Brasil está por colapsar. Su moneda se está desplomando, el desempleo está aumentando, su mercado de valores se ha reducido un 20% comparado con hace un año y su presidenta, Dilma Rousseff, tiene un índice de aprobación del 8%… el más bajo desde 1992, cuando el presidente de Brasil fue destituido.

Brasil, el cual alguna vez fuera una exitosa historia económica, cayó en recesión el viernes.

Su economía se contrajo 1,9% en el segundo trimestre en comparación con el primero. Este fue el segundo trimestre consecutivo de contracción.

“Casi todo se está yendo a la baja”, dice Neil Shearing, economista principal de mercados emergentes de Capital Economics.

En comparación con el mismo trimestre del año pasado, la economía se contrajo un 2,6%, siendo por mucho el peor desempeño en años, de acuerdo con estadísticas del gobierno publicadas el viernes.

Estas son las principales razones por las que Brasil, la segunda economía más grande en el hemisferio occidental detrás de Estados Unidos, ahora está en recesión:

1.- Las exportaciones de Brasil a China se habían disparado en la última década. Ahora que la economía china se está desacelerando, necesita menos exportaciones de Brasil.

2.- La petrolera estatal de Brasil, Petrobras, se encuentra en un masivo escándalo de corrupción que vincula a muchos miembros del partido político de Rousseff. El enorme escándalo de lavado de dinero se extiende abarca el petróleo, a líderes empresariales y a políticos del país.

3.- Los precios de todos los productos clave de Brasil —aceite, azúcar, café y metales— se han desplomado. Las materias primas son el motor detrás de la economía de Brasil y han perdido valor rápidamente.

La recesión surge mientras que los brasileños están llevando a cabo protestas masivas en las que piden la destitución de Rousseff. Aunque la corrupción no es nueva en Brasil, la escala de la corrupción en Petrobras es significativa. Los funcionarios de Petrobras dijeron a principios de este año que la compañía perdió 2.000 millones de dólares solo en sobornos.

En julio, el escándalo se agravó: la policía brasileña arrestó a ejecutivos de la empresa eléctrica del país, Electrobras, por cargos relacionados con lavado de dinero en Petrobras. Mientras que los investigadores examinan más detenidamente el asunto, cada vez más están encontrando a más funcionarios de otros organismos vinculados con el caso de corrupción.

Si bien solo es un escándalo de corrupción, su alcance ha erosionado la confianza empresarial.

La inversión cayó casi un 12% en Brasil en el segundo trimestre, en comparación con hace un año, según Capital Economics.

Su moneda, el real, ha perdido 25% de su valor frente al dólar en lo que va del año. Las importaciones han caído un 12% respecto a hace un año.

En el caso de las empresas brasileñas que han hecho préstamos en dólares estadounidenses, el desplome de la moneda incrementa el monto de la deuda a pagar.

A largo plazo, una moneda de valor inferior podría ayudar al economista, dice Shearing. Algunos países alrededor del mundo —en Asia y en Europa— aprovechan la devaluación de la moneda para hacer que las exportaciones se vean más atractivas para los compradores extranjeros y atraen a la gente para que compre productos fabricados en el país. De hecho, las exportaciones de Brasil aumentaron hasta un 7%, en comparación con hace un año.

Pero es demasiado pronto para emocionarse. Shearing advierte que la cifra de exportación no es más que una ” luz de esperanza” para el futuro económico de Brasil.

Por ahora, y según dice la mayoría de expertos, la economía de Brasil parece estar en una recesión que podría durar hasta gran parte del próximo año.

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