Más y mejores empleos para hombres y mujeres, reducción de la mortalidad materna y más control de activos y propiedades a nombre de las mujeres alrededor del mundo, constituyen la base de la nueva estrategia del Banco Mundial.

Cuando una nación invierte sus esfuerzos en lograr la igualdad de oportunidades tanto en hombres como mujeres no solo permite el desarrollo personal de cada uno de ellos, sino que además se establece un camino claro para mejorar el desempeño de su economía.

Sri Mulyani Indrawati, Director Ejecutivo y jefe de operaciones del Banco Mundial, afirma que si dicha nación para cada género equipara la inversión en materia de salud, educación, capacitación y además brinda a las mujeres mayores oportunidades de ser partícipes en la economía, de gestionar sus propios ingresos y de administrar sus propios negocios, los beneficios se extenderán más allá de las mujeres y sus familias. La forma de abordar la estrategia será pieza fundamental en el desarrollo económico.

Se está abordando un camino ambicioso trazado por la nueva Estrategia de igualdad de género, del grupo del Banco Mundial, que comprende los siguientes objetivos generales:

– Crear más y mejores empleos para hombres y mujeres.

– Reducir la mortalidad materna.

– Dar más control a las mujeres sobre activos y propiedades.

De acuerdo a esta estrategia, uno de los temas a tratar con el motivo de disminuir el costo de la desigualdad está enfocado a ampliar el acceso de las mujeres a la financiación, líneas de crédito o cuentas bancarias, ya que en algunos países alrededor del mundo es todavía muy limitado. Esto puede ser perjudicial no solo para las mujeres sino para el mismo sector financiero y el desempeño económico de un país.

Según datos del Banco Mundial, en América Latina y el Caribe la participación de las mujeres en la fuerza laboral ha aumentado significativamente desde el año 1990 y al mismo tiempo ha provocado una reducción del 30% de la pobreza extrema en la región. A pesar de esto, es importante seguir aumentando cada vez más la cifra.

La tasa de participación de la mujer en la fuerza laboral en Colombia se encuentra levemente por encima del promedio de los países de América Latina. Es importante resaltar que esta tasa ha tenido un crecimiento en Colombia de 79,6% desde 1990 hasta el 2014, mientras que para el mismo periodo de tiempo en Latinoamérica solo ha crecido un 35,7%.

Por otro lado, en Colombia se ha reducido la participación de las mujeres en la agricultura un 50% desde el año 2000, lo que resulta un aspecto a favor de las migraciones a las ciudades con el objetivo de incrementar los empleos en las regiones urbanas. Sin embargo, estudios del Banco Mundial afirman que incrementar tanto el acceso de las mujeres al sector agrícola como a los servicios financieros, son aspectos que generan un incremento del Producto Interno Bruto (PIB) y garantizan una caída en el porcentaje de personas que padecen hambre en países de bajos ingresos.

La igualdad de género es un aspecto fundamental para aumentar la prosperidad económica de cualquier país en el mundo. Si se quiere tener una nación con un alto nivel de desarrollo social y económico se tendrán que crear oportunidades para hombres y mujeres por igual, pero adaptándose al contexto y la situación de cada región.

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