En la antigüedad, algunas personas pensaban que nuestros ojos emitían rayos de luz que nos permitían ver cualquier cosa a la que dirigiéramos la vista. En la actualidad, sabemos que la vista funciona exactamente al revés.

Las ondas de luz entran a los ojos a través de la córnea y luego pasan a través de un lente que enfoca la luz hacia la parte posterior del globo ocular. Allí, la luz estimula a terminaciones nerviosas especiales (llamadas bastoncillos –  o bastones – y conos de la retina) que llevan las señales al cerebro.

Según la forma del globo ocular, es posible que la córnea, el lente o cristalino y la retina no trabajen perfectamente en forma conjunta, lo cual causa visión borrosa. Es por esto que muchas personas necesitan anteojos o lentes de contacto. Éstos hacen que la luz se enfoque de manera correcta sobre la retina y permiten ver las imágenes con claridad.

Casi todos padecemos algún problema visual en algún momento de la vida. Por ejemplo, puede que sientas los ojos cansados, secos, enrojecidos o irritados. Si estos síntomas duran más de uno o dos días debes consultar a tu profesional de la salud visual (de preferencia, un oftalmólogo).

Hay varias cosas que puedes hacer cada día para conservar la salud visual y evitar problemas. Bebe ocho a diez vasos de agua para mantener el cuerpo y los ojos hidratados. Realiza un esfuerzo conciente para interrumpir tus actividades en forma periódica con el fin de descansar y parpadear con frecuencia, especialmente mientras lees, trabajas con una computadora o miras televisión. Procura no frotarte los ojos. Y siempre recuerda de proteger tus ojos de la dañina luz y el resplandor ultravioleta (UV) del sol, utilizando anteojos protectores.

A continuación veremos algunos de los problemas más comunes en los ojos:

Irritación leve de los ojos

La irritación de los ojos puede ser causada por varios factores: podrían incluir arena, suciedad u otro cuerpo extraño en la superficie de tus ojos. Lávate las manos y luego enjuágate los ojos con agua tibia durante 15 minutos como máximo. Si el objeto continúa dentro de tu ojo, busca ayuda médica profesional de inmediato.

Conjuntivitis

La conjuntivitis es la inflamación de la conjuntiva, que es la membrana transparente que recubre la parte blanca del ojo y la parte interna de los párpados. Es un trastorno bastante frecuente que por lo general no presenta ningún peligro a largo plazo en tu visión. Llama o consulta a tu médico si necesitas gotas para los ojos con antibiótico o algún ungüento que requiere receta para tratar la conjuntivitis.

Síndrome de ojo seco

El ardor, la picazón o la irritación de los ojos, que a veces se conoce como “síndrome de ojo seco”, es uno de los problemas más frecuentes tratados por los especialistas de los ojos. A menudo es ocasionado por la calidad de las lágrimas que lubrican nuestros ojos. A medida que envejecemos, nuestro organismo produce menos aceite para sellar la capa acuosa de los ojos. La resequedad también puede verse afectada por los climas cálidos y áridos, el uso de aire acondicionado, ciertos medicamentos y algunas sustancias irritantes como el humo del cigarrillo. Tu oftalmólogo puede recetarte “lágrimas artificiales” u otras gotas para los ojos para aliviar el problema.

Pequeñas manchas y puntos

¿Alguna vez haz notado una manchita moviéndose dentro de tu campo visual? Se le llama mancha, nube o “mosca volante” (“floater” en inglés) y es una pequeña masa de gelatina o de células en la materia vítrea (que es el líquido transparente de aspecto gelatinoso que se encuentra en el interior del ojo). Las causas principales de estas manchas son el envejecimiento, una lesión ocular o el encogimiento de la materia vítrea. Si notas un aumento repentino en la cantidad de manchas que ves, llama a tu profesional de la salud visual.

Cataratas

¿Has abierto los ojos bajo el agua? Las personas que tienen cataratas dicen que ven como a través del agua. De hecho, la palabra “catarata” tiene esa connotación.

Cuando escuchamos la palabra “cataratas” solemos pensar en una especie de cortina sobre los ojos, que provoca visión doble o borrosa. Pero las cataratas no se forman en la superficie de los ojos, sino en su interior.

Las cataratas nublan el lente o cristalino del ojo y de esta manera dificultan la visión. En un ojo normal, el lente es casi transparente y puede cambiar de forma para enfocarse en objetos a diferentes distancias del ojo. Cuando el cristalino pierde su flexibilidad y se vuelve opaco, estamos en presencia de las cataratas.

La formación de las cataratas está relacionada con la exposición prolongada a la luz ultravioleta (UV). Muchas personas mayores desarrollan cataratas, pero pueden recibir tratamiento con una intervención quirúrgica (operación) segura y sencilla realizada por un especialista de la visión llamado oftalmólogo.

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