Vivir en un mundo muy competitivo y excesivamente perfeccionista provoca que sea cada vez más común que cuando alguien comete un error se esconda hasta tal punto que, a veces, cargan como culpables personas que no tienen nada que ver con ello. Ante este tipo de situaciones, que las personas se muestren valientes y sean capaces de asumir los errores es un gesto muy valorado socialmente.

Esta valentía puede ser trabajada y fortalecida por los padres en casa para que sean capaces de transmitirla a sus hijos. Pero, ¿cómo? Según José Javier Ávila, experto en Educación y autor del libro «Cincuenta maneras de mejorar a tu familia», es importante que los progenitores preparen a sus hijos para que sepan afrontar sus dificultades sin esperar a que los demás se las resuelvan.

Uno de los problemas que señalan los expertos en educación es precisamente que los padres protegen en exceso a los niños, de tal que cuando se equivocan o no cumplen con su responsabilidad, son los propios padres los que asumen la culpa del niño ante los demás para que el pequeño no sufra. Un grave error, tal y como señalan, puesto que actuando de este modo no se les benefica, más bien se les perjudica de cara a sus futuras relaciones sociales.

«Por este motivo —añade Jóse Javier Ávila— tienen que enseñar a sus hijos a ser responsables, dando la cara en las situaciones que se vayan produciendo. También deben tener la valentía de defender a sus amigos, dedecir las cosas a la cara, siempre con el tono adecuado, pero dejando patente su opinión al respecto».

Decir la verdad

Es bueno que los niños por sí mismos realicen encargos caseros, «pero si en alguna ocasión los han dejado sin hacer, no deben buscar falsas excusaspara quedar bien, deben decir a sus padres la verdad», explica Ávila.

«Cumple tus obligaciones escolares y realiza las tareas que te manden —aconseja a los niños este experto en educación—. Si no has hecho los deberes previstos, asume tu responsabilidad. Soluciona las discusiones y enfados con tus compañeros de clase, habla directamente con los implicados dando la cara en lo que te corresponda».

A los adolescentes les recomienda que sean responsables de sus obligaciones, dando la cara ante sus errores y asumiendo las consecuencias pertinentes. «Afrontar los problemas que aparezcan en tu quehacer diario poniendo los medios adecuados para solucionarlos es fundamental. Además, acude a tus citas y compromisos. No es excusa no tener ganas o tener un plan más atractivo», concluye José Javier Ávila.

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