El concepto de “transgénero” permitió ampliar las reduccionistas categorías de “hombre” y “mujer” con las que muchas personas no lograban identificarse. Se refiere a aquellas personas que se reconocen con una identidad genérica que no corresponde con los deseos, actitudes y comportamientos que socialmente se le adjudican a su sexo biológico.

A pesar de que en los últimos tiempos la diversidad sexual ha comenzado a reconocerse y aceptarse, aún existen muchos mitos y prejuicios entorno a ella, sobre todo cuando se trata de niños.

Si quieres ser parte de una sociedad más igualitaria, comienza por informarte con la nueva serie de Home & Health, Transgénero ¿niño o niña? y conoce a continuación algunos mitos y realidades sobre los chicos “trans”.

“Los juegos definen el género”

Existe una diferencia entre una niña que adopta hábitos que generalmente son propios de los niños que una niña trans. Lo mismo ocurre con los varones: no basta con que esté rodeado de niñas o posea gestos “femeninos”. Algunas características claves de los niños transexuales son el pedido de cambio de nombre, el rechazo de los genitales propios y el deseo de tener los del sexo contrario.

“Los niños no tienen edad suficiente para saber quiénes son”

Nuevos estudios señalan todo lo contrario: el reconocimiento de la identidad de género comienza entre los tres y cinco años de edad. Por esa razón, muchos pequeños a esa edad intentan expresar su descontento con el género que se les ha asignado.

Los especialistas afirman que aquellos niños que son forzados a asumir el género que rechazan -no importa la edad que tengan- tienen mayores probabilidades de sufrir problemas emocionales e intentos de suicidio que aquellos que son aceptados. Por eso, es necesario apoyarlos en esa etapa para que logren afirmar su personalidad con confianza y sin culpa.

“Sus pares no aceptarán a alguien diferente”

Se trata de otro mito que es importante derribar. Los pequeños no conocen los prejuicios con que suelen manejarse los adultos, por eso muchas veces es sorprendente la naturalidad con la que pueden aceptar la diversidad sexual.

Claro que también es fundamental los valores con que se manejan en casa ya que, generalmente, aquellos que maltratan o discriminan no hacen más que repetir lo que escucharon decir a sus padres.

“¿Y si luego se arrepienten?”

Reconocerse con otro género es la primera manifestación de los niños “trans”. A eso le sigue, si se les permite y acompaña, el cambio de nombre, de ropa y de apariencia. Muchos creen que como el cambio es tan importante y notorio, es prudente que lo encaren siendo adultos ya que, en el caso de más tarde se arrepientan, podría verse perjudicados.

Pero esta consideración no se corresponde con la realidad, solo un pequeño grupo de niños se retracta luego de cambiar de género. Además, en el poco probable caso de que así sea, si se lo respeta como parte de su búsqueda de identidad, tales modificaciones no tienen por qué afectarlo negativamente.

“No conozco a personas así, deben ser extrañas”

Probablemente sí las conozcas y estén en tu entorno más cercano, pero son parte de lo que algunos consideran como una “población invisible”. Esto quiere decir que suelen esconderse y ocultar su verdadera identidad, incluso a su familia y amigos, por miedo al rechazo.

La información sobre las creencias erróneas sobre este tema es el primer paso para la aceptación, y la construcción de una sociedad más abierta y justa.

Si quieres saber más sobre la transexualidad, especialmente en niños, no te pierdas la nueva serie Transgénero ¿niño o niña?. ¿Qué opinas sobre estos mitos?

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