A los 25 años la audición vinculada con la edad ya se comienza a perder, aunque no se percibe sino hasta unas décadas más tarde. Comenzamos a disminuir nuestra masa ósea después de los 30 años. Y según un reciente estudio hecho por investigadores de la Universidad de Duke, en Estados Unidos, se halló que ciertos tipos de decadencia física —especialmente el equilibrio y la fuerza de la mitad inferior del cuerpo— comienzan a los 50.

“Cada función de nuestro organismo disminuye un 5% cada 10 años”, afirma Michael Roizen, director del Instituto del Bienestar de la Clínica Cleveland. “Esto se relaciona con la función cerebral, cardíaca y hepática; varía según el punto donde lo sienta cada persona y el momento cuando se llega al nivel crítico que produce la disminución del funcionamiento”.

Un análisis de rendimiento físico, presentado en julio de 2016 por Journals of Gerontology: Medical Sciences, observó a 775 personas con edades entre 30 y 90 años. Los integrantes realizaron cinco pruebas de funcionamiento que valoran la fuerza, la resistencia y el equilibrio, como mantenerse parado en un pie por un minuto y levantarse varias veces de una silla durante 30 segundos.

Tal como se esperaba, los más jóvenes mostraron en general un desempeño mejor que las personas mayores y asimismo los hombres un mayor rendimiento que las mujeres, explicó Miriam Morey, maestra de medicina en la Universidad de Duke y principal autora del estudio.

La sorpresa se dio cuando los investigadores notaron una marcada disminución en el desempeño en la prueba de levantarse de la silla y en la de equilibrio en las personas que rondaban los 50 años.

“Es importante que tengamos en cuenta evaluar estas cosas en el transcurso de nuestra vida útil y dejar de suponer que estos problemas son solo de ancianos. Más bien, se trata de un problema de envejecimiento”, afirma Morey.

En la cuarta década

En lo concerniente al deterioro cognitivo, se presenta una reducción gradual de diferentes funciones. La rapidez del procesamiento mental y la capacidad de memorizar llega a su máximo nivel entre los 20 y 29 años y empieza a disminuir poco a poco.

Después de los 40 años puede resultar más difícil aprender algo nuevo, dice Kathy Wild, maestra de psiquiatría y neurología en la Universidad de Salud y Ciencia de Oregon (Portland, EE.UU.). Las actividades que requieren concentración deben realizarse con las mínimas distracciones o interrupciones, añade. “Realizar una sola actividad hasta terminarla”, indica. “Realmente se trata de conformar un ambiente con un mínimo de distracciones”.

Ojos que no ven

Luego de los 40 años, incluso aquellos que no utilizan lentes se les puede dificultar el enfoque de objetos que están muy cerca, como los textos de libros, explica Rebecca Taylor, oftalmóloga y representante clínica de la Academia Estadounidense de Oftalmología en Nashville, Tennessee. Este defecto visual se denomina presbicia, la reducción gradual de la capacidad de los ojos para enfocar claramente los objetos cercanos.

presbicia a los 40La resequedad en los ojos, especialmente en las mujeres, se convierte en una dificultad común después de los 45 o iniciando los 50 años, afirma Taylor. La aparición de glaucoma y cataratas son comunes en este periodo y también después de los 60 años. Sobre los 75, alrededor del 70% de las personas desarrollan opacidad en los ojos o cataratas, que producen pérdida de visión nocturna, pero que con cirugía se puede corregir.

El mayor problema en la visión relacionado con la edad es la degeneración macular. Para esto no hay cura, por lo que prevenir, comenzando con una alimentación saludable, es clave, asegura Taylor. La oftalmóloga recomienda consumir alimentos con elevado contenido de vitamina C y E, cobre, zinc, zeaxantina y luteína, elementos que se encuentran en verduras de hoja verde. Abstenerse de fumar y habituar el uso de gafas de sol con 100% de protección contra radiación UV también es necesario.

¿Qué fue lo que sonó?

Los primeros sonidos que se dejan de percibir son los agudos. Entre los 18 y 25 años nuestra audición es la mejor, afirma Ian Windmill, director de audiología en el Centro Médico del Hospital Infantil de Cincinnati. “Realmente, empieza a descender luego de esa edad, pero el proceso es tan lento, que por muchos años es imperceptible”.

perdida de audiciónSe denomina médicamente como presbiacusia a la pérdida de la audición que se relaciona con la edad. Generalmente, puede manifestarse alrededor de los 50 años, explica.

No hay forma de recuperar la mencionada pérdida auditiva, debido a que es producida por la genética y por factores del ambiente como la exposición a fuertes ruidos y sustancias químicas, así como por la alimentación y las medicinas.

Es imposible evitar todos los ruidos fuertes, pero su impacto se puede reducir tomando medidas como la utilización de protectores auditivos al realizar actividades como cortar el cesped o al presenciar un concierto de rock, entre otras, indica.

Las principales preocupaciones

La zona inferior, el centro del cuerpo y las posturas de fuerza son particularmente factores críticos, dice Katherine S. Hall, maestra asistente de medicina de la Universidad de Duke y también autora principal del estudio. “Cuanto antes se arranque con un programa de actividad física, mejor”.

La sarcopenia es otra de las características propias del envejecimiento, cuando se pierde progresivamente la masa muscular que comienza después de los 30 años, señala Nathan LeBrasseur, maestro asociado de medicina física y rehabilitación en la Clínica Mayo de Rochester, Minnesota.

Este estado se manifiesta sobre los 40 años, cuando generalmente perder peso se vuelve más difícil, afirma.

actividad fisica tempranaLa pérdida o disminución de la masa muscular sucede a un ritmo aproximado del 10% cada década, mientras que la potencia muscular, es decir la capacidad de producir fuerza durante determinados lapsos de tiempo, baja de manera aún más drástica. LeBrasseur asegura que esto puede ir más allá de la pérdida de masa muscular, y se relaciona con señales y cambios en el sistema circulatorio cerebral.

Kyle Jeray, vicepresidente académicos del departamento de cirugía ortopédica del Sistema de Salud de Greenville, Carolina del Sur, dice que la masa ósea llega a su punto máximo a los 30 años.

Tanto mujeres como hombres poseen iguales tasas de esta pérdida entre los 30 y 50 años, pero después de la menopausia, las mujeres padecen una aceleración en la pérdida ósea durante al menos una década antes de normalizarse. En casos severos, esta disminución puede generar problemas de equilibrio y movilidad.

“Al perderse la fuerza de la base, se empieza a tener cada vez más problemas con el equilibrio”, indica Jeray, quien dirige un comité óseo en la Asociación Estadounidense de Ortopedia, y además trabaja en la prevención de fracturas por fragilidad vinculadas con la osteoporosis. “Subir y bajar escalas sin sujetarse de una baranda, por ejemplo, se torna cada vez más complicado”.

La mezcla entre pérdidas de músculo y masa ósea se convierten en un problema mayor cuando las personas llegan a los 60 y 70 años. De ahí la importancia que tiene mantener la fuerza cuando se vive entre los 40 y 50 años.

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FUENTETHE WALL STREET JOURNAL
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