Desde que el puente Golden Gate fue construido en San Francisco en 1937, más de 1.600 personas han saltado de él y han muerto. El puente es uno de los muchos sitios alrededor del mundo que se consideran puntos de atracción para los suicidas porque la gente los usa con frecuencia para ponerle fin a sus propias vidas.

Un nuevo análisis sugiere que varios tipos diferentes de intervenciones podrían ayudar a reducir el riesgo de suicidio en estos puntos de atracción, por lo general puentes, acantilados u otros lugares elevados.

Jane Pirkis, profesora de la Escuela de Población y Salud Global de Melbourne en la Universidad de Melbourne, Australia, y sus colegas en Australia y Hong Kong, analizaron estudios acerca de la cantidad de suicidios antes y después de implementar intervenciones en 18 diferentes puntos de atracción en Estados Unidos, Canadá, Australia, Nueva Zelanda, China y Europa.

Los investigadores encontraron que la instalación de barreras en puentes y andenes de vías férreas estaban asociadas con una reducción en el riesgo de suicidio del 93%, y que colocar señales con números telefónicos de ayuda en estos sitios podía reducir el riesgo en un 61%.

“Estas cantidades son fenomenales”, dijo el Dr. Eric D. Caine, director del Centro de Investigación sobre el Control de las Lesiones para la Prevención del Suicidio del Centro Médico de la Universidad de Rochester. Caine no participó en el nuevo estudio, pero escribió un comentario sobre el mismo. Ambos fueron publicados el miércoles en la revista Lancet.

Sin embargo, las intervenciones en los puntos de atracción para los suicidas no tendrán un gran impacto en la tasa general de suicidios, ya que solo forman parte de un pequeño porcentaje de suicidios en general, dijo Caine. De aproximadamente 40.000 personas que se quitan la vida cada año en Estados Unidos, la mayoría utiliza las armas (52%), el ahorcamiento (25%) o el envenenamiento (16%), y solo una pequeña cifra salta desde un lugar alto (2%) o delante de un objeto en movimiento (1%).

Aunque es importante implementar las intervenciones en lugares comunes de suicidio, “necesitamos tener una estrategia en la que menos personas lleguen hasta los intentos de suicidio, (porque) una vez que alguien está decidido a morir, es mucho más difícil intervenir”, dijo Cain. Esta estrategia debe ser multifacética y debe incluir el hecho de mejorar los servicios de salud mental y ayudar a las personas que son maltratadas, añadió.

Los autores del artículo de Lancet recalcó intervenciones en puntos de atracción para suicidas “no solamente para evitar los llamados eventos de imitación, sino también por el efecto que los suicidios en estos sitios tienen en las personas que trabajan en estos lugares, en las personas que viven cerca o en las personas que los frecuentan por otras razones”.

El análisis actual sugiere que los tres tipos de estrategias pueden tener grandes efectos: reducir el acceso a los sitios, proporcionar información sobre cómo obtener ayuda y hacer que sea más fácil que otra persona intervenga.

Reducir el acceso

Una de las intervenciones más estudiadas para reducir las muertes en los puntos de atracción para los suicidas implica reducir accesos. Esta fue asociada con una disminución entre el 62% y el 99% de las muertes suicidas en 10 diferentes estudios.

Uno de los estudios encontró que Beachy Head, uno de los acantilados marinos más altos en el Reino Unido, presenció alrededor de 16 suicidios al año en las décadas de 1980 y 1990. Pero en los meses después de que el acceso de la carretera fue bloqueado en el 2001 –a raíz de la preocupación por un brote de fiebre aftosa en animales– el número se redujo a cero. En el puente Jacques-Cartier en Montreal, los suicidas anuales disminuyeron de 10 al 2,6 después de la construcción de una valla alta.

No es sorprendente que esas barreras físicas ayuden a reducir las muertes suicidas, dijo Steven Vannoy, profesor asociado de consejería y psicología educativa de la Universidad de Massachusetts Boston. “Psicológicamente, si las personas encuentran algo que las frena y que las hace tener que ser conscientes de lo que están haciendo, eso puede provocar que no lo hagan”, dijo. Las personas quieren pensar que el suicidio va a ser fácil y eficaz, agregó.

Otros puntos de atracción para los suicidas en donde las barreras fueron relacionadas con una menor cantidad de suicidios fueron los siguientes:

– Puente Duke Ellington en Washington

– Puente Memorial Bridge en Augusta, Maine

– Viaducto de la calle Bloor en Toronto

– Puente colgante de Clifton en Bristol, Inglaterra

– Canton Hospital en Baden, Suiza

– Terraza de la Catedral de Berna, Suiza

– Puente Gateway en Brisbane, Australia

– Gap Park en Sídney

– Puente Grafton en Auckland, Nueva Zelanda

– Acantilado Lawyers Head en Dunedin, Nueva Zelanda

– El sistema de trenes subterráneos en Hong Kong

El puente Golden Gate actualmente no tiene ninguna barrera en el lugar, a pesar de que ya se ha aprobado un plan para construir una red de acero a un poco más de 6 metros debajo de donde las personas saltan. “Hay una buena razón para creer que reduciría esto la cantidad de suicidios”, dijo Vannoy.

Ofrecer ayuda

Varios estudios han analizado el impacto que tiene el hecho de animar a las personas a obtener ayuda, como instalar señales en el área del punto de atracción que muestren los números de una línea nacional de ayuda en casos de suicidio y teléfonos para casos de crisis.

En el puente Mid Hudson en el estado de Nueva York, se registraba un promedio de cinco suicidios al año durante los años previos a que se instalaran las señales y teléfonos para casos de crisis, en comparación con 2,3 suicidios después de eso.

Las señales que ofrecen números de ayuda tuvieron efectos similares en un parqueo al sur de Inglaterra, donde la gente iba a envenenarse con las emisiones del escape de los automóviles.

Sin embargo, los teléfonos para casos de crisis tuvieron el efecto contrario en el puente Sunshine Skyway en San Petersburgo, Florida, donde 3,7 personas al año se quitaban la vida antes de que se instalaran teléfonos en 1999, en comparación con 8,2 personas después de eso. Los autores del análisis sugieren que este aumento se podría haber dado debido a un sitio web que promueve suicidios y que utiliza el puente, el cual se hizo popular en la misma época que se instalaron los teléfonos.

Patrullar el área

Algunos sitios cuentan con oficiales de policía apostados en puentes y acantilados para ayudar a intervenir en los intentos de suicidio. Pero los estudios solamente examinaron los efectos de estos esfuerzos en combinación con la instalación de cercas o teléfonos para casos de crisis y no solos.

En un estudio en Cheung Chau, una isla de Hong Kong, se descubrió que los programas que incluían patrullas de la policía, así como también líneas directas de teléfono, redujeron la cantidad de suicidios desde aproximadamente 8,7 hasta 1,7 cada año. La zona es considerada un punto de atracción para suicidas porque las personas alquilan apartamentos vacacionales en los que se envenenan a sí mismos con monóxido de carbono.

Contar con una persona que intervenga probablemente podría ser muy eficaz, pero alguien tendría que estar presente en todo momento, dijo Vannoy. “El solo hecho de tener un testigo puede frenar a alguien y hacerlo pensar en lo que está haciendo”, dijo, y agregó que la mayoría de las personas que quiere intentar suicidarse no quiere que otros los vean.

Tener a alguien que patrulle un punto atractivo para suicidas podría ser una estrategia mucho menos costosa y posiblemente más rentable que proyectos como la red de acero debajo del puente Golden Gate, dijo Vannoy.

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