Si está pensando practicarse un procedimiento de esta clase, tenga en cuenta estas recomendaciones.

1. Empiece por usted. Antes de que decida someterse a un procedimiento estético, por más inofensivo que lo vea, cerciórese de su estado de salud. Si es mujer, no estar embarazada o en estado de lactancia. No tener infecciones activas en la piel, no ser paciente inmunosuprimida o anticoagulada o con enfermedades del colágeno activas.

2. Consulte solo a expertos. Acuda a un profesional idóneo. Es indispensable realizar una consulta con un especialista en la que hablen del procedimiento y de las expectativas reales del mismo, su tiempo de realización, los materiales que serán utilizados y el tiempo de recuperación. Es muy importante seguir al pie de la letra las recomendaciones del especialista, y si se tiene alguna duda, preguntarle a él. Es frecuente que los pacientes sigan recomendaciones de familiares o amigos con el riesgo de tener resultados adversos.

3. Tenga claro lo que es un procedimiento estético. Los procedimientos estéticos pueden ser quirúrgicos o no quirúrgicos. Estos últimos se refieren a los circunscritos a la piel y sus apéndices, y entre ellos están la aplicación de toxina botulínica o sustancias de relleno, tratamientos con aparatos como láseres, radiofrecuencia, etc. Por otra parte, los procedimientos quirúgicos son los que atraviesan la barrera del tejido subdérmico, como las liposucciones o la colocación de implantes. En este grupo de procedimientos se incluyen la lipólisis láser y las ‘suave brisa’ (liposucciones que en muchas ocasiones se realizan en lugares inadecuados).

4. Elija personal calificado. Un cirujano plástico es un médico cirujano que realizó estudios de dedicación exclusiva y durante cuatro años en cirugía plástica estética y reconstructiva, y esto lo habilita para hacer procedimientos quirúrgicos y no quirúrgicos. Los médicos estéticos son médicos cirujanos que realizan especialidad en medicina estética y eso les permite abordar a los pacientes con diferentes tratamientos de índole no quirúrgica.

5. El riesgo siempre está. Todo procedimiento, quirúrgico o no quirúrgico, tiene indicaciones, efectos secundarios, riesgos y posibles contraindicaciones relacionadas con el paciente. Por ejemplo, el tipo de piel, el estado nutricional o el consumo de medicamentos de cada persona, en particular, pueden influir en las sustancias a inyectar, implementos utilizados o el procedimiento en sí. Por último, están las complicaciones por no seguir las indicaciones médicas. Estas pueden ser de diferente índole y provocar incluso la muerte.

6. Verifique el lugar del procedimiento. Las mayores complicaciones ocurren por la aplicación de sustancias no adecuadas como los biopolímeros, que en muchos casos son manipulados por personal no idóneo. Láseres o peelings realizados sin los conocimientos adecuados también pueden producir daños importantes en la piel. Los procedimientos quirúrgicos como la lipólisis láser si se hacen en sitios inadecuados pueden acarrear un sinnúmero de problemas.

7. Ante la duda, absténgase. Es muy importante que la persona se asegure de la idoneidad del profesional según el procedimiento que se vaya a realizar. Una buena forma de estar seguro es revisar sus títulos y verificar que pertenezca a una sociedad científica reconocida, como la Sociedad Colombiana de Cirugía Plástica Estética y Reconstructiva (www.cirugiaplastica.org.co). En esta podrá revisar el listado de especialistas.

8. No caiga en instituciones de garaje. Constate la habilitación de la institución donde se practicará el procedimiento con la Secretaría de Salud local. Desconfíe de procedimientos que le ofrezcan en sitios no competentes, tales como casas, apartamentos o peluquerías.

9. Verifique que la clínica o consultorio tenga las habilitaciones correspondientes en sus instalaciones. Ahora las clínicas se están preocupando por certificarse en calidad, para constatar que no solo cumplen con los estándares obligatorios de habilitación, sino que además sus procesos y procedimientos han sido sometidos a un estudio por parte del Icontec para garantizar el mejoramiento continuo y la calidad de los mismos. Es obligatorio que la clínica o consultorio tenga exhibidos al público los distintivos de habilitación en cada una de las especialidades que ofrezca.

10. En resumidas cuentas, no pase por alto estas claves: A. Antes de someterse a un procedimiento estético elija un especialista adecuado. B. Cerciórese de tener las condiciones de salud adecuadas. C. Verifique que la institución que lo atenderá esté habilitada. D. Asegúrese de que el procedimiento sea el indicado.

No es lo mismo, no es igual…

Es diferente un profesional de medicina estética a uno experto en cirugía plástica. El primero se dedica a realizar procedimientos dermocosméticos cómo peeling, láser, aplicación de toxina botulínica, ácido hialurónico, manejo de aparatología de última generación para reactivar producción de colágeno y elastina, láser para vasitos, cicatrices y estrías; intradermoterapia e hidrolipoclasia para disminución de grasa localizada, hidrataciones faciales, carboxiterapia, entre otros. Todos mínimamente invasivos y ambulatorios.

El médico estético no realiza procedimientos quirúrgicos. A diferencia del anterior, el cirujano plástico tiene su mayor experticia en cirugías plásticas, estéticas, maxilofacial, reconstructiva y de la mano.

Asesoría: Ernesto Barbosa MD, secretario ejecutivo de la Junta Directiva Nacional y miembro de la Sociedad Colombiana de Cirugía Plástica Estética y Reconstructiva (SCCP). Dra. Luz Marina Díaz, médica cirujana con especialización en medicina estética y Anti-Aging. Lina Triana, presidenta de la Sociedad Colombiana de Cirugía Plástica Estética y Reconstructiva.

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