Aunque desde tiempos inmemorables existen personas que son desordenadas, muchas veces no sabemos el porqué de este tipo de conducta.  Lo más destacable del tema es que muchos especialistas aseguran que detrás del desorden hay un sinfín de rasgos personales y afecciones que se pueden estar manifestando. Por tal motivo, ellos aseguran que una vez conocido el motivo del posible desorden, la persona puede estar más enfocada a tratar de evitarlo.

En primer lugar podríamos destacar la inseguridad y el apego sentimental. Algunas personas logran crear un con las cosas materiales que les evita el poder deshacerse de las mismas. Por este motivo, este tipo de personas sienten ansiedad y temor al intentar ordenar el ámbito en el que desarrollen sus actividades y terminan optando por no hacerlo. Este tipo de conducta puede llevar a graves problemas de convivencia y puede significar el entorpecimiento de las relaciones sociales del individuo.

Por otra parte, otros rasgos destacables que existen detrás del desorden son la procrastinación y la precaución. Como procrastinación podemos definir a esa actitud en la que las personas simplemente difieren o evitan afrontar sus problemas o resolverlos. Este tipo de conducta se refleja a través de la negociación del individuo consigo mismo y el dejar para después sus obligaciones. Lo más peligroso de la procrastinación es que puede convertirse en una rutina que afecte el desempeño del individuo.

De igual forma, la precaución juega un papel importante en el desorden de las personas, ya que muchas optan por acumular objetos con la idea de estar preparados para cualquier eventualidad. En este caso, la precaución termina convirtiéndose en un problema debido a la gran cantidad de cosas materiales que el individuo puede recopilar, lo que puede derivar en una situación de desorden.

Entre las soluciones para este tipo de conductas están el dar prioridad a las actividades a realizar para que nada quede por fuera, atacar las situaciones problemáticas una a la vez para lograr resolverlas de una manera más eficiente y no dejar que las cosas por hacer se acumulen.

¡Compártelo en tus Redes!

FUENTELA FAMILIA
COMPARTIR