Man Sitting at a Table Using a Calculator

Siempre se nos ha dicho que todo extremo es malo, pero si existiera un ‘chip’ con el que usted pudiera ser súper ahorrador u otro con el que fuera un comprador compulsivo, seguramente escogería la primera opción, pensando en las enormes ventajas que esto puede llegar a tener en su vida, sus finanzas y su futuro.

El ahorro es la clave fundamental que permite que las personas hagan realidad sus sueños financieros. Una vez se cuenta con un presupuesto, el paso siguiente es empezar a ahorrar. Y aunque no todos lo pueden hacer, hay personas que son muy exigentes consigo mismas para hacerlo.

Incluso, llegan a ser de esos que muchos consideran tacaños o avaros pensando más de tres veces si vale la pena hacer un gasto o no, aunque pareciera necesario. Al respecto, también existen unos síntomas que denotan a un ‘acaparador financiero’, según Feex:

  • Siente ansiedad ante la idea de gastar dinero, no importa lo poco que sea.
  • Pone un costo a todo, hasta tiene número de cuadrados específicos de papel higiénico para usar.
  • Piensa en cada pequeña manera que pueda para ahorrar dinero (incluso, algunos de ellos puede llegar a ver comprometida su ética)

Y es que el ahorrar implica tener un alto grado de responsabilidad que puede llegar a ser tortuoso para muchos. Pero lo que no comprenden es que tener unas finanzas sanas es algo que va más allá de tener altos ahorros.

“Lo feo feo”

Money, de Time, publicó un estudio de la Escuela de Negocios Booth de la Universidad de Chicago sobre las personas que tienen esta condición. En el experimento que planteaban, las personas se enfrentaban a una emergencia que les costaba US$5.000. Como algo curioso, estas personas ahorradoras preferían usar la tarjeta de crédito que sus ahorros para cubrir ese gasto, incluso sabiendo que tiene una tasa de interés muy alta.

Esta tendencia es mayor cuando se trata de cumplir con objetivos responsables, como el pago de matrículas o responsabilidades básicas como el arriendo, incluso. El verdadero problema con esto es que los súper ahorradores no comprenden que, mientras sus ahorros pueden tener una rentabilidad (y eso, sólo si los tienen en algún producto financiero) de aproximadamente 4% -por mucho- están pagando por intereses, al usar la tarjeta, una tasa de más del 25% con lo que no resulta un negocio hacer esto.

Así, si usted se considera alguien con el hábito saludable de ahorrar pero puede llegar a tener estas crisis y olvidar su ‘dinero sagrado’ para meterse en deudas; hay algo que no está haciendo bien.

¿Cómo actuar?

Una de las alternativas es considerar la modalidad ‘autopréstamo’ que es tomar dinero que tiene en sus ahorros para hacer el pago urgente que necesita y, ya sea a cuotas o de forma inmediata a penas reciba dinero, volver a depositarlo en su respectiva cuenta. La ventaja con esto es que si usted tiene la autonomía y autoridad suficiente como para ahorrar, esta alternativa también podrá llevarla a cabo sin ningún inconveniente.

Otra es tener conciencia que no siempre acumular es algo positivo, ya que puede estar dejando pasar oportunidades importantes, por el simple hecho de querer seguir firme con su regla de no gastar lo que no debe, no puede o no quiere. Recuerde que no siempre lo más barato puede ser lo mejor y que mientras ahorita puede ahorrarse unos pesos por hacer esto, quizá en el futuro la calidad del producto le recuerde que era mejor comprar el otro un poco más costoso.

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