Sensación de llenura, pesadez, reflujo y gastritis son el resultado de una mala digestión. Especialistas están de acuerdo en que la clave para evitarla es masticar y comer bien.
Juliana Escobar Ángel. Médica general:

1. Cuidado con los antojos. Comer dulces antes de cualquiera de las tres comidas principales del día dificulta la digestión, ya que necesitan más tiempo para ser absorbidos por el organismo.
2. Establezca una rutina. Definir un horario de comidas es vital para tener una buena digestión, ya que el organismo se regula y mantiene una velocidad adecuada para absorber los nutrientes.
3. Antes de dormir. Es indispensable que la última comida del día sea mínimo dos horas antes de acostarse. El reposo retrasa la digestión y facilita la indigestión y el insomnio.
4. Aprenda a masticar. Deje el afán a la hora de comer, los alimentos deben quedar totalmente triturados para que su ingestión sea completa y más rápida. Comer rápido tiende a producir dolor de estómago y reflujo.

Dra. Elizabeth Acevedo Cárdenas. Nutricionista:

5. Controle la temperatura. Procure que los alimentos no estén demasiado calientes a la hora de ingerirlos, así evita la acidez y el reflujo que dificultan la digestión.
6. Dieta balanceada. Asegúrese de tener porciones equilibradas (harina, proteína, verdura) y en tamaños proporcionales.
7. Evite los distractores. Realizar actividades a la hora de comer como ver televisión o leer el periódico dificultan la ingestión adecuada de alimentos. Siéntese en la mesa y coma despacio.
8. Comer y después tomar. Consumir primero los sólidos y por último el líquido ayuda a que los alimentos sean digeridos con mayor facilidad.

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