No es tan complicado pensar en sanear sus obligaciones en el menor tiempo posible. Empiece por las deudas grandes, trate de llegar a acuerdos para evitar la subida de intereses y busque la manera de pagar una sola cuota. Vea cómo hacerlo.

Si de deudas se trata, las hay de distintos tipos: las que quitan el sueño y hasta el apetito; las que se programan a largo o a mediano plazo y parecen interminables o las pequeñas ‘culebras’, adquiridas para salir de un apuro, que se convierten en otro más.

Sea cual sea, las deudas son obligaciones fundamentales, que no puede pasar por alto cada vez que recibe su salario o ingreso.

Para Álex Mejía, coaching empresarial, antes de adquirir una deuda lo primero que debe tener en cuenta es organizar un presupuesto en el que destine máximo un 30 por ciento de sus ingresos en el pago de obligaciones.

“Pasar esa cifra le podría acarrear una serie de inconvenientes futuros”.

Sin embargo, si ya es tarde, y ha sobrepasado la cifra recomendable, lo importante es pagar las deudas rápidamente o por lo menos llegar a ese límite para que pueda solventarlas sin presiones.

Para ello, es importante que establezca prioridades, clasifique las deudas con los más altos intereses y evite atrasos.

“Es importante priorizar. Empiece por las deudas que de no pagarlas impliquen un reporte en una central de riesgo, un embargo o la pérdida de un bien”, dice Álex Mejía, coaching empresarial.

Por eso es mejor que pague los créditos hipotecarios primero, así no solo se evitará un ‘remate’ sino que se quitará un peso de encima cuando termine de cancelarla.

Haga lo mismo con sus obligaciones por crédito de vehículo, tarjetas, servicios públicos, cuenta del celular e internet.

Tenga en cuenta que este tipo de deudas están supervisadas bajo el esquema financiero y pueden tener sanciones legales.

Aunque también son prioridad, siga con deudas como el colegio de sus hijos, y otras obligaciones imprescindibles en la cotidianidad como la alimentación, asegura Mejía.

Finalmente, pague sus deudas a personas: su amigo que le prestó, su tío o su papá. Recuerde que también está en juego su credibilidad y su palabra. Además no sabe cuándo los pueda volver a necesitar.

DEMUESTRE QUE LE INTERESA PAGAR

Para Andrea Rojas, funcionaria de la unidad de crédito personal del Fondo Nacional del Ahorro, el interés del deudor en cancelar la deuda también es importante.

“Es posible que un deudor se cuelgue y no tenga cómo pagar la deuda pendiente, ahí es cuando se recomienda que den la cara, que se acerquen a las entidades financieras y se logren acuerdos de pago, con el fin de que los intereses no sigan subiendo y haya un entendimiento entre las dos partes. Quedarse sin plata no es un pecado, pero no pagar sí es un error, que puede agravar su situación financiera”, dice Rojas.

Si una entidad financiera percibe su voluntad de pago, será una ventana que se abre.

Haga lo mismo con las personas cercanas a quien le debe, sea sincero, pero no sea ‘conchudo’, proponga un tiempo límite, que no exceda los seis meses, como plazo para ponerse al día y durante ese tiempo cumpla con los compromisos adquiridos y ponga la cara.

TRATE DE PAGAR UNA SOLA DEUDA   

Otra estrategia que le será útil a la hora de cancelar sus obligaciones de manera rápida es unificándolas.

Para eso, las entidades bancarias cuentan con planes como la compra de cartera, que ofrecen además montos adicionales para libre inversión.

Con estas modalidades, no solo podrá reunir y pagar todas las deudas grandes, con una cuota fija mensual, sino que también tendrá algo de dinero para cubrir pequeñas obligaciones.

Obtenido un crédito de compra de cartera se evitará dolores de cabeza y sólo tendrá que pensar en una deuda.

Todas las entidades bancarias y financieras cuentan con esta modalidad de crédito, así que evalué cuál opción puede ser la mejor y si cumple con los requisitos.

EVITE GASTAR MÁS

La regla de oro, en la organización de sus obligaciones, es apretarse el cinturón: si quiere pagar rápido una deuda cierre el ‘grifo’ y no gaste más.

Si tienes alguna tarjeta de crédito al límite, córtala por la mitad o definitivamente.

Prívese de ciertos lujos por un tiempo, mientras termina de cubrir las deudas.

Aunque parezca un tendero, registre las deudas en un cuaderno o en una hoja de Excel.

“La idea de anotar cuánto gasta resulta graciosa para algunos, pero es la mejor manera de llevar un registro y de recordar qué debe pagar”, dice Mejía.

No se ahogue en las deudas, más bien páguelas pronto, sea organizado y saldrá airoso.

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