Aunque las relaciones de pareja pueden no estar permitidas en muchas oficinas, a veces puede ser complicado decirle “no” al corazón, especialmente, cuando encuentra estos perfiles de personas.

Dependiendo de la empresa en la que trabaje,los valores y la cultura organizacional, se establecen unos parámetros que rigen las relaciones interpersonales entre los empleados, empezando desde el mismo hecho de hacer del respeto un valor fundamental, hasta limitar el tipo de relaciones sugiriendo no pasar más allá de una relación laboral, es decir, no establecer vínculos amorosos.

Incluso, hay personas que también tienen sus propias reglas, en cuanto a lo que se trata relacionarse con sus compañeros o colegas yestablecen límites claros; mientras que otros a veces no pueden evitar caer en la tentación de compartir un rato con una sonrisa bonita o una mirada atractiva.

Incluso, muchas parejas hoy en día le agradecen a su trabajo por haberles permitido encontrar “el amor de su vida”; mientras que otros pueden llegar a querer renunciar por el simple hecho de tener que ver a esa persona a la que quieren o quisieron, todos los días, cerca de su puesto de trabajo. Y si es su caso, no se preocupe, detrás de toda esta situación hay una sicología que permite entender por qué las personas buscan enamorarse de sus compañeros de trabajo.

Una encuesta de Career Builder señala que casi un tercio de los trabajadores han tenido romances con sus compañeros de trabajo y, según una publicación hecha por The Grindstone, existen varias razones que se esconden:

• A diferencia de las citas en línea o los eventos sociales, la oficina es el lugar en el que se puede conocer de manera genuina a una persona: desde el lado del trato amable con los clientes hasta las reacciones que se tienen en momentos de presión, así como la posibilidad de compartir las victorias como las derrotas. Eso permite que se vea más allá del físico y existan razones de fondo para sentir una mayor atracción hacia la persona, por su verdadera personalidad.

• Es una de las formas más fáciles de buscar pareja: hay tiempo, hay un espacio de interacción, no es necesario esperar mucho tiempo para volver a ver a la persona y, de cierta forma, se obligan a enfrentarse bajo ciertos términos.

• Dadas las altas probabilidades de establecer conversaciones durante la jornada laboral, puede darse una mayor empatía entre las personas, que lleva a compartir información personal, sentimental y sobre los proyectos de vida, en general.

• A esto se le suma que las largas jornadas, en algunos casos, facilitan la posibilidad de compartir más con los compañeros de trabajo que con la misma familia o seres queridos.
• “Química mental”, ya sea por el jefe (quien puede ser un buen líder y sabe administrar el poder) o simplemente por habilidades intelectuales que van acorde con gustos comunes.
• Simplemente la adrenalina y el riesgo que genera lo prohibido.

Los de mayor probabilidad

Una publicación de Elite Daily muestra que hay tres tipos particulares de personas con los que los empleados suelen enamorarse en un contexto laboral:

1. Quien está literalmente frente a usted: suele ser un hombre o mujer que apenas usted ve llama bastante la atención y con la que se suele tener un par de cosas en común; pero realmente no hay una química muy fuerte que pueda sustentar una relación a futuro. Hay un respeto mutuo y pueden, incluso después de cualquier cercanía, mantenerse juntos, sin las cosas se tomen incómodas o raras.

2. Con quien se coquetea, pero en realidad no le atrae: puede que la monotonía en el trabajo sea permanente y siempre podrá haber alguien que la rompa con un chiste o comentario curioso. Con el paso del tiempo, puede que sencillamente le parezca alguien divertido pero también hace cuestionar sus sentimientos.

3. De quien nunca lo llegaría a imaginar: quizás al inicio pensaba que era lindo o muy atractiva, pero en el transcurso de los meses la atracción física crece y se siente atraído en todo sentido. De cierta forma, también se puede convertir en una serie de motivación para ir a trabajar. Entonces, se crea una relación de comodidad y de apoyo moral: comen juntos, hablan sobre sus vidas personales y, de un momento a otro, alguno de los dos declara abiertamente su interés. Entonces, usted piensa que podría haber algo allí.

¿Qué hacer?

Con todo esto, lo único cierto es que, como cualquier relación amorosa, la decisión dependerá de usted. Nadie está exento de caer en la tentación e igual, quien quita que, la persona que allí encuentre, resulte ser el amor de su vida. Pero primero cerciórese de las políticas de la compañía y que esto no le vaya a significar problemas en su trabajo, cambio de prioridades, favorecimiento en ciertos aspectos o, incluso, hasta ser despedido.

Por ejemplo, en la red social de Quora se estableció este tema y, la mayoría coinciden en afirmar que aunque puede ser un buen lugar, conocer personas en otros espacios representa más retos y permite hacer que las relaciones no sean tan monótonas como podrían serlo siempre en una oficina, en el trabajo.

¡Compártelo en tus Redes!

COMPARTIR