Puede que no conozcas su nombre oficial, pero seguro que los has visto alguna vez, suspendidos en tu campo visual.

Se llaman miodesopsias o moscas volantes (del latín muscae volitantes).

Son un defecto ocular que se manifiesta en la visión como un conjunto de manchas, puntos o filamentos (a veces en forma de telaraña).

Y, aunque lo pueda parecer, no se trata de ilusiones ópticas.

Están realmente ahí, dentro de tu ojo.

¿De dónde salen?

Para entender cuál es su origen, hay que echarle un vistazo a la anatomía ocular.

Al frente de tu ojo está la córnea, y detrás de ella el iris (la aureola de color) y en el centro de ésta la pupila (el punto oscuro).

Todos ellos conforman la cámara anterior del ojo. Y allí se encuentra también un líquido transparente llamado humor acuoso.

La retina es una capa de células sensibles a la luz. Cuando las neuronas que forman la retina se excitan con la luz envían una señal al cerebro por medio del nervio óptico.

La señal consiste en información sobre lo que el ojo ha registrado.

Pero entre la superficie de la retina y la cara posterior del cristalino hay todo un mar de líquido gelatinoso y transparente llamado humor vítreo.

El humor vítreo nunca se repone.

A diferencia del humor acuoso, el vítreo nunca se repone.

Morirás con la misma cantidad de humor vítreo con el que naciste.

Esto significa que si algún cuerpo extraño —sangre u otras células— llegan allí, se quedarán allí.

A medida que vamos cumpliendo años, la sustancia vítrea se vuelve cada vez más líquida.

Y cuando esto pasa, las partículas sólidas que se encuentran en ella se pueden agrupar.

Asimismo, cuando estas pequeñas partículas pasan a través del ojo y bloquean la luz, proyectan pequeñas sombras en laretina.

Esas sombras son las manchas que vemos nosotros suspendidas en nuestro campo visual, como si fueran moscas.

No estás solo

Es un fenómeno común, de acuerdo a los optometristas.

Según un estudio llevado a cabo en Reino Unido, cada oculista recibe una media de 14 pacientes al mes que se quejan porque ven esas molestas manchas oscuras.

En otra investigación los expertos utilizaron una aplicación móvil para medir la prevalencia de las miodesopsias en la población.

De 603 usuarios de Android, 446 (el 74%) las reportaron. Pero solo un tercio de ellos se quejaron de que afectaba a su visión.

Las miodesopsias suelen desaparecer eventualmente o mayoría de quienes las tienen se acostumbran a vivir con ellas.

Así que los investigadores y los médicos consideran esta condición benigna.

Tratamientos controvertidos

Pero para otros, el fenómeno puede tener efectos más graves.

La aparición frecuente de estas manchas en el campo de visión de las personas mayores puede ser una señal de que sufren desprendimiento de retina.

La aparición repentina de estas manchas puede señalar la existencia de un problema más serio.

Esto puede conducir a la rotura de la retina y eventualmente a la ceguera. Aunqueen la mayoría de los casos, las miodesopsias no entrañan ningún riesgo.

Sin embargo, si buscas en internet, encontrarás toda una serie de tratamientos para terminar con ellas, desde el yoga hasta la cirugía.

Y algunas son particularmente preocupantes, como el del láser de cristales de granate de alumnio de itrio dopado (YAG, por sus siglas en inglés).

Es un instrumento que se empienza a usar en oftalmología, aunque no exista suficiente respaldo empírico para ser aprobado por la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA, por sus siglas en inglés) de Estados Unidos.

De hecho, los expertos David Sendrowski y Mark Bronstein escribieron en la revista especializada Optometry que se ha hecho “poca investigación clínica” sobre el potencial de dicho láser para tratar las miodesopsias.

Y añaden que, aunque algunos estudios concluyen que es un procedimiento seguro, señalan que provoca “una mejoría moderada” y tan solo en uno de cada tres pacientes.

Una técnica mucho más aceptada para tratar a aquellos pacientes cuya vista empeoró por las miodesopsias es la vitrectomía.

Los investigadores y los médicos consideran esta condición benigna

Consiste en reemplazar el humor vítreo por una solución salina.

Pero como conlleva su propio riesgo, como la posibilidad de provocar cataratas, suelen considerarse el último recurso. Se usa solo cuando las miodesopsias afectan gravemente a la visión.

No se trata de ilusiones ópticas. Están realmente ahí, dentro de tu ojo”

En la mayoría de los casos, “el tratamiento convencional para los flotadores vítreos (o miodesopsias) solo incluye tranquilidad y educación”, escribieron Sendrowski y Bronstein.

De hecho, muchos de nosotros considera las miodesopsias persistentes más como una molestia que una condición que necesite tratamiento, señala un estudio llevado a cabo por investigadores italianos en 2012.

En general, las percibimos de vez en cuando, especialmente cuando admiramos directamente un cielo despejado en un día soleado.

Pensamos en ellos como en algo curioso o desconcertante… hasta que desaparecen de nuestra vista y dejamos de prestarles atención.

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