¿Cuántas veces al año visita usted al oftalmólogo? Seguramente no con tanta frecuencia como debería. La recomendación de los expertos es por lo menos una vez al año para prevenir la aparición de enfermedades que, a veces, suelen ser silenciosas.

Disminuir los casos de discapacidad visual, y por supuesto la ceguera, es la intención de hablar, por estos días, de la salud visual en el mundo. En este caso, es importante prestar especial atención a la diabetes como un factor de riesgo que altera la salud visual.

Señala el oftalmólogo Álvaro Echeverri, que esta enfermedad puede comprometer seriamente ciertas estructuras oculares, “daño en la retina y llevar a una retinopatía diabética donde hay hemorragias, edema en la mácula y como consecuencia también se presenta catarata.

Eventualmente, el paciente puede terminar con un glaucoma, por eso es importante un control estricto de los niveles de azúcar, higiene, buena calidad de vida y control frecuente no solo por un oftalmólogo sino de un internista para tener la bien controlada la salud en general”.

Las más frecuentes

Si bien las alteraciones visuales son múltiples, aquí las más comunes y algunas pistas para reconocerlas.
– Cataratas: se definen como una opacidad sobre el cristalino que lleva a tener una visión pobre en la noche, halos alrededor de las luces y sensibilidad al resplandor.

– Glaucoma: aumento de la presión en el ojo, que casi siempre es indolora. La visión será normal al principio, pero con el tiempo se puede presentar visión deficiente en la noche, puntos ciegos y una pérdida de la visión en cualquiera de los lados.

– Degeneración macular: pérdida de la visión central, es distorsionada y los colores aparecen desvanecidos. Esta es la mayor causa de ceguera en personas de más de 60 años .

¡Compártelo en tus Redes!

COMPARTIR