Los emprendedores tienen ideas revolucionarias que pueden cambiar el mundo, pero muchos de ellos no las desarrollan por considerar que todo ha sido inventado o su proyecto es demasiado ridículo para llevarlo a cabo.

Uber y Firefox, unas de las empresas de base tecnológica más populares del mundo, le revelaron a Dinero cuáles son las claves que se deben tener en cuenta a la hora de desarrollar un negocio exitoso sin caer en el intento.

Jonathan Hall, quien ejerce como director global de Investigación en Políticas Públicas de la compañía, sostuvo que lo primero que debe considerar un emprendedor es que su proyecto “solucione una problemática global de una manera sorprendentemente simple”.

“Todas las ideas parecen obvias antes de que se ejecuten”, argumentó el experto, quien considera que hay grandes oportunidades de negocio en el mercado de mensajería de productos a través de aplicaciones móviles.

El directivo invitó a los latinoamericanos a romper paradigmas e ir más allá de lo establecido, y agregó que un simple problema cotidiano puede dar origen a proyectos de gran escala como Uber, una ‘app’ que conecta a conductores y pasajeros en 58 países del mundo.

La responsable de los asuntos jurídicos y empresariales de Mozilla, Denelle Dixon, opinó que ningún negocio está absuelto de fallar en el proceso de ejecución, por eso la mejor estrategia es “actuar rápido y no quedarse estacando”.

Una de las amenazas latentes que tienen los emprendedores es enamorarse descontroladamente de sus ideas, y no tener en cuenta las recomendaciones que le dan sus colegas. Por eso los expertos coinciden en que es necesario escuchar, no querer abarcarlo todo en su negocio, administrar los recursos con orden y asesorarse legalmente para no tomar decisiones de palabra.

Dixon aseguró que la viabilidad de un proyecto “solo puede medirse si se materializa y se pone a prueba con los usuarios”, pues son ellos los que tienen el poder de definir el éxito de una idea o retroalimentar a sus creadores para direccionar el foco del producto.

Precisamente, uno de los problemas que más afectan a los emprendedores colombianos es desistir en el primer intento de fracaso, bien sea por falta de recursos económicos o porque su iniciativa no logró superar los desafíos en el mercado.

El año pasado se crearon 301.334 empresas en Colombia, lo que significó un aumento del 9,6% frente a las 275.641 establecidas en el 2013. Sin embargo, ese no fue el único índice que aumentó, en el 2014 se extinguieron 98.205 compañías, lo que representó un crecimiento del 10,4% frente al período anterior (88.965).

El factor dinero limita la innovación

Hall y Dixon participaron la semana pasada en el Congreso Internacional Andicom, que se realizó en la ciudad de Cartagena con la participación de distintos empresarios, académicos y representantes del sector TIC de la región.

Durante el evento, los expertos afirmaron que la financiación es una de las principales barreras a la hora de llevar a cabo un emprendimiento. Sin embargo, sostuvieron que el portafolio de alternativas se ha expandido gracias a la proliferación de aceleradoras de ‘startups’ o compañías jóvenes en América Latina.

En Colombia destaca el caso de Ruta N, una organización público-privada que fomenta la innovación desde la ciudad de Medellín. La entidad, fundada en el año 2009, ha impulsado los negocios de 143 emprendedores, varios de ellos han escalado y en la actualidad generan ventas superiores a los US$400.000 al año.

Las ideas de los latinoamericanos también reciben el apoyo de Wayra, la aceleradora de empresas jóvenes del grupo Telefónica que cada año dispone de US$500.000 para apoyar al talento colombiano.

También destacan otras organizaciones internacionales como Little Big Money, una plataforma de financiación colectiva que apoya los emprendimientos con impacto social y ambiental.

Entre las herramientas para desarrollar aplicaciones móviles de forma sencilla y sin gastar muchos recursos económicos destacan ‘Google App Engine’ y ‘Facebook Platform’.

Este tipo de soluciones se han popularizado en los últimos diez años gracias al aumento progresivo del número de usuarios conectados a internet y el surgimiento de negocios digitales que desafían a los sectores tradicionales de la economía.

En América Latina, por ejemplo, la industria de la los videojuegos, el desarrollo de aplicaciones, el comercio electrónico y la publicidad digital generaron US$1.025 millones en ingresos el año pasado.

A pesar de los esfuerzos por impulsar el ecosistema del emprendimiento en la región, las inversiones aún siguen siendo bastante bajas. Colombia tan solo destina el 0,60% del Producto Interno Bruto (PIB) en ese segmento, un porcentaje que se prevé aumentar en el 2018 hasta alcanzar el 1%.

 

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