Es indiscutible que ni los honores ni las medallas enriquecen a las personas, aunque también podemos afirmar que este tipo de premios las hace más felices.

Así no enriquezcan es evidente que muchas personas a lo largo de la historia han buscado recibir este tipo de condecoraciones, pero la pregunta real sería ¿Por qué?

Aunque la respuesta parezca obvia, muchas veces el reconocimiento personal es buscado como resultado de un esfuerzo personal, el cual sobresale del resto; es por tal motivo que para una persona es muy importante ser reconocida por sus méritos o logros que ha desarrollado o alcanzado en su carrera.

Es evidente que el hecho de ser reconocido por lo que uno ha sido o ha llegado a hacer tiene un gran significado emocional en la persona.

Por qué nos alegra tanto ganar medallas, premios y distinciones - 2

“No me da derecho a nada, ni poder para hacer nada, pero para mí tiene un gran significado”.

En algunos casos, a lo largo de las épocas, muchos gobernantes o personajes importantes de la historia han utilizado la distinción como crecimiento personal y también la han usado en distinguir a rebeldes y pendencieros para evitar trifulcas entre el pueblo, condecorándoles con pequeñas cortesías y honores. Este fue un claro ejemplo, el cual adoptó Luis XIV, haciendo que se les permitiese estar presentes en el despertar o acostar del Rey, e incluso en Marly, el cual era un pabellón de caza muy valorado entre los nobles.

Buscamos Honores, no regalos merecidos

El origen del efecto Dodo se da en la psicoterapia, lo cual es una teoría muy debatida entre los profesionales.

Alicia tuvo que darle su dedal al dodo para que él se lo diera a ella como premio.
Alicia tuvo que darle su dedal al dodo para que él se lo diera a ella como premio.

Este efecto es evidente en diversas esferas, ya que en premios como la música o el cine, son tantos los festivales de premiación que es muy difícil no obtener uno.

La reacción que posee el ser humano a la impotencia, es la ira, la cual conlleva al hombre que no recibe un galardón, fabricarse otro.

Aunque no todo es negativo en el Dodo, ya que la competencia sin significado demuestra que en si el estatus carece de sentido.

Aunque todos sabemos, que en sí los premios carecen de valor, es impresionante ver como todos queremos obtenerlos.

Podría decirse que luchamos por el poder, pero que pacificamos ante los premios.

En resumen, la conclusión es que los hombres buscan ser premiados por el sólo hecho de obtener una distinción o reconocimiento que lo enaltezca en su ego.

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FUENTEBBC Mundo
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