La nación ibérica se ha convertido en un territorio difícil para los emprendedores sociales de la actualidad. No solo las trabas y obstáculos que se puede encontrar un joven empresario para sacar adelante su idea son el principal dolor de cabeza, el objetivo primario es buscar una rentabilidad social más que económica y dicha tarea se vuelve misión imposible. En la legislación española, además, no existe la figura de empresa social, por lo que sus gestores tienen que optar por hacer una sociedad limitada o una fundación, formas que no se adaptan a sus necesidades empresariales.

Es por ello que la Fundación Bancaria Española (La Caixa) ha detectado la necesidad de aplicar un método eficiente a su reciente Obra Social. La misión más transcendental es de financiar con 25.000 euros a cada uno de los 20 proyectos a través de su programa de apoyo a empresas con impacto social. El apoyo no es sólo económico, sino también formativo.

Francesc Ribal, responsable de esta formación, ha puesto énfasis en ayudar a transformar a esas empresas que buscan una vialidad económica. Estos proyectos buscan tener un impacto social mediante la creación de actividad económica centrada en la mejora cualitativa de las vidas de las personas más vulnerables, y siendo medioambientalmente sostenibles.

Menos del 50% de las personas que buscan emprender en España subsisten. Por ello, una de las metas de este programa es que sean sostenibles y arranquen para no frenar. Un 93% de las empresas sociales que han estado en las anteriores ediciones de este programa lo han conseguido exitosamente.

Una de las empresas que contará con el apoyo de La Caixa en esta obra social es Change Dyslexia, los cuales han creado un ingenioso método para detectar la dislexia, un trastorno neurobiológico que provoca que el 40% del abandono escolar. Así como ellos, muchos otros esperan la oportunidad de tener éxito en territorio español.

¡Compártelo en tus Redes!

COMPARTIR