Por primera vez el sistema británico de salud pública llevará a cabo una prueba clínica en un hospital de Inglaterra con perros especialmente entrenados para detectar el cáncer.

La prueba, en el hospital universitario Milton Keynes, obtuvo el visto bueno después de presentar los resultados de un estudio inicial que mostró que los canes podían detectar a través de la orina la presencia de tumores en la próstata con un 93% de eficacia.

La organización sin ánimo de lucro Medical Detection Dogs, fundada en 2008, liderará la prueba en el hospital, que durará tres años y con la que esperan identificar los falsos positivos que con frecuencia derivan de la tradicional prueba médica para detectar el cáncer de próstata, la del antígeno prostático específico (frecuentemente abreviado por sus siglas en inglés, PSA).

El de próstata es uno de los tipos de cáncer que causa más muertes en el mundo, junto al de pulmón, cólon y estómago, según la Organización Mundial de la Salud.

Un olfato extraordinario

Los humanos tienen cinco millones de receptores de olor pero los perros cuentan con 300 millones de receptores olfativos en sus hocicos.

La cofundadora de Medical Detection Dogs, la doctora Claire Guest, dice que los perros pueden detectar cambios en el olor que podrían indicar un diagnóstico de cáncer.

Guest le dijo a BBC Mundo que sobre todo usan perros labradores y spaniels (cazadores).

“Usamos muchos perros trabajadores porque les encanta encontrar cosas”, explicó.

“Para ellos es una especie de juego de búsqueda y eso les encanta”.

“El juego es encontrar el olor”.

“Nuestros perros tienen índices de fiabilidad más altos que la mayoría de las pruebas existentes. Sabemos que su sentido del olfato es extraordinario. Pueden detectar partes de un billón, que sería el equivalente a una gota de sangre en dos piscinas de tamaño olímpico”.

En el caso del cáncer de próstata lo que deben detectar son partículas volátiles en la orina. Y según Guest los perros pueden hacer eso hasta en niveles muy muy bajos.

Cómo entrenan a los perros
Perro de Medical Detection Dogs durante un ejercicio de entrenamiento

 

Todos los perros que utiliza Medical Detection Dogs viven en las casas de sus amos y van al centro de investigación a trabajar durante el día de lunes a viernes. Los fines de semana están libres.

En la actualidad tienen 10 perros en proceso de formación que revisan de 200 a 300 muestras de orina cada día sin dificultad alguna, según explica Guest.

Después de unos seis meses de entrenamiento están listos para detectar la enfermedad.

Rob Harris, manager de Bio Detección, explica en un video cómo entrenan a los perros utilizando un carrusel de muestras tomadas de gente sana y de gente enferma de cáncer.

Las muestras son de cantidades muy pequeñas, de 0,5 mililitros.

Cuando los canes identifican el olor asociado al cáncer lo indican sentándose o parándose frente a esa muestra particular.

Muestra de orina utilizada para entrenar a los perros en un ejercicio de carrusel.

“Entonces los premiamos con una pelota de tenis o con comida, según las preferencias de cada perro”, dice Harris.

Si hay dudas, se utilizan varios perros “especialistas” diferentes para olfatear la misma muestra y confirmar un caso positivo.

Guest explica que los perros pueden detectar varios tipos de cáncer, pero no están entrenados para oler directamente a un paciente, sino para identificar las partículas del olor presentes en muestras de aliento u orina.

Un mismo perro puede estar entrenado para detectar varios tipos de cáncer, pero en la prueba clínica que empieza ahora en Reino Unido cada perro estará especializado en identificar un único tipo de enfermedad.

Desafíos

A corto plazo, el objetivo de los perros es confirmar casos positivos en los cánceres que son particularmente difíciles de detectar, como el de próstata.

Durante la prueba en el hospital de Milton Keynes se compararán los diagnósticos hechos con la tradicional prueba PSA y los hechos con los perros.

Y el objetivo a medio plazo, según Guest, sería crear una nariz electrónica con nanosensores que pueda imitar lo que hacen los perros.

De esa manera habría una manera “barata, eficaz y no invasiva” de hacer un diagnóstico temprano de cáncer que podría salvar muchas vidas.

Pero ahora mismo los científicos no saben qué es exactamente lo que huelen los perros como para poder replicarlo artificialmente.

Por eso durante la tercera y última fase de este estudio el equipo de Guest colaborará con otros científicos para tratar de identificar esos componentes del olor y trabajar hacia la creación de una nariz electrónica.

Lee también: Nosotros también podemos oler enfermedades

Investigaciones previas y una experiencia personal

El urólogo Iqbal Anjum, consultor del hospital de Milton Keynes y miembro del equipo de asesores sobre cáncer de Medical Detection Dogs, cree que el estudio clínico que se hará en Inglaterra tiene “expectativas muy emocionantes”.

La doctora Claire Guest, fundadora de Medical Detection Dogs
En 2009 la doctora Claire Guest notó que su propio perro labrador empezó a comportarse de una manera diferente cuando estaba con ella.

“Durante años hubo muchos estudios anecdóticos que sugerían que los perros podrían ser capaces de detectar el cáncer según el olor de los tumores. Se asume que las moléculas volátiles asociadas al tumor quedan liberadas en la orina de una persona, lo que facilita la recogida de muestras para su análisis”, le dijo al diario británico The Guardian.

Después de leer evidencias anecdóticas de casos de mascotas en distintas partes del mundo que detectaron la enfermedad de sus dueños, dos de ellos publicados en la revista The Lancet, la doctora Guest decidió investigar si los perros se podrían entrenar para detectar olores cancerígenos en los humanos.

En 2004 publicó en la revista especializada British Medical Journal los resultados de una investigación que ella considera “robusta” que decían que los perros sí podían ser entrenados para el diagnóstico de la enfermedad.

Pero su estudio enfrentó “un enorme escepticismo”, le dijo a la BBC.

Desde entonces Guest continuó investigando en la misma línea y fundó la organización Medical Detection Dogs.

Otros centros de investigación en el mundo hicieron estudios en la misma línea.

En 2009 Guest notó que su propio perro labrador empezó a comportarse de una manera diferente cuando estaba con ella.

“Empezó a darme empujones y se me quedaba miranto”, recuerda.

Fue entonces cuando le diagnosticaron cáncer de mama. “Y eso realmente me dio el ímpetu para creer que esto realmente puede transformar vidas y que salvará miles de vidas en el futuro”, declaró.

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