Todos nos hemos enfrentado a situaciones incómodas a la hora de subirnos a un avión y si viajamos en clase turista y en vuelo transatlántico, ni se diga.

La comida insípida, el aire muy caliente o muy frío, el llanto de un bebé que no nos deja dormir, además de que no logramos encontrar la posición adecuada en el asiento y muchas cosas más que suelen hacer de nuestros viajes algo caótico.

Por supuesto hay una explicación detrás de cada una de esas situaciones, pero no todas tienen una solución que esté a nuestro alcance, por ejemplo, la cantidad de oxígeno es mucho menor a la que estamos acostumbrados, esto es por la altura a la que viajan los aviones modernos que provoca que los gases se expandan en nuestras cavidades corporales causando algunos malestares.

Pero hay algunos otros factores de estrés que están totalmente al alcance de nuestras manos y que podemos evitar para hacer de nuestros viajes algo más llevaderos, a continuación enumeramos algunas formas de hacerlo:

Evita el estrés pre-vuelo

Evita el estrés pre – vueloRevisa con anticipación el horario de vuelo, el aeropuerto y el acceso al mismo. Es muy importante que prepares toda la documentación necesaria como pasaporte, visa en caso de necesitarla y el respectivo boleto, además de planear los traslados con tiempo para evitar retrasos.

Viaja ligero

Viajar implica siempre actividad física y si a esto le agregamos el exceso de equipaje, será doblemente complicado y agotador. Procura llevar sólo las maletas necesarias, optimiza los espacios en ellas ya que cargar con demasiadas cosas añade estrés al viaje.

Elige tu asiento

Actualmente existen plataformas digitales como Seat Guru que nos ayudan a elegir nuestro asiento, nos dan consejos sobre las mejores áreas y lugares descartando aquellos que están cerca del baño o que no puedan reclinarse.

Elige tu asientoUna de las recomendaciones que hacen los expertos es sentarse cerca de las alas del avión para así notar un poco menos las turbulencias.

Bebe suficiente agua y come ligero

EL ayuno es tu mejor opción si se trata de un vuelo largo. Investigadores de Harvard afirman que no comer unas 16 horas antes de tu vuelo, ayudará a que te ajustes mejor a la nueva zona horaria y hará el jetlag más llevadero. Una vez a bordo puedes optar por comida ligera como una ensalada que es más fácil de digerir y evitar a toda costa comidas fritas o con mucha grasa.

Bebe suficiente agua y come ligeroEn lo que a los líquidos respecta, lo recomendable el beber al menos medio litro de agua cada tres horas en el caso de un vuelo muy largo. No beber líquidos puede ocasionar infecciones en vías urinarias tras un vuelo largo.

No se recomienda beber alcohol ya que aumenta la deshidratación y te hará beber más. Una unidad de alcohol a bordo, equivale a dos unidades en tierra.

Viaja cómodo

David Gradwell, profesor de Medicina Aeroespacial en el King’s College de Londres, recomienda llevar ropa cómoda y ligera, pero también de varias capas, esto para sobrellevar los cambios de temperatura dentro del avión, calcetines cómodos, una bufanda y un pañuelo amplio que pueda ser también usado como manta.

Algo muy importante es una almohada para el cuello, la rigidez en tu cuello evitará que se interrumpa el flujo de oxígeno y así puedas dormir mejor.

Viaja cómodoEvita el ruido

Durante el despegue y el aterrizaje, los ruidos de la cabina llegan a superar los 80 decibeles, mucho más ruido del que estamos acostumbrados que normalmente se encuentran entre los 40 en una oficina y 60 en algunas otras áreas.

Actualmente existen auriculares con cancelación activa del ruido, que aunque caros, son una excelente forma de bloquear el ruido y algunas otras distracciones.

Respira bien

Las personas con problemas respiratorios y los fumadores corren más riesgos a la hora de subirse a un avión, afirma Brian McCrary, director médico en la Clínica de Salud Familiar Glendale, en Scottsdale, EE.UU. debido a que los niveles de humedad son más bajos a los que estamos acostumbrados y esto provoca estragos en nariz, ojos y garganta.

Si comienzas a sentir la falta de aire, colocar un paño húmedo sobre la cara y respirar por la boca es de gran ayuda, así mismo si regularmente utilizas inhalador no olvides llevarlo a la mano.

Muévete

Mantenerte en movimiento ayuda a evitar la formación de coágulos de sangre afirma Michael Bagshaw, profesor de medicina de aviación en el King’s College de Londres.

La formación de coágulos de sangre en las venas, trombosis venosa profunda (TVP) se produce cuando pasamos mucho tiempo sentados, esto a su vez provoca que se nos hinchen los pies y que nos duelan las piernas, además pueden provocar daños mayores como dificultad respiratoria y dolor en el pecho si los coágulos llegan a los pulmones.

Lo mejor es consultar a tu médico antes de un viaje largo si crees que puedes correr este riesgo.

Algunos de nuestros consejos pueden parecer una exageración, pero si consideramos que estaremos encerrados muchas horas en un tubo de alta presión, será mejor seguirlos al pie de la letra.

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FUENTEBBC MUNDO
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