Durante décadas, casi todos los estadounidenses (en cada grupo de edad y grupo racial) han visto disminuciones en las tasas de mortalidad. Sin embargo, en los últimos casi 15 años, los estadounidenses de raza blanca de mediana edad han quedado fuera, según un estudio.

Las tasas de mortalidad para los estadounidenses blancos comprendidos entre los 45 a 54 años de edad aumentaron medio punto porcentual cada año entre 1999 y 2013, encontraron investigadores de la Universidad de Princeton utilizando los datos de mortalidad de los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades. En las últimas dos décadas, la tasa de mortalidad para este grupo había bajado en un 2% cada año. Los negros e hispanos de mediana edad continuaron viendo una disminución del 2% al año entre 1999 y 2013.

“Hemos llegado a esperar que las tasas de mortalidad en las personas de mediana edad sigan bajando, lo que ocurrió a lo largo de la mayor parte del siglo XX… realmente fue sorprendente ver un período sostenido en el que las tasas de mortalidad en realidad aumentaron (entre los estadounidenses blancos de mediana edad)”, dijo Anne Case, profesora de economía y asuntos públicos en la Universidad de Princeton.

Las muertes relacionadas con las drogas, el alcohol, el suicidio y las enfermedades hepáticas son la causa del incremento, dijeron los investigadores.

Case y su esposo, Angus Deaton, quien es profesor en Princeton y fue el ganador del Premio Nobel en ciencias económicas en 2015,son los coautores del estudio, el cual fue publicado el lunes enProceedings of the National Academy of Sciences.

Aparte de hoy en día, la única época en la que las tasas de mortalidad han aumentado entre las personas de raza blanca de mediana edad en el siglo pasado fue en los años sesenta debido a enfermedades relacionadas con el hábito de fumar, dijo Case. También hubo un aumento brusco en la mortalidad entre los adultos jóvenes en la década de 1980 durante la epidemia del Sida, dijo.

¿Qué está cambiando la tasa de mortalidad?

El reciente incremento en la mortalidad entre los blancos de mediana edad en gran medida se atribuye a las muertes por intoxicación con drogas y alcohol, el suicidio y las enfermedades hepáticas. En contraste, las tasas de las sobredosis de drogas y enfermedades hepáticas entre los estadounidenses negros disminuyeron entre 1999 y 2013.

Aunque los CDC han informado sobre ciertas tendencias en años recientes, como el hecho de que las personas de raza blanca se encuentran en un mayor riesgo de suicidio y muerte a causa de una sobredosis de opioides y analgésicos recetados, ningún estudio había puesto estas tendencias juntas para ver el impacto que tenían en la tasa de mortalidad, dijo Case.

Estas causas de muerte —sobredosis de drogas y alcohol, suicidio, enfermedades hepáticas— también están aumentando entre las personas de raza blanca comprendidas entre los 35 a los 44 años de edad y entre los 55 a los 64 años de edad. Aunque estos incrementos no han sido lo suficientemente grandes como para impulsar la mortalidad en estos grupos, han sido vinculados con una estabilización de sus tasas de mortalidad, dijo Case.

Case y Deaton encontraron que la tasa de mortalidad para el grupo de personas de raza blanca de edad avanzada, aquellos comprendidos entre los 65 a 74 años de edad, había seguido disminuyendo en más o menos el 2% cada año entre 1999 y 2013, lo cual se compara con las tasas entre las personas de raza negra y las hispanas de edad avanzada.

Cuando los investigadores le dieron un vistazo más de cerca a la tasa de mortalidad entre las personas de raza blanca de mediana edad, ellos encontraron que quienes solo tenían un diploma de la escuela secundaria o menos vieron un aumento mucho mayor en la tasa de mortalidad que quienes estudiaron en la universidad.

La tasa de mortalidad para los blancos de mediana edad que solo tenían una educación secundaria o menos aumentó en 134 por 100.000 entre 1999 y 2013. Quienes tenían una licenciatura o un grado superior de educación vieron una reducción en las tasas de 57 por 100.000 en ese período de tiempo. Estas tasas fueron similares tanto entre los hombres como entre mujeres, señalaron los investigadores.

Lo que podría explicar el cambio en las tasas de mortalidad entre las personas de raza blanca de mediana edad es esto, dijo Case: menos oportunidades económicas, especialmente para quienes tienen un menor grado de educación, han dado lugar a más desesperanza y a que empeore la salud de la persona, lo que igualmente da lugar a más abuso de las drogas y el alcohol.

“Aún nos queda mucho trabajo por hacer para determinar cuánto de esto tiene que ver con no tener tantos recursos económicos con solo un título de la escuela secundaria y cuánto de esto se debe a otros factores, como planes de pensión menos seguros”, dijo Case.

‘Esta epidemia de desesperanza’

Este estudio también genera preguntas sobre por qué las personas de raza negra y los hispanos no vieron un aumento en las muertes en este período de tiempo cuando tuvieron que enfrentarse incluso a más desafíos económicos que los blancos, dijo Ellen Meara, profesora adjunta de políticas de salud y práctica clínica en el Instituto Dartmouth. Meara, quien escribió un editorial sobre el artículo para Proceedings of the National Academy of Sciences, dijo que el efecto sobre la tasa de mortalidad entre los blancos de mediana edad era “sorprendente”.

“Es casi como su hubiera una epidemia de desesperanza que necesita ser comprendida” y esta parece afectar más a los blancos que a los negros y a los hispanos, dijo Meara.

Otro “misterio” de este estudio, dijo Meara, es por qué el aumento en la tasa de mortalidad no se vio en otros países ricos.

La mortalidad entre la población de mediana edad se vino abajo en los otros seis países que los investigadores examinaron: Australia, Canadá, Francia, Alemania, el Reino Unido y Suecia. Aunque estos países también tuvieron problemas económicos en años recientes, sus residentes podrían haberse visto menos afectados porque ellos tienen más redes de seguridad social en términos de los beneficios del desempleo y el cuidado de la salud, dijo Case.

También es sorprendente que las causas de muerte que están impulsando la mortalidad entre los estadounidenses blancos son el daño accidental o intencional, en lugar de las enfermedades relacionadas con la obesidad o el cáncer, dijo Meara.

“Está ocurriendo algo que no es puramente biológico”, dijo.

¡Compártelo en tus Redes!

COMPARTIR