La compañía cafetera La Meseta espera para el 2015 exportar 500 mil sacos de café excelso, por valor de 300 mil millones de pesos; en contraste, en Colombia tiene expectativas de ventas tan solo de 30 mil millones de pesos.

Aunque en el país se produce un café con calidad de exportación, los colombianos aún no contamos con una cultura de consumo en cuanto a grano de esta índole, por lo cual el producto que se queda en el país es de calidad inferior, es decir, el sobrante que resulta al momento del trillado, así lo indicó Sebastián Muñoz, subgerente Administrativo de la Compañía Cafetera La Meseta S.A.

El directivo habló con Portafolio acerca del mercado y de las expectativas de la compañía nacional para el 2015, año en el que esperan un crecimiento del 25 por ciento.

¿Cómo es el funcionamiento actual de la compañía, la producción?

Estamos produciendo en finca alrededor de seis mil sacos anuales de café excelso, además de esto, nuestra distribución de la red de acopio se compone de la adquisición directa de casi el 30 por ciento por parte de productores, y más del 70 por ciento lo compramos a comercializadoras independientes, pergamineros y cooperativas de caficultores.

¿Y cómo es la distribución del producto?

En realidad muy poco café se queda en el país, la mayoría se exporta. Por ejemplo el año pasado logramos exportar alrededor de 398 mil sacos, para el 2015 esperamos llegar a 500 mil sacos de café excelso exportado, es decir, una expectativa de crecimiento alrededor del 25 por ciento.

¿Cuánto representarían estos 500 mil sacos para la compañía?

Estos equivalen a una cifra cercana a los 300 mil millones de pesos.

¿Cuál es el precio del saco de exportación?

El precio varía mucho, ahora estamos hablando de un precio aproximado de 580 mil pesos por saco.

¿Cuáles son las características de este café?

Es un café que cumple con la norma que exige la Federación Nacional de Cafeteros en los puertos del país, es corriente, comercial, que se vende principalmente en volumen a los mercados internacionales.

Y en el mercado nacional, ¿cuánto esperan vender?

Alrededor del 10 por ciento del total de las exportaciones, es decir, por lo menos 30 mil millones de pesos.

¿Por qué el café no es profeta en su tierra?

Primero, el café que exportamos, entre otros el excelso, es un café corriente, pero aun así de mayor calidad que el que se queda en el mercado nacional, una característica del consumidor colombiano es que en realidad no hay cultura de consumo del buen café, por consiguiente son los países del primer mundo los que tienden a consumir café de gama alta.

Esto no pasa en el país, ya que desde el nacimiento del mercado cafetero, este tenía interés en exportar la mayor parte de su producción, lo cual género que en el país solo se quedaran los productos inferiores, lo cual ha trascendido.

Cuando se habla de productos inferiores, ¿a qué se refiere?

Esto quiere decir que casi todo el café excelso sale del país, en Colombia se queda o se comercializan mayoritariamente los productos inferiores, es decir los de menor calidad o los sobrantes que resultan en el proceso de trillado.

¿En cuanto a diferencia, en qué se centra?

La diferencia en cuanto a calidad, apariencia, olor y sabor se siente mucho, adicionalmente cabe destacar la de valor, ya que el precio del kilo del producto que se exporta se encuentra en 8.285 pesos, y el que se queda en Colombia cuesta alrededor de 5 mil pesos el Kilo.

En cuanto a otros mercados ¿Qué se encuentran explorando?

La Meseta desde hace un par de años está explorando los mercados de cafés especiales, estos son cafés con características más específicas, que conllevan a procesos más elaborados que les dan un mejor sabor.

¿Cómo les ha ido en esta exploración?

Muy bien, la empresa ha crecido en el mercado tradicional de volumen y esta es una línea que todo exportador debe conocer, ya que es hacia allí a donde se está moviendo el mundo, en la calidad y el interés hacia los sabores diferentes y productos especializados.

En realidad es un nicho en el cual estamos comenzando, estos cafés se caracterizan por volúmenes mucho menores, pero se ha logrado posicionar en el mercado los cafés de esta categoría, como es el caso de los certificados.

¿Qué tan fuertes son en ese mercado?

Nosotros somos bastante fuertes en los cafés tipo UTZ (Certified Good Inside) que es una certificación en buenas prácticas agrícolas, desde que decidimos incursionar en ellos, es decir en el 2008.

¿Cómo ha sido el crecimiento desde al 2008 para este pequeño nicho de mercado del UTZ?

En el 2008 arrancábamos tal vez con alrededor de 1.000 sacos certificados, para el 2010 La Meseta lideró una certificación de un grupo de fincas aledañas a la nuestra, y para la producción y comercialización pensamos certificar unos productores, lo cual aumentó la producción en unos 5 mil sacos, después pasamos a 10 mil. En el 2013 comenzamos con un potencial de comercialización cercano a los 25 mil sacos.

¿Y actualmente?

Estamos alrededor de los 30 mil sacos de este tipo de café y esperamos seguir creciendo en este sello y volvernos fuertes en otros sellos que existen actualmente en el mercado internacional del producto.

¿A cuántos mercados está llegando la compañía?

Exportamos para los cinco continentes, llegamos quizá a 30 países.

Y el dólar, ¿qué impacto ha tenido en la compañía el alza?

Afortunadamente el alza del dólar no afecta al exportador cafetero como tal, cosa que si puede pasar con otros sectores, ya que la materia prima que nosotros procesamos, que es el café pergamino seco, está tazada en dólares y también el producto, en este caso el café excelso lo está.

Por consiguiente, si sube el dólar se nos encarece la materia prima, pero a su vez podemos vender a mayor precio y obtener más pesos con el producto vendido, entonces digamos que estamos en cierto equilibrio.

¿Y cómo productor?

Nos conviene la subida del precio porque ayuda que el costo del café pergamino sea mejor.

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