Para la mayoría de nosotros, la memoria es una especie de álbum de recortes, un revoltijo de fotos borrosas y descoloridas de nuestras vidas. Por mucho que nos gustase aferrarnos a nuestro pasado, incluso los momentos más conmovedores pueden ser difuminados con el tiempo.

Pero pregúntale a Nima Veiseh qué estaba haciendo cualquier día de los últimos 15 años y te dará los detalles de lo que llevaba puesto, o incluso en qué lado del tren estaba sentado en su viaje al trabajo.

“Mi memoria es como una biblioteca de cintas VHS, caminando todos los días de mi vida de la vigilia al sueño”, explica.

Veiseh sabe cuándo comenzó esa grabación: el 15 diciembre de 2000, cuando conoció a su primera novia en la fiesta de cumpleaños número 16 de su mejor amigo.

Siempre había tenido una buena memoria, pero la emoción del amor joven parece haber cambiado un engranaje en su mente: de ahora en adelante, comenzaría a recordarlo todo en detalle.

Las personas como Veiseh son de gran interés para los neurocientíficos.

Algunas explicaciones rápidas -como que esto pueda estar asociado con el autismo- han demostrado ser infundadas.

Una persona escribiendo

Un par de investigaciones recientes finalmente han abierto una ventana hacia las mentes extraordinarias de estas personas.

Memoria autobiográfica extraordinaria

El concepto de “Memoria Autobiográfica Muy Superior” (HSAM por sus siglas en inglés) o hipertimesia, surgió a principios de 2000, a partir del caso de una joven llamada Jill Price.

Price le envió un correo electrónico al neurocientífico e investigador de la memoria Jim McGaugh, contándole que podía recordar todos los días de su vida desde los 12 años y pidiéndole que la ayudara a entender por qué.

Intrigado, McGaugh comenzó a estudiarla: le daba una fecha y le pedía que le contara los acontecimientos ocurridos en el mundo en ese día. Price acertaba casi siempre.

Una persona que mira fotos viejas

Su caso llegó a la prensa y otros individuos con una condición similar (incluyendo Veiseh) contactaron al equipo de la Universidad de California, Irvine.

Curiosamente, la memoria de estas personas es muy egocéntrica: aunque pueden recordar sucesos “autobiográficos” con extraordinario detalle, no parecen ser mejores que el resto para rememorar información impersonal, como listas aleatorias de palabras.

Buena memoria, pero no infalible

Aunque estas personas tienen recuerdos son muy detallados, son susceptibles a cometer algunos errores que todos cometemos.

En 2013, Lawrence Patihis en la Universidad del Sur de Mississippi, determinó quelas personas con HSAM sufren de “falsos recuerdos”: pueden ser llevados a recordar acontecimientos del mundo que nunca se produjeron.

Craig Stark de la Universidad de California, Irvine, recientemente entrevistó a individuos con HSAM durante una semana, un mes y un año después de acontecimientos en su vida para ver cómo sus recuerdos cambiaban con el tiempo, y los comparó con otras personas.

Al cabo de meses mientras que para los demás los recuerdos eran vagos, para aquellos con HSAM los sucesos seguían frescos.

Una persona con expersión de angustia

“Debe haber algo en la forma en que se aferran a la información que el resto de nosotros no estamos haciendo”, sugiere Stark.

Los escáneres cerebrales no revelan diferencias anatómicas que podrían explicar cómo ocurre esto. La clave parece estar en los hábitos y patrones de pensamiento.

Patihis recientemente examinó a alrededor de 20 personas con HSAM y determinó que tienen niveles particularmente altos en la propensión a la fantasía y la absorción.

La primera podría considerarse una tendencia a imaginar y soñar despierto, mientras que la absorción permite que la mente se sumerja en una actividad, poniendo atención total a las sensaciones y las experiencias.

“Soy extremadamente sensible a los sonidos, los olores y el detalle visual”, explicó Nicole Donohue, quien ha participado en muchos estudios. “Definitivamente siento las cosas con más fuerza que la persona promedio”.

Resortes desconocidos

La absorción ayuda a las personas con hipertimesia a establecer bases sólidas para un recuerdo, indica Patihis, y la propensión a la fantasía significa que vuelven a visitar esos recuerdos una y otra vez en las próximas semanas y meses. Cada vez que el recuerdo inicial “se repite” en la mente, se afirma aún más.

Es probable que uno haga ese proceso después de un gran acontecimiento como el día de la boda, pero gracias a sus otras tendencias psicológicas, las personas con HSAM lo hacen cada día durante el resto de sus vidas.

No todas las personas con tendencia a fantasear desarrollarán HSAM, y Patihis sugiere que algo debe haberles hecho pensar mucho sobre su pasado.

La sala de un museo

“Tal vez un en su infancia se obsesionaron con calendarios y lo que pasaba con ellos”, especula.

¿Podríamos todos entrenarnos para recordar como Veiseh, Donohue o Price?

Algunos de colegas de Stark esperan lanzar una aplicación para alentar el recuerdo detallado y ver si mejora el recuerdo posterior.

El método puede ser eficaz: un estudio reveló que reproducir un evento en la cabeza durante unos segundos, inmediatamente después de que hubiera sucedido, condujo a recuerdos más fuertes una semana después.

Arma de doble filo

Las personas con HSAM que he entrevistado coinciden en que puede ser un arma de doble filo. Lo positivo es que les permite revivir las experiencias más transformadoras y enriquecedoras.

Donohue, ahora profesora de historia, cree que la ayudó durante ciertas fases de su educación: “Me podía imaginar lo que el maestro estaba diciendo o lo que aparecía en el libro”.

Pero ver el pasado en alta definición también puede hacer más difícil para superar el dolor y el pesar. “Es como tener estas heridas abiertas”, admite Veiseh.

Veiseh incluso piensa que su condición lo ha convertido en una persona más tolerante. “Algunos ‘hablan de perdonar y olvidar’, pero como olvidar es un lujo que no tengo, tengo que aprender a perdonar de verdad”, afirma.

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