopra, líder espiritual y maestro en meditación.

Sin más excusas para dejar de meditar, Chopra hace algunas recomendaciones para comenzar con la práctica.

Al levantarse, primera meditación del día

Basta solo con levantarse 5 o 10 minutos antes de lo normal y sentarse a meditar una vez se despierta, de esa manera es posible alcanzar un estado de paz interior que dure todo el día. Para hacerlo de manera efectiva se recomienda: levantarse de la cama, atender las necesidades corporales diarias como ir al baño, lavarse los dientes o tomar un vaso de agua y luego … a meditar.

Chopra advierte que el mejor horario para hacerlo es “en cuanto nos despertamos y nos encargamos de nuestras funciones corporales. No lo pienses más, levántate y siéntate a meditar aún si es solo por 5 minutos. Cuando empieces a sentir los beneficios y esta actividad empiece a ser parte de tu rutina, puedes incrementar el tiempo”.

Durante la hora del almuerzo

Tomar solo unos minutos de ese momento del día, refuerza la creación del hábito de meditar. Para ello, hay que buscar un espacio tranquilo para sentarse en silencio y comenzar la concentración. Bastarán cinco minutos, pero cada persona está en la posibilidad de prolongar o acortar el tiempo según quiera y pueda cada uno.

Después de trabajar o durante el camino

Una opción puede ser antes de subir al carro o el transporte que se use para llegar a la casa, de esa manera el regreso será más agradable. Incluso, si durante el recorrido la congestión se vuelve un asunto estresante, es aconsejable meditar una vez se haya cruzado la puerta de la casa. De esa manera se facilitará la transición entre el trabajo y la vida familiar.

Agende sus propias meditaciones

Para ello puede acudir a un calendario o un recordatorio para, cuando sea el momento, recibir la notificación y destinar 10 minutos para ese instante de intimidad personal. También puede acudir a algunas aplicaciones en su teléfono inteligente. Incluso, puede pedirle a su compañero más cercano que le ayude a guardar silencio durante ese corto tiempo de meditación.

Cómo meditar de manera correcta

Cierre los ojos y concéntrese en su respiración, si tiene el control de la música, baje el volumen o apáguela y desconéctese de todo lo que tiene alrededor para centrarse en la respiración. Tenga en cuenta que poner la mente en blanco no siempre es el objetivo de la meditación, la técnica es permitir que los pensamientos pasen. Con tiempo de práctica, llega un momento en el que la mente está más limpia, hay menos congestión de pensamientos y se vuelve más serena .

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