Un desafortunado arácnido, de la familia de los opiliones, lleva casi cien millones de años con su pene erecto.

Era el período cretáceo cuando el insecto, muy parecido a una araña, quedó atrapado en ámbar en la zona que hoy se conoce como Birmania.

“Fue toda una sorpresa ver los genitales, pues por lo general están escondidos dentro del cuerpo de los opiliones”, le dijo a LiveScience el experto Jason Dunlop, curador de la colección de arácnidos del Museo de Historia Natural de Berlín y jefe del estudio.

“Este es el primer registro que se tiene de un órgano copulador masculino de esta naturaleza, preservado en ámbar. Tiene una importancia especial debido a la edad del fósil”, escriben los autores en la revista The Science of Nature.

El animal en cuestión es un familiar lejano de los opiliones, mejor conocidos como murgaños o segadores.

Este pene en forma de corazón -y un poco torcido al final- no se parece en nada a los que se ven en opiliones modernos, por lo que expertos sospechan que pertenecen a una familia de segadores hasta ahora desconocida.

“La estructura única del pene que aquí se ve, y la probable falta de dientes diáfanos, sugiere que el Halitherses grimaldii representa una nueva familia extinta de segadores de ojos grandes”, se lee en el estudio.

Dos hipótesis

El equipo está investigando otras especies preservadas en ámbar que también encontraron en Birmania, pero ninguna tiene sus genitales fosilizados, debido a que estos insectos mantienen escondidos sus penes.

Y esto es lo que también hace único al ejemplar; al quedar con una erección, los científicos pueden entender más cómo se reproducía esta especie.

El pene de este H. grimaldii, se extiende por casi medio milimetro desde la parte baja del abdomen.

Para tener una idea, el cuerpo de un segador, sin contar las patas, es de dos milímetros de largo.

Los opiliones pertenecen a una de las familias de arácnidos que cuentan con un pene. Otras especies de araña cuentan con unos bulbos para reproducirse.

Los expertos manejan varias hipótesis de lo que pudo haber ocurrido.

Una es que cuando el macho estaba en pleno aparamiento quedó atrapado en la resina de un árbol, mientras que la hembra pudo escapar.

La otra es que, debido a que la erección se produce por el aumento de presión sanguínea, la araña haya tenido la erección mientras luchaba por escapar. Y asi quedó.

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