Una vez ya se ha superado el proceso de pensar en una idea de negocio, comprender la inversión que puede llegar a requerir, hacer una proyección y establecer una contabilidad; se llega a una de las partes más complicadas: pensar en un nombre que esté de acuerdo con la actividad del negocio, que genere recordación y que, a la vez, sea llamativo para los potenciales clientes.

Y no es algo que pueda suceder en un solo día. Incluso, seguramente hasta soñará con ello, estará buscando distintas combinaciones y palabras, al punto que empiece a sentirse seguro con unas letras para que al siguiente día ya no le parezcan nada atractivas. Y es que nadie dijo que sería fácil.

La verdad es que tampoco hay una guía para lograrlo: muchos de los consejos que encontrará por internet no le parecerán útiles ni aplicables e incluso, con algunos, ni entenderá o ni estará de acuerdo. Pero tampoco se desespere.

Así no sea muy creativo y lo suyo no sea crear ni creer en lluvias de ideas, aquí le damos algunos consejos para que, mientras está en su búsqueda, no cometa los errores que podrían significarle un castigo a su negocio o simplemente o dar el primer paso en falso:

1. Antes que nada, verifique disponibilidad

Usted cree tener el nombre más ingenioso pero, por cosas del destino o de su memoria, no se dio cuenta que ya había otra empresa registraba bajo el mismo nombre o con una o dos letras de diferencia y, cuando se da cuenta, se enoja con usted mismo o con el mundo. Para ello, uno de los primeros pasos de verificación es revisar por internet o directamente con la Superintendencia de Industria y Comercio para evitarse estos dolores de cabeza.

2. Un nombre muy extenso

Una publicación del Huffington Post señala que entre más largo sea el nombre, menores posibilidades habrá de recordarlo. Por eso, la sugerencia es que tenga entre una y máximo dos palabras: mire nada más casos como Apple, Éxito, Bancolombia… todos tienen algo en común y es que son muy fáciles de pronunciar así como de memorizar. En esto la publicación también sugiere que no es conveniente acuñar dos palabras en una sola, por más innovador o creativo que se quiera ser. No suele ser una buena estrategia y, a futuro, puede representar problemas.

3. El poder de la aliteración

Aunque suene una palabra bastante cómica, se trata de una figura que lo que hace es repetir uno o varios sonidos dentro de una misma frase. Esto crea, de cierta forma, una musicalidad que hace que el nombre de su negocio pueda ser más atractivo y de fácil recordación. Piense en Krispy Kreem o Coca-Cola.

4. Nunca, sobre usted. Lo sentimos

A no ser que esté construyendo su propia marca personal, nunca piense en que el nombre de su negocio incluya su nombre, su apellido, sus iniciales o algo que lo relacionen con una sola persona y no con el tipo de producto o servicio que está intentando ofrecer. Stephanie Ward, coach empresarial, destaca la importancia de buscar palabras que siempre se relacionen, para que tanto en internet como en el día a día, pueda tener una relación sencilla entre el negocio y lo que realmente hace.

5. No a los nombres débiles

Se trata también de un juego de palabras, pero que pueden dar una sensación de fuerza y potencia, en vez de hacer que se desvanezca a penas lo menciona. Por lo general, las combinaciones de consonantes con la R, son bastante sonoras, mientras que la K puede que tenga una fuerza mayor que la C, especialmente en contextos internacionales (si piensa crecer fuera del país, a futuro)

6. Casarse con una ubicación.

Muchos emprendedores, con afán por salir rápidamente al mercado, piensan en su ciudad, la región o el país como parte del nombre. Y aunque puede ayudarle al inicio, puede convertirse en un obstáculo a futuro, según señala el sitio web Entrepreneur. Esto le resta posibilidades de crecimiento nacional e internacional y puede convertirse en un problema a la hora de que un potencial cliente lo busque en internet.

Valga hacer la aclaración que a no ser que su negocio sea específicamente local, enfocado a una actividad que solo se realice en el lugar, pues tendrá toda la razón de ser.

7. Un nombre “extraterrestre”

Quizá a usted le parezca interesante tomar como referencia algún dios griego o una palabra en otro idioma que traduzca algo en relación con su negocio. Pero si se trata de algo que realmente está fuera del alcance y conocimiento de la gente, que es difícil de deletrear y pronunciar, su empresa podría pasar a la historia.

Considere situaciones más comunes o típicas, pero no rebusque palabras en otros diccionarios y culturas que lo único que harán es afectar su negocio.

8. Negarse a cambiarlo

Por último, la publicación de Entrepreneur destaca que si ya cometió alguno de estos errores y se ha dado cuenta que ha influido en el desempeño de su negocio, no tenga miedo en dedicarse a hacer el cambio. Muchas personas saben que es un problema, pero creen que con más publicidad y el “voz a voz” esto se va a solucionar. No. No pasa. Así que antes de volver a cambiarlo, asegúrese de tomar las decisiones y precauciones adecuadas, con el fin de tomar la mejor decisión que le traiga y augure éxitos.

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