Desde tiempos inmemoriales las jirafas nos han fascinado principalmente por ser criaturas majestuosas e insuperables en altura. Pero poco conocemos sobre ellas, tan poco que pensábamos que estaban conformadas por una sola especie, cuando en realidad existen cuatro especies de jirafa tan diferentes como un oso polar y un oso pardo. 

La población de jirafas ha sufrido un drástico descenso en las tres últimas décadas: África pasó a tener menos de 100 mil de estos mamíferos luego de contar con más de 150 mil.

Ante la preocupante situación, Julian Fennessy, científico y codirector de la Fundación para la Conservación de la Jirafa en Namibia, solicitó ayuda al Instituto de Investigación Senckenberg de Frankfurt para efectuar un análisis genético profundo de las nueve subespecies reconocidas hasta ahora de acuerdo a su pelaje.

El ADN mitocondrial evidencia que el fascinante mamífero de cuello largo se dividió en distintos linajes hace 1,25-2 millones de años, mucho antes de lo esperado.

El estudio revela que hay cuatro grupos muy distintos de jirafa, genéticamente bien estructurados, que reemplazan o asocian a las reconocidas subespecies:

Jirafa del sur  (Giraffa giraffa)

Asocia dos subespecies: la jirafa de Sudáfrica (G. g. giraffa) y la jirafa de Angola (G. g. angolensis).

jirafa-del-sur-giraffa-giraffaJirafa del norte (G. camelopardalis)

Conforma tres subespecies: la jirafa de África Occidental (G. c. peralta), que es la de mayor riesgo de extinción, la jirafa nubiana (G. c. camelopardalis), también conocida como jirafa de Rothschild (G. c. rothschildi) y la jirafa de Kordofán (G. c. antiquorum).

jirafa-del-norte-g-camelopardalisJirafa masái (G. tippelskirchi)

Agrupa a la jirafa Thornicroft.

jirafa-masai-g-tippelskirchiJirafa reticulada (G. reticulata)

jirafa-reticulada-g-reticulataLa importancia de los resultados radica en las significativas implicaciones que tiene en la conservación de estos animales, que deberán ser manejados como especies diferentes para conservar su tradición genética. Al parecer, en su estado natural estos cuatro grupos no se aparean entre sí. Después de uno o dos millones de años de deriva genética, las diferencias en las secuencias de ADN son incluso mayores que las de un oso pardo y un oso polar.

¡Compártelo en tus Redes!

FUENTEGIZMODO
COMPARTIR