Cifras recopiladas por el portal Elempleo.com indican que para el 2015 profesionales en derecho, comunicación social e ingeniería industrial ganan, en promedio, 1’400.000 pesos mensuales, cuando cuentan con cerca de un año de experiencia laboral.

En contraste, un administrador de empresas devenga desde 868.000 pesos, mientras que un médico puede recibir un salario de 2’520.000 pesos.

Paulina Leyva Casas, directora de la Oficina de Apoyo a Egresados de la Universidad Santo Tomás, dice que los jóvenes en Colombia se enfrentan a la realidad de salir de sus universidades a ganar sueldos que no se corresponden con su preparación académica ni con la inversión realizada. “Además, esto conlleva que nuestros egresados no puedan aspirar a unos ascensos salariales en menos de un año, que es lo lógico, pues si empiezan con un rango salarial por debajo de lo que tiene que ser un salario digno para ellos, difícilmente logran estabilizarse durante los siguientes cinco años”, afirma.

Un estudio de la Universidad Santo Tomás, de finales del año pasado, que tuvo en cuenta los parámetros del Observatorio Laboral para la Educación, encuentra que carreras como derecho y comunicación social son algunas de las que peor pagan en el país.

“En derecho, de acuerdo con la rama de especialización, se mueven recién egresados con un promedio de entre 1’500.000 y 2’000.000 de pesos. En comunicación social, que también tiene diferentes ramas, desafortunadamente las mejores ofertas de ingresos llegan a 1’200.000 pesos. Todo esto, cuando se logran acuerdos y vinculaciones de salarios dignos”, señala Leyva Casas.

Por otro lado, “un ingeniero industrial recién egresado debería ganar entre 2’500.000 y 3’000.000, pero las ofertas reales no ascienden ni a los 2 millones”, añade.

En el campo de las carreras contables, según el estudio, están las profesiones mejores clasificadas.

Los salarios y la rotación

Jorge Ruiz, de Corficolombiana, apunta que “antes, lo ideal era quedarse en una empresa estable y lograr así muchos años de trabajo, con ascensos en cuanto a sueldo y posición en el organigrama. Sin embargo, el que se gradúa ahora tiene mucha más rotación, piensa en estar pocos años dentro de la empresa y luego cambiar a otro puesto”.

“La nivelación salarial difícilmente se da ahora, porque el empleado busca mayor dinamismo, y no quedarse solo en un puesto muchos años”, explica.

Leyva asevera que hoy en día las empresas piden a las universidades perfiles especializados y con competencias muy altas, pero utilizan el pretexto de que son recién egresados y no les dan un salario adecuado. “Justifican que durante la experiencia que vayan adquiriendo empiezan a darles unas mejores alternativas”, menciona.

Ruiz agrega que a los recién egresados se les ha dicho que es un privilegio encontrar trabajo y que no se los ha remunerado como merecen, dada la necesidad que tienen de emplearse.

Atención a la calidad

Paulina Leyva Casas, de la Universidad Santo Tomás, reconoce que el Gobierno Nacional está trabajando en la ley del primer empleo, pero advierte que se está implementando en busca de la ocupación, sin detenerse en la proyección profesional y laboral.

“Me refiero a que lo importante en este momento es ubicar profesionales, ubicar plazas laborales para que no haya desempleo y la gente no esté desocupada; sin embargo, no importan las condiciones o si esto conllevará que haya o no un crecimiento importante en el salario y en su calidad de vida”, indica.

“Esto hace que los programas de las universidades ahora quieran incentivar el emprendimiento, para que las personas tengan la opción de gestar una idea de negocio para hacer una empresa y esto se convierta en la alternativa de lograr la estabilidad que se busca”, finaliza.

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