En las últimas semanas, varias empresas del mundo de la tecnología radicadas en Silicon Valley, en California, han anunciado la extensión de los pedidos de baja de maternidad remunerada que ofrecen a sus empleadas.

A una mayoría de mujeres estadounidenses, los beneficios de los que disfrutan las trabajadoras de compañías como Microsoft, Netflix o Adobe que se convierten en madres, les suenan a ciencia ficción.

Y es que Estados Unidos es la única nación desarrollada que no contempla ningún tipo de baja de maternidad remunerada.

De hecho, en una lista de 185 países publicada en 2014 por la Organización Internacional del Trabajo (OIT), EE.UU. aparecía junto a Omán y Papúa Nueva Guinea como las únicas naciones cuya legislación no prevé ese derecho para las madres.

A los hombres en EE.UU., pese a que compañías privadas como las arriba mencionadas las contemplan, las bajas de paternidad les suenan a la utopía socialista de los países escandinavos.

La ausencia de bajas de maternidad remuneradas es parte de ese “excepcionalismo estadounidense”, que hace que tampoco la ley otorgue a los trabajadores días de vacaciones o de enfermedad remunerados o que no exista en el país un sistema de salud universal y público.

Mapa

A lo que pueden aspirar las mujeres en EE.UU. que dan a luz y cuyos empleadores no les subvencionan la baja de maternidad, es a las 12 semanas de baja no remunerada que contempla una ley federal.

Muchas no hacen uso de ese beneficio en su totalidad al no permitirles su situación económica el dejar de cobrar su sueldo durante 3 meses.

La presión de las organizaciones que representan a los empresarios, junto a la debilidad de los sindicatos de trabajadores y el individualismo que históricamente ha caracterizado a la economía estadounidense, son algunos de los motivos por los que en EE.UU. no existe un derecho con el que se busca asegurar el bienestar de las madres y de los recién nacidos.

Preocupación creciente

Lo cierto es que las encuestas muestran que se trata de un asunto que cada vez preocupa más a los ciudadanos y del que se han hecho eco en los últimos meses tanto el presidente Barack Obama como los candidatos demócratas a la Casa Blanca, Hillary Clinton y Bernie Sanders.

Los expertos creen que este será uno de los temas que marcará la campaña de cara a las elecciones presidenciales de 2016.

“Las protecciones a los trabajadores que son consideradas normales en otros países aquí no existen”, explica en conversación con BBC Mundo Eileen Appelbaum, del Centro de Investigación de Economía y Políticas, con base en Nueva York.

Madre e hijo

“Las patronales de empresarios en EE.UU. históricamente se han opuesto a cualquier tipo de legislación relativa al bienestar personal de los trabajadores”, señala Appelbaum.

“No sólo no tenemos bajas de maternidad remuneradas, sino que tampoco hay días de enfermedad remunerados. Hay 43 millones de trabajadores que no pueden tomarse un solo día libre del trabajo ya que no se les paga o incluso pueden llegar a ser despedidos”.

Según Appelbaum, “organizaciones como la Cámara de Comercio de EE.UU. han estado haciendo presión en Washington para que no se apruebe una legislación que se sabe hace que aumente el bienestar y la productividad de los trabajadores, al permitirles hacerse cargo de sus responsabilidades laborales y familiares”.

La Cámara de Comercio estadounidense declinó una petición de entrevista enviada por BBC Mundo.

Appelbaum asegura que “a nivel estatal las cosas han empezado a cambiar y en lugares como California, Nueva Jersey o Rhode Island, la ley ya contempla bajas familiares pagadas y muchos otros estados las están considerando”.

“El problema es que los sindicatos en este país están muy debilitados y no pueden hacer suficiente presión”.

Madre e hijo

La experta cree que “si un demócrata gana las próximas elecciones habrá cambios en este campo a nivel federal, ya que los votantes, tanto demócratas como republicanos, creen que los trabajadores deben poder asumir sus responsabilidades familiares”.

Políticas desfasadas

El periodista estadounidense Josh Levs, autor del libro “All In”, en el que aboga por la introducción de bajas familiares remuneradas para los trabajadores, cree que las políticas en EE.UU. en este asunto están desfasadas.

“La estructura de nuestro mercado laboral sigue patrones de los años 50, cuando se asumía que las mujeres debían quedarse en casa al cuidado de los hijos y los hombres eran los que debían trabajar”, apunta Levs.

“Esa mentalidad sexista hace que muchos piensen que una baja de maternidad remunerada no es necesaria, ya que creen que lo que las mujeres deben hacer es quedarse en casa”, dice Levs, quien en 2014 logró que la compañía para la que trabajaba equiparara las bajas paternidad a las de maternidad.

“En mi libro incluyo los casos de algunos hombres que se tomaron días libres para hacerse cargo de un familiar y que fueron despedidos por romper con la idea de que los hombre no deben hacer eso”.

“En este país menos de un 5% de los altos directivos de las 500 compañías más grandes son mujeres y ello es culpa de las leyes y los estigmas que hacen que las mujeres que son madres se queden en casa”, apunta el periodista.

Mujer

Ruth Milkman, profesora de sociología de la City University de Nueva York (CUNY, por sus siglas en inglés), cree que la ausencia de bajas de maternidad remuneradas se debe a “lo poco que ha intervenido históricamente en este país el gobierno en las cuestiones sociales”.

“Se ha dejado que sea el mercado que se haga cargo de ello”, señala Milkman en conversación con BBC Mundo.

“Las encuestas muestran que la gente quiere que haya cambios, particularmente en esta economía en la que una familia no puede sobrevivir con un solo sueldo y las mujeres han de trabajar”, apunta la profesora de la CUNY, quien cree que los políticos se están dando cuenta de ello.

Jared Make, de la organización estadounidense A Better Balance (Un mejor balance), asegura que las bajas de maternidad harían que en EE.UU. hubiera “una sociedad más sana, mejorando el bienestar de los niños y de las mujeres”.

Make sostiene que “los estudios realizados en los tres estados que garantizan algún tipo de bajas familiares pagadas, sugieren que estas también benefician a la economía, ya que permiten a los padres y madres seguir en la fuerza laboral”.

Habrá que esperar a ver hasta cuándo este asunto sigue siendo un elemento más del excepcionalismo de la economía estadounidense.

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