El mercado inmobiliario contempla ciclos en los cuales se construyen más edificios que los que requiere el mercado y luego este digiere la sobreoferta de forma natural.

Sin embargo, en Colombia se está pasando por un momento de depuración en este mercado, en el cual los más afectados podrían ser los pequeños inversionistas.

La oferta inmobiliaria dejará de ajustarse a los intereses de los inversionistas y va a suplir la demanda real del país, permitiendo la maduración del mercado y asemejándose al de países como Chile y México.

Esta es la perspectiva del vicepresidente de transacciones inmobiliarias de la multinacional Jones Lang LaSalle para Colombia y Perú, Jean-Baptiste Wettling.

¿Por qué hay sobreoferta de oficinas?

Wettling explicó a Dinero que hay sobreoferta de oficinas pequeñas porque todas estas se financian de las preventas antes de empezar la construcción.

“Los inversionistas cubren en promedio el 70% del costo y luego construyen por lo que es unmodelo que no contempla el riesgo y es muy atractivo para inversionistas colombianos en su mayoría aversos al riesgo”, dijo.

Así mismo, se genera sobreoferta porque no conocen ni las necesidades ni las características de la demanda y esto genera un exceso de construcciones.

Wettling aclaró que “este segmento de edificios prevendidos va a estar muy afectado, de hecho ya lo está pues los precios están cayendo fuertemente”.

Según Wettling, la dificultad en Colombia con esta modalidad de financiación es que las oficinas no son atractivas para multinacionales que quieran posicionarse en el país, toda vez que se tienen varios propietarios en un mismo edificio y complica ponerlos a todos de acuerdo en la toma de decisiones, y esto no es factible para empresas grandes.

Así mismo, los edificios fragmentados, es decir financiados con múltiples pequeños inversionistas  van a sufrir las consecuencias de la sobreoferta y no va a ser rentable financiar pequeños proyectos en el futuro.

Ante esta situación, los desarrolladores van a tener que encontrar otra forma de financiación, hasta entonces el mercado inmobiliario se podrá transformar. Se cree que en 2019, Colombia va a tener edificios que se construyeron en Santiago de Chile hace 10 años.

Wettling concluye: “Entonces, hay sobreoferta en los edificios que fueron pensados para el inversionista pero no para el usuario. Luego, esto permitirá que el mercado se ajuste a la demanda real”.

¿Quiénes serán los más afectados?

El presidente de World Office Forum, Jorge Zanollety, sostiene que el sufrimiento de un exceso de oferta no es igual para todos, pues el mercado se permite ser más selectivo ante el exceso de oferta y los inversionistas de pequeñas oficinas peor ubicadas y de menor calidad sufrirán en mayor medida.

Además, Zanoletty advierte que ante la sobreoferta en Colombia, el pequeño inversionista enfrentará mayores dificultades, porque los grandes inversionistas tienen más recursos para sobrevivir a la futura débil demanda.

Sin embargo, la parte positiva de la coyuntura es que los precios serán más competitivos para los usuarios a corto y mediano plazo y el mercado en Colombia tendrá la capacidad de acoger más inversionistas internacionales.

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