En la histórica batalla contra el mal relacionada con fenómenos paranormales y presencias demoníacas el caso del exorcismo de Marta es considerado como uno de los más extensos y complicados que se hayan registrado.

El padre José Antonio Fortea Cucurull, un reputado sacerdote católico español, teólogo y especialista en demonología, reconocido como uno de los exorcistas más importantes del mundo, fue el encargado de enfrentar a los más de 40 demonios que afligieron el cuerpo de la joven Marta, un fenómeno que adquirió fuerte relevancia al ser directamente validado por el mismo Vaticano.

Marta es el seudónimo utilizado en este aterrador caso que reserva el verdadero nombre de la joven. Su madre en medio del desespero por la anormal situación había acudido en búsqueda de ayuda ante la Iglesia, pero la negativa de los religiosos era rotunda. Hasta que logró captar la atención del padre Fortea, quien fue la única persona que dispuso sus conocimientos para intentar resolver este caso.

jose-antonio-fortea
La obra más conocida del Padre Fortea es Summa dæmoniaca. Este libro es un tratado de demonología y un manual de exorcistas.

Esta historia del exorcismo de Marta inició en el año 2000. El sacerdote explicó que en una de sus primeras sesiones, cuando él preguntó al maligno ente sobre cómo había ingresado al cuerpo de Marta, éste contestó enunciando un nombre que resultó conocido. La madre de Marta dijo que ese era el nombre de una de las compañeras de la escuela donde estudiaba su hija y sería la persona que había invocado al demonio para causarle daño a la joven, que en ese tiempo tenía apenas 16 años.

A principios del año 2001, Marta tuvo que ser internada en la Unidad de Cuidados Intensivos debido al padecimiento de múltiples convulsiones, ceguera e histeria -como si la azotaran fuertes dolores-. Estuvo al borde de la muerte, muy grave, tal como lo había solicitado su compañera a satán. La madre de Marta continuó desesperada, pero permaneció junto con sus oraciones acompañando a su hija en todo momento. Luego de 12 días la joven fue dada de alta con la sensación de que todo parecía regresar a la normalidad. La calma duraría poco, pues Marta pasó a comportarse de forma agresiva y también extrañas cosas comenzaron a suceder en su casa.

A pesar de estos sucesos, la madre de Marta decidió poner a su hija en manos de un psiquiatra. Pero un incidente en especial cambiaría el curso de esta historia. Una tarde Marta junto con su madre se encontraba en la sala de su casa cuando repentinamente la joven empezó a sacudir su cabeza como si presentara una convulsión. Lo que sucedió luego impresionó a la madre por completo y la hizo entender que lo que ocurría con su hija estaba vinculado a un fenómeno sobrenatural. Después de este episodio, Marta se quedó quieta completamente y en la banca donde estaba sentada inexplicablemente se elevó más de 20 centímetros del piso.

Fue entonces cuando la madre de Marta buscó urgentemente la ayuda de la iglesia, hasta que por último el padre Fortea, perteneciente al presbiterio de la diócesis de Alcalá de Henares, le brindó su ayuda. Eso sí, lo primero que hizo fue corroborar que se trataba de un verdadero caso de posesión satánica y no de un trastorno mental.

El exorcismo de Marta se empezó a ejecutar el 23 de marzo de 2002; sin embargo, el sacerdote reveló su evolución hasta el año 2004. Después de un tiempo, Fortea relató durante una conferencia en Ciudad de México que la solución del caso había tenido éxito sólo hasta el 2008.

El padre José Fortea explica que el caso de Marta ha sido una de las posesiones más impresionantes y difíciles con las que ha combatido durante su vida como exorcista. Al menos 7 demonios tomaron posesión de la joven y se ha convertido en uno de los fenómenos de este tipo más largos de la historia. Estamos hablando de un caso auténtico, validado por el Vaticano y documentado por el mismo sacerdote en sus escritos.

Durante las múltiples sesiones, el padre logró expulsar a 6 demonios, pero hubo uno que hasta el final se rehusó a salir: Zabulón. En uno de los relatos del exorcismo que relacionan este suceso, el demonio manifestaba por medio de Marta que no quería salir de ella porque la necesitaba como testimonio de la existencia de Satanás, algo que se podría interpretar también como “el diablo necesita publicidad”.

¡Compártelo en tus Redes!

FUENTESUPERCURIOSO.COM
COMPARTIR