Después de un acontecimiento traumático, la gente a menudo revive la experiencia en sus sueños.

Los sobrevivientes de accidentes graves de auto y motocicletas siguen teniendo pesadillas durante varios meses después de que han ocurrido los mismos, según encontró un estudio; además, estos sueños recurrentes estaban relacionados con problemas de sueño a largo plazo. Otro estudio reportó que alrededor del 21% de las mujeres que fueron víctimas de abuso sexual o físico sufrieron pesadillas tres meses después y quienes tenían este tipo de sueños eran más propensas a desarrollar el trastorno por estrés postraumático.

No suena útil, pero está el otro lado de estos hallazgos: las pesadillas en las primeras semanas después de un acontecimiento traumático no han sido asociadas con problemas de salud y los expertos creen que en realidad podrían ser beneficiosas.

“Creemos que las pesadillas son tan comunes que tienen cierto propósito de procesar los factores de estrés”, dijo Anne Germain, directora del Sleep and Chronobiology Center (Centro del sueño y cronobiología) de la Universidad de Pittsburgh.

En la población general, aproximadamente el 85% de los adultos reportan haber tenido al menos una pesadilla en el último año, y el 8% y el 29% tiene pesadillas de forma mensual.

“Eso está bien, pero si estas tienen lugar una vez a la semana o más, por lo general hace sentir incómoda a la gente y eso podría ser un problema”, dijo Germain.

No existe evidencia que respalde los beneficios específicos de las pesadillas, dijo Germain y las pesadillas continuas podrían tener algunos efectos nocivos sobre la salud.

“Existe mucha información que respalda la idea de que las pesadillas que se vuelven crónicas son muy perjudiciales para el bienestar… interrumpe el sueño, pensamos en los sueños durante el día y nos sentimos angustiados”, dijo Germain.

En el estudio de accidentes de vehículos motorizados, el 25% de las víctimas tenía pesadillas dos semanas después, pero en el período relativamente inmediato después del accidente, no fueron asociados con efectos a largo plazo sobre la calidad del sueño. Durante tres meses después de sus accidentes, el 19% de los sobrevivientes todavía tenía pesadillas; fue allí cuando fueron relacionados con problemas para conciliar el sueño y permanecer dormidos, así como presentaron problemas para funcionar bien durante el día hasta por un año después del accidente.

Pesadillas: la luz de ‘check engine’ del cuerpo

“Las pesadillas son una repetición de un acontecimiento traumático, por lo que de cierto modo es la propia terapia de exposición del cuerpo”, dijo Michael Nadorff, profesor asistente de psicología y especialista en medicina del comportamiento del sueño de la Universidad Estatal de Misisipi. La terapia de exposición implica que los pacientes se enfrentan a situaciones o cosas que los asustan para ayudarlos a superar sus miedos.

“Sin embargo, dentro del lapso de un mes posterior al traumatismo (que podría ser cualquier cosa, desde una agresión física hasta la pérdida de un ser querido), las pesadillas son saludables… te ayudan a aceptar la situación, a darte cuenta que ya pasó y que ya terminó, lo cual permite que ese recuerdo sea menos discordante, similar a la meta de la terapia de exposición”, dijo Nadorff.

“Después de un mes, las pesadillas no son saludables y por lo general para las personas que aún tienen pesadillas, eso no mejorará por sí mismo… es como un disco rayado”.

La investigación sugiere que las pesadillas crónicas en realidad podrían evitar que la gente se recupere de un trauma, dijo Nadorff.

“Para mucha gente, es un signo de alerta temprana —como una luz del check engine— de que necesita ayuda para recuperarse de un trauma, y ​​también de que podría tener un problema mayor, como depresión o ansiedad, agregó.

Tratamiento de las pesadillas crónicas

Cuando las pesadillas se vuelven un problema, existe evidencia de que una práctica llamada terapia de repetición de imágenes podría ahuyentar los malos sueños, dijo Nadorff. La terapia se basa en pensar en las pesadillas durante el día y reestructurarlas con acontecimientos, personas y lugares que son menos amenazantes. La gente piensa en estas pesadillas reestructuradas durante cinco minutos dos veces al día, ya sea por cuenta propia o con la ayuda de un terapeuta. El objetivo es dejar de tener pesadillas o incluso sustituirlas con nuevos sueños.

Un estudio demostró que la terapia de repetición de imágenes ayudó a las mujeres que habían sido víctimas de abusos sexuales, y que habían estado teniendo pesadillas durante aproximadamente los últimos 15 años, al reducir sus pesadillas, mejorar su sueño y también al reducir su trastorno por estrés postraumático.

Alternativamente, un medicamento para la presión arterial llamado prazosina es tan efectivo como la terapia de repetición de imágenes para reducir las pesadillas y mejorar la calidad del sueño.

Depende de los pacientes si prefieren usar la terapia o medicamento para tratar sus pesadillas, dijo Germain.

Incluso en los casos en que las pesadillas se vuelen crónicas, estas tienen un lado bueno, ya que podrían revelar cosas que posiblemente te molestan y que desconocías.

“Si alguien comienza a tener pesadillas y no enfrentó ningún trauma, posiblemente hay algo que estamos evitando activamente que realmente nos preocupa, por lo que podría ser una señal para prestarle atención”, y para tener mayor conciencia de las emociones durante el día, dijo Germain.

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