Mezclar temas de dinero con amigos, compañeros de trabajo e incluso familiares, y salir victorioso es una prueba de fuego en cualquier vínculo afectivo. Aquí hay un par de consejos para tomar decisiones que cuiden tanto tus buenas relaciones, como las finanzas personales.

¿Cómo cuidar mi dinero sin perder amigos 2

¿Qué hago si me piden prestado?

A veces sucede que nos quedamos sin dinero, “se nos olvida la cartera” o en verdad necesitamos una ayuda en fin de quincena para cumplir con un pago obligado. Pedir dinero prestado en estos casos no está mal, sin embargo, hay gente que acostumbra hacerlo con frecuencia y, peor aún, no pagar.

Para evitar malas experiencias con tus familiares y amigos, además de conservar tu dinero, piensa bien cuánto y a quién le estás prestando. Si decides prestarle a una persona, pon tus términos de pago (fecha y forma), intenta dar el dinero a quien que ya te ha demostrado que paga y hazlo por una cantidad que no afecte tus finanzas. Incluso puedes establecer algún tipo de intereses mínimo, así ayudas a la persona a responsabilizarse de pagar, a la vez que puedes generar una cierta ganancia por tu préstamo.

Si decides que no vas a prestar dinero, busca la mejor forma de decirlo para no afectar la relación. Puedes simplemente decir que es una regla personal “no prestar dinero”, y enfatizar que no es algo personal. De esta forma no te arriesgas a perder de vista tu dinero y, por otro lado, tampoco arruinas la relación con tus seres conocidos por unos cuantos pesos. Tampoco hay que ser tacaño; si un amigo te pide para un café, no es grave si no te paga.

También puedes optar por ayudar de otra forma al amigo que te pidió un préstamo; por ejemplo, buscando junto con él, otras maneras de generar más dinero: mediante trabajos de freelance, o bien, organizando ventas de lo que ya no usa, entre otras.

¿Qué pasa si me ofrecí a hacer una compra grupal y no  me pagan?

Para algunos eventos o sucesos que son en grupo, por ejemplo un concierto o una ida al cine, muchas veces es mejor que una persona pague todo junto y el resto le reponga el dinero. Antes de hacer cualquier compra de este estilo, asegúrate que cada miembro del grupo está de acuerdo con el gasto, y establece tus términos de cobro y pago.

Si notas que alguien olvidó pagarte, no lo tomes personal o como una ofensa. Si sabes que se verán en una ocasión posterior, recuérdale la deuda con un mensaje muy sutil y antes del encuentro, así no habrá pretexto de que nuevamente se le haya olvidado.

Si pasa más tiempo y no ves tu dinero de regreso, acuerda un lugar y una fecha espáticamente para verse con este asunto y recuperar tu dinero.

Un amigo me ayudó a hacer o a cumplir con un trabajo, ¿debo pagarle?

Más de una vez también necesitaremos ayuda de nuestros amigos, y es importante ser justo, especialmente en temas de dinero. Si requieres que un amigo te ayude, por ejemplo, a hacer algún trabajo establece desde antes si será “un favor” o no; esta palabra definirá completamente el concepto de la ayuda.

Si pides un favor y tu amigo te ayuda, no estará esperando ningún pago a cambio; de lo contrario te lo diría. Es cierto que aún un favor, merece una muestra de agradecimiento, y no es necesariamente monetario.

Si requieres una ayuda más complicada y tu conocido debe aplicar sus habilidades profesionales (por ejemplo, una duda médica o una página de internet), aclara desde el principio que es un trabajo, y espera que la otra persona te diga sus honorarios que usualmente serán preferenciales, si se trata de una amistad.

El tema del dinero es un dilema, y más cuando se trata de mezclarlo con amigos, familiares o colegas. Antes de tomar una postura, evalúa tu vínculo con esa persona sin generalizar con otras experiencias que hayas tenido antes.

Cualquiera que sea tu decisión, siempre exprésala de la  manera más sutil e impersonal posible;  el dinero y las relaciones afectivas son temas delicados y es importante emplear el lenguaje correcto para evitar problemas o incluso perder relaciones valiosas.

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