Volar dejará de ser exclusividad de pegasos y maléficas. Ahora los seres humanos, simples y reales, podrán contar con alas propias. Y al más puro estilo de Los Supersónicos.

Un acuerdo entre las fuerzas de defensa civil de Dubai y la compañía neozelandesa Martin Aircraft sienta las bases para que esta tecnología, basada en una mochila con propulsión, comience a masificarse.

Por décadas, los aficionados a los jetpack han pronosticado un futuro en el que cada persona pueda volar para movilizarse de manera personal, como James Bond en la película Thunderball (1965).

Dubai anunció que hará un periodo de prueba de hasta 20 jetpacks de Martin, además de simuladores y un paquete de formación, cuya entrega está prevista para el próximo año.

El contrato es por varios millones de dólares, aunque la cifra exacta es uno de los secretos mejor guardados del Salón Aeronáutico de Dubai. Cada jetpack tiene un precio de catálogo de US$250.000.

Helicóptero personalizado
Jetpack

Este tipo de jetpack se mueve a partir de un motor V4 200hp, con una velocidad máxima de 74 kmh y puede ascender hasta 1.000 m de altura, y un tiempo de vuelo máximo de 45 minutos.

Está hecho de fibra de carbono y algunas de sus partes son impresiones 3D. Es lo suficientemente potente como para transportar hasta 120 kg, por lo que es útil para equipos médicos. También hay un paracaídas en caso necesario, para seguridad.

Peter Coker, director ejecutivo de Martin Aircraft, está trabajando con una compañera de motores para desarrollar uno más potente y capaz que permita volar por más tiempo. “Esperamos poder tener novedades a principio del próximo año”.

Los puristas pueden decir que el jetpack Martin, con sus ventiladores con conductos para proporcionar el despegue, es más parecido a un helicóptero personalizado que a un “avión” propulsado por cohetes como los que algunos otros empresarios están desarrollando.

En Nueva Zelanda, la Autoridad de Aviación Civil ha certificado el jetpack como un avión ultraligero, aunque la compañía planea su propia clasificación única, lo que está discutiendo con el regulador.

Despegar es tan rápido como en auto o en moto, dice el Coker. Es solo cosa de ponerse el casco y el arnés, arrancar el motor y partir.

Pero lejos de la vida supersónica, Dubai tiene razones de seguridad y Defensa para realizar la compra.

Misiones de emergencia

El teniente coronel Ali Hassan Almutawa, director del Departamento de Operaciones de Defensa Civil de Dubai, dijo que las alas se utilizarán para labores de reconocimiento y rescate.

Jetpack

“Los vemos principalmente cumpliendo un rol de respuesta inicial”, dice Almutawa, añadiendo que las mochilas propulsoras sería particularmente útiles para el departamento de bomberos, en situaciones de emergencia que puedan darse en los rascacielos de Dubai.

“A veces tenemos dificultades para llegar a los pisos superiores de los edificios. Este tipo de aeronave puede entrar en espacios reducidos para poder estudiar la situación. Vamos a modificarlas con cámaras térmicas”, dice.

“A veces, en los incendios, la gente sube a la parte superior del edificio. Allí no hay escaleras y no siempre se pueden utilizar los ascensores”.

“En principio les vemos un uso en salvamento y extinción de incendios, pero podría haber muchas otras funciones”.

¿Uso privado?

El jetpack Martin fue inventado por el neozelandés Glenn Martin, que trabajó en la tecnología durante 30 años. Tras conseguir nuevos inversionistas, Martin Aircraft cotiza en la bolsa de valores de Australia desde febrero.

Glenn MartinGlenn Martin pasó 30 años desarrollando la tecnología.

La compañía es controlada por Kuang Chi Ciencia, una empresa de tecnología y la innovación emergente presente en el mercado de valores de Hong Kong y dirigida por Liu Ruopeng.

Aparte de su uso en rescates y emergencias, Martin Aircraft asegura queel jetpack puede ser útil a otras industrias como la del petróleo, el gas y la agricultura.

Respecto de su uso para fines personales, Coker no lo descarta, aunque las autoridades de aviación pueden poner algunas objeciones.

Según Coker, algún día habrá clubes jetpack, donde los usuarios volarán por placer en ambientes controlados.

No todo el mundo está convencido, sin embargo.

Google, empresa que se caracteriza por ir a la vanguardia en temas tecnológicos, desestimó el uso del jetpack.

“¿No sería buenísimo desarrollar un jetpack que no fuera al mismo tiempo una trampa mortal?”, comentó el ejecutivo y científico Astro Teller el año pasado.

Los críticos dicen que pasará un largo tiempo antes de que mochilas propulsoras sean lo suficientemente silenciosas y con bajo consumo de combustible como para su uso general.

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