Cualquiera sea el destino que se elija visitar, es importante tener en cuenta algunas acciones que se pueden realizar para cuidar el medio ambiente y enseñar a los más pequeños prácticas responsables al tiempo que se disfruta del aire libre, de una nueva ciudad y su cultura, o de un nuevo paisaje natural.

Desde el momento de la planificación del viaje, se deben tomar en consideración los destinos que ofrecen alojamientos que utilicen energías renovables, promuevan el turismo sostenible y ofrezcan la posibilidad de consumir alimentos orgánicos. Pero esto no es todo: existen otras prácticas para tener un viaje divertido y verde. A continuación, cuatro de las más importantes:

Conducir en forma eficiente

Viajar en auto significa una actividad menos contaminante que hacerlo en avión, es más económico si las distancias que se deben hacer no son demasiado largas, y permite desviarse cuantas veces se decida para explorar nuevas locaciones cuando se está sobre la ruta.

Para que esta práctica tenga menor impacto en el medio ambiente, hay algunos puntos a tener en cuenta:controlar que los neumáticos estén bien inflados, disminuir la carga del automóvil, mantener una conducción fluida y evitar las frenadas frecuentes, asegurarse de que el filtro de aceite funcione bien, y nunca dejar el auto en marcha inmóvil por más de 30 segundos.

Reducir la cantidad de basura

Es importante tener presente cuáles son las normas de cada lugar que se visita respecto a la basura (su separación y su reciclado), pero antes, lo principal es reducir la generación de residuos al mínimo.

Utilizar botellas de agua rellenables, reemplazar las servilletas de papel por unas de tela, comprar alimentos y objetos utilizando una bolsa de compras, llevar cubiertos de metal reutilizables y hasta reemplazar las entradas a las atracciones por tickets electrónicos o utilizar aplicaciones móviles en lugar de folletos cuando sea posible son algunas de las prácticas que pueden llevarse a cabo.

La poca basura que se genere debe separarse y colocarse en los contenedores especialmente designados para ella. Si en la zona no hay tachos de basura, lo aconsejable es designar una bolsa especial en la que irán todos los desperdicios y luego botarla en un contenedor que se encuentre en la ciudad más cercana o en alguna estación de servicio.

Acampar

Ir de campamento ayuda a los niños tener una experiencia más cercana con la naturaleza, y provee acceso a hermosos paisajes y deportes como la caminata de montaña. Pero lo más interesante de acampar es que se configura como una actividad de leve impacto ambiental, ya que en carpa no se consume la misma cantidad de energíay recursos que en un hospedaje tradicional (y, si se cuenta con un dispositivo solar, incluso se puede aprovechar la energía renovable).

Cuidar la flora y la fauna del lugar

Ya sea que se elija acampar o pasar unos días en un hotel en el medio de la montaña, es de vital importancia hacer caso a los carteles que indican cuidar las plantas, así como tener cuidado con el contacto con los animales autóctonos.

Es probable que mientras se camine por los senderos del lugar, uno se sienta atraído por la belleza de su vegetación y tenga la intención de llevarse una muestra a casa para probar su cultivo. En estos casos, se recomienda no arrancar la vegetación y preguntar dónde se pueden conseguir semillas para sembrarlas en casa. Realizar un viaje siguiendo prácticas sustentables es fácil, entretenido y educativo.

¿Qué otras acciones realizas para cuidar el medio ambiente cuando viajas?

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