En pasadas reformas impositivas se ha argumentado que la disminución de la tarifa del IVA era necesaria para avanzar en su simplificación. Sin embargo, se considera que las modificaciones que se han introducido en este impuesto y su estructura actual lo ha vuelto más complejo.

Los expertos en materia tributaria y legislativa, Javier Hoyos Arboleda y Silvia Reyes Cepeda, asesores de la firma Gestión Legislativa y Gobierno opinan que, en efecto, existen bienes gravados, bienes excluidos, bienes exentos, régimen simplificado, régimen común, en la última reforma tributaria agregó mayores complejidades a las ya existentes en el sistema, por ejemplo, con los períodos diversos de declaración, anticipos de IVA, impuestos al consumo no descontables, etc.

Si se dividiera el recaudo del IVA y el impuesto al Consumo a restaurantes y a vehículoscreado recientemente, sobre el Producto Interno Bruto y sobre Valor Agregado, la tarifa implícita de estos impuestos es de 4,5% y 5% respectivamente.

Esto equivaldría a decir que: si se estableciera una tarifa generalizada del 5%, se recaudaría lo mismo. Al mismo tiempo, la ampliación de la base permitiría: primero un margen tarifario que no incentiva la evasión y, segundo, que al aumentarse la base gravable no implique un incremento por encima de la tarifa máxima actual del 16%. Aunque son muchas las voces que han planteado un aumento en la tarifa del IVA.

Así las cosas:

1. El IVA debería cobrarse en casi todas las actividades productivas y comerciales, con lo cual se ejercería un mayor control al causarlo sobre toda la cadena productiva y de distribución. Al ampliarse la base, podrían establecerse tarifas diferenciales de acuerdo con el principio de progresividad.

2. El impuesto debe declararse y pagarse bimestralmente por todos los contribuyentes. La diversidad de períodos ha conducido a la figura del anticipo en el caso de los períodos anuales, en el cual se estaría pagando un impuesto no causado, desvirtuando la naturaleza del mismo.

3. Debe eliminarse el impuesto al consumo en restaurantes y volver al Impuesto al Valor Agregado con el ánimo de que el comercio también pueda descontar el IVA generado en su proceso de venta. En igual sentido, debe restablecerse el IVA en la cadena de combustibles redefiniendo la estructura impositiva, pues hoy todos son impuestos específicos.

4. Sería bueno precisar la diferencia entre el Impuesto al Valor Agregado y el Impuesto a las Ventas, pues su aplicación, incluso conjunta, en algunos productos, se confunde, y lo ideal sería definir uno solo.

Entonces se generan las preguntas: ¿El régimen debería ser uno solo? ¿Debe eliminarse el régimen simplificado? ¿Cómo reemplazarlo? ¿Debe quedar únicamente régimen común?

Debería eliminarse, también, la mayoría de bienes calificados como exentos y excluidos.

Un bien es exento cuando está gravado con tarifa cero, pero se recupera el IVA pagado por los bienes y servicios necesarios para la producción y distribución, es decir, da lugar a devoluciones. Quizás las pocas excepciones deberían ser las exportaciones, en razón al principio universal de que hay devolución de los impuestos indirectos y los servicios de educación, salud y vivienda.

Por bienes excluidos del IVA se entienden aquellos en los que la tarifa del bien final es cero, pero no se puede recuperar el IVA pagado en los bienes y servicios adquiridos.

Esto tiene dos implicaciones:

1. Los impuestos no deducibles deben llevarse al costo, con lo cual se afecta la rentabilidad y el recaudo de impuesto de renta y del CREE.

2. Se genera un desequilibrio entre productos importados y nacionales. En efecto, al ser la tarifa del IVA igual a cero , no grava al producto importado, además de que en su país de origen le devuelven los impuestos indirectos. En el caso de los productos nacionales, como ya lo anotamos, no paga IVA el producto final, pero no recupera el IVA pagado en el proceso de producción o distribución afectando su costo.

En síntesis podríamos anotar:

1. Pequeñas modificaciones en la base implicarían aumentos en la tarifa del IVA.

2. Modificaciones importantes en la base no necesariamente llevarían a aumentar la tarifageneral.

3. Se debería reemplazar los impuestos específicos o impuestos al consumo por impuesto al valor agregado.

4. Debería mantenerse la etapa monofásica en ciertos productos ante la dificultad de cobrarse en pequeños comercios.

5. De conservarse el esquema de bienes excluidos, se sugiere cobrar un equivalente en importación para lograr la equidad entre bienes importados y nacionales (algo similar al IVA implícito pero definiendo todos sus elementos para corregir las situaciones del pasado).

6. Es clave la unificación de los periodos.

¡Compártelo en tus Redes!

COMPARTIR